Autobiografía y ausencia de narrador

Efraím, personaje, cuenta una historia. Y un amigo cuenta lo que le pasó a él y a su familia en un viaje. El caso real y el caso de la novela son semejantes. El romance con María y las incidencias del viaje. Y son narraciones paralelas y semejantes. ¿Qué diferencia hay entre ellas? Alguien dirá que la diferencia está en que uno es verdad y el otro ficción o novela. Y muchos lo consideran así. Esa es la diferencia. Indico en este post que no es así.

The Act of Writing Fiction por Felix Martinez-Bonati New Literary History Vol. 11, No. 3.

Este artículo plantea la necesidad de la noción lingüística de representación. Pone el fundamento desde una perspectiva fenomenológica, a la noción de representación como texto en el que nadie nabla. Del concepto de representación resulta un texto, cuya materia naturalmente son palabras, pero las palabras no son emitidas con la actividad lingüística del hablar . … Sigue leyendo The Act of Writing Fiction por Felix Martinez-Bonati New Literary History Vol. 11, No. 3.

La dualidad incompatible: hablar y representar

Son incompatibles, como el decir y el hacer. Para entender la representación se necesita separar la representación de lo representado o al menos distinguirlo. El texto de la narración lleva al mundo representado. Y en la contemplación del mundo se disuelve la comunicación hablada: el yo el tú, los elementos que nos rodean, el tiempo en que habitamos; y ante el espectáculo del mundo creado, hasta el mismo texto, que nos lleva a ese mundo, parece que se esfuma. Las historias no las cuenta nadie.

El narrador en la narración

En el conjunto del texto de la narración, el narrador ocupa un lugar subordinado a la representación. En lo representado no habla nadie. Los personajes se entienden entre sí, no tienen vía de comunicación hacia fuera de la representación en donde están, tampoco el narrador la establece, de tal modo que el hablar del narrador no rompe la incomunicación que se da entre espectadores y mundo representado. Esto quiere decir que el hablar del narrador está subordinado a la representación y es inmanente al texto.

Tercera o primera persona

Como la autobiografía consiste en contar la propia historia, cuando las acciones son las del personaje narrador es primera persona, pero cuando habla de los demás es tercera. Y lo que tenemos entonces es una representación en tercera persona, confeccionada por el personaje narrador. Busco un párrafo en la novela de Sánchez Adalid, pero es tan continua la intervención de Cayetano, que es difícil encontrarlo aislado. Veamos el siguiente: Los acreedores quisieron protestar, considerando que la prorroga era excesiva, pero el funcionario zanjó la cuestión sentenciando:-No se hable más.

La deixis del hablante y la enunciación inversa

Esta entrada es un texto reformado de otra ahora retirada. Su contenido aparece en alguno de mis libros, pero es asequible igualmente aquí,  Este artículo contiene un concepto esencial. Todo lo referente al texto de la narración se relaciona necesariamente con él. En él se resume lo que hay que entender, para entender el texto narrativo, tal como lo muestro en mi exposición.

La narración histórica y la narración ficticia

Si se trata de una representación histórica, el narrador en el texto – su hablar– no pertenece al mundo histórico. Es histórico el manuscrito y su soporte, digamos el documento, el pergamino real, pero su contenido, lo representado y la voz del narrador, serán históricos y reales si se demuestra y verifica. El contenido del texto no lo puede decir. La materia del pergamino verificada, sí es testigo histórico.

Cuando la representación es actualizada por el lector.

Cuando la representación es actualizada por el lector. ¿Deixis del hablante o deixis del oyente? Con el presente de indicativo y con el acto de la enunciación, se sitúa la lengua en el tiempo de la persona que habla. Situarla significa el  hablar, la lengua como hablar,  como conducta,  hablar en situación, según Bühler. El … Sigue leyendo Cuando la representación es actualizada por el lector.

La representación del contenido de conciencia

La representación del contenido de conciencia La representación consiste en dar una imagen de algo concreto que se puede tomar por real, responda a una realidad o sea imaginario.  La narrativa consiste en la  imagen de un suceso. Sin suceso no hay narración, aunque se puedan representar imágenes de  rostros, campos, calles  o estancias.  La … Sigue leyendo La representación del contenido de conciencia

La estructura dual del texto de la narración

La estructura dual del texto de la narración Con este escrito hago algunas precisiones que se incorporarán a la segunda edición del Texto de la narración en español. Referentes a los números 26 La representación del hablar y  27 La voz del narrador.     El texto de la narración en español es un entramado de … Sigue leyendo La estructura dual del texto de la narración

La representación no narrativa

En la escena los personajes hablan, gesticulan y se mueven. Los actores encarnan a los personajes, hacen sus “papeles”. Pero los actores cuando están representando su papel no hablan  con el público de la sala. No lo hacen porque su papel – el personaje que representan - no se lo permite. No pueden ser ellos mismos, son su personaje. Viven en el  mundo del escenario;  fuera de él están los espectadores que contemplan y sigue los acontecimientos del mudo representado.

Teoría. El Lazarillo. La primera persona (2)

  Complemento la entrada anterior para precisar la estructura del texto autobiográfico. Lázaro en el prólogo se dirige a alguien, Vuestra Merced, porque  le ha pedido que “relate el caso muy por extenso”  y comienza a escribir su vida: “Pues sepa Vuestra Merced, ante todas cosas, que a mi llaman Lázaro de Tormes”. Lázaro es … Sigue leyendo Teoría. El Lazarillo. La primera persona (2)

Relato en primera persona. El Lazarillo de Tormes

Relato en primera persona. El Lazarillo de Tormes Cuando un personaje, el protagonista de ordinario, narra su propia aventura como hace Lázaro de Tormes, la  voz narradora y la voz del personaje coinciden, son la misma voz. Voz narradora significa aquí que la representación la confecciona el protagonista y habla en ella. Como el hablar … Sigue leyendo Relato en primera persona. El Lazarillo de Tormes

Las formas no personales del verbo (2)

Las formas no personales  son verbos que expresan acciones, eventos  o estados, pero no tienen  el valor temporal  propio del indefinido  – que es el momento  presente de la narración- o del  imperfecto que le acompaña  y que puede articular el segundo plano por ser una  forma personal independiente. El infinitivo, gerundio y participio quedan … Sigue leyendo Las formas no personales del verbo (2)

El capítulo XVII, 2ª parte del Quijote,

El Quijote no tiene dos narradores, aunque el querer presentar la ficción como historia lleve a juegos de desdoblamiento. El narrador es por naturaleza anónimo o falso hablante, en el sentido de ser figura inmanente. No parce posible que en la estructura de la comunicación narrativa propiamente dicha, de la que hablo en otro lugar, se encuentre la posibilidad de diferenciar dos o más narradores, como si fueran personajes, identificados y distintos,

Solo hay un narrador

En la teoría sobre el texto de la narración que defiendo, solamente puede hablarse de un narrador. En un estrato del texto habla é, pero hay otro estrato, compuesto de varios, que es puramente mostrativo. En él se da una representación, se muestra una historia singular. Nadie habla en ella, se mira lo representado como se contempla un  retablo; no se escucha lo que alguien dice, se presencia un suceso articulado. Es una estructura temporal, pero  nadie habla y si nadie habla no puede haber narrador. Las palabras están ahí, pero no hay enunciación.
Soy consciente de que esta afirmación contradice la doctrina más corriente sobre el texto narrativo. Ser “testigos directos” de la acción – dice Chatman – es la alternativa al hecho de que alguien te esté contando algo. Chatman  rechaza la noción de mímesis, como discurso apofántico porque no es la realidad misma, aquella de la que se es “testigo directo”.  Por lo tanto siempre en la mímesis hay alguien que habla. Lo representado no es un objeto, no es mímesis, lo dice un hablante.
Se cae en el equívoco de que como hay palabras alguien las enuncia. Siempre tiene que haber un hablante. Por tanto detrás de lo representado hay un narrador y de ahí se  pasa a explicar el punto de vista, la focalización y demás, como atribuido a una persona.
Si no se entiende la representación como presencia objetiva, entonces tenemos siempre un hablante detrás de lo representado

La narración en primera persona

La narración en primera persona  (1) La representación es tercera persona y nadie habla. El que nadie hable no significa que los personajes no hablen, dialoguen, piensen o monologuen. Hablan los personajes entre sí, o piensan,  y como ese es un hablar representado, no es auténtico. Digo que nadie habla sin contradicción. Pero ¿cuál es … Sigue leyendo La narración en primera persona