La llegada y recorrido de Genesaret

Mc 6, 53-56

53Acabaron la travesía hasta la costa, llegaron a Genesaret y atracaron. 54Cuando bajaron de la barca, enseguida lo reconocieron. 55Y recorrían toda aquella región, y adonde oían que estaba él le traían sobre las camillas a todos los que se sentían mal. 56Y en cualquier lugar que entraba, en pueblos o en ciudades o en aldeas, colocaban a los enfermos en las plazas, y le suplicaban que les dejase tocar al menos el borde de su manto; y todos los que le tocaban quedaban sanos.

Universidad de Navarra. Santos Evangelios . EUNSA. Edición de Kindle.

Comentario general

Este un pasaje, con una estructura narrativa de lo más simple, contiene el sumario de acciones desarrolladas en la comarca de Genesaret. Llegaron accidentalmente, pues el rumbo y su término era Betsaida, pero no lo alcanzan por el viento contrario. Se reparte el suceso en dos planos, uno de acciones puntuales, la llegada y otro es la actividad en la comarca, con acciones reiteradas y resumidas en una común, colocaban, suplicaban. El primer plano es el atraque y el segundo el sumario del recorrido por la región. Jesús y sus discípulos van juntos y en adelante ya no se separan.

La llegada son cinco perfectos simples seguidos, que empiezan con acabaron la travesía. Luego el recorrido de la comarca, recorrían toda aquella región, algo más extenso, pero sin sucesos particulares. Son 10 imperfectos de segundo plano.

Primer plano
Acabaron la travesía hasta
la costa,
llegaron a Genesaret y
atracaron. Cuando
bajaron de
la barca, enseguida lo
reconocieron.

Segundo plano
Y recorrían toda aquella región, y
adonde oían que estaba él
le traían sobre las camillas a todos los que
se sentían mal. Y en cualquier lugar que
entraba, en pueblos o en ciudades o en aldeas,
colocaban a los enfermos en las plazas, y
le suplicaban que les dejase tocar al menos
el borde de su manto; y
todos los que le tocaban
quedaban sanos.

La forma como pieza propia de esta unidad resulta de estar delimitada, con principio y fin, en el interior del texto, a diferencia de otros que se delimitan por elementos de las unidades adyacentes. El atraque de la nave al principio y la frase conclusiva encierran el episodio. Y esto es indicación también de un matiz de transición entre los episodios anteriores y posteriores.

Enlace con el tema de la muchedumbre y el mar

Jesús declara puros todos los alimentos

Mc7, 14-23
14
Y después de llamar de nuevo a la muchedumbre, les decía:
—Escuchadme todos y entendedlo bien: 15nada hay fuera del hombre que, al entrar en él, pueda hacerlo impuro; las cosas que salen del hombre, ésas son las que hacen impuro al hombre. 17Y cuando entró en casa, ya sin la muchedumbre, sus discípulos le preguntaron el sentido de la parábola.
18Y les dice:
—¿Así que también vosotros sois incapaces de entender? ¿No sabéis que todo lo que entra en el hombre desde fuera no puede hacerlo impuro, 19porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y va a la cloaca?
De este modo declaraba puros todos los alimentos.
20Pues decía:
—Lo que sale del hombre es lo que hace impuro al hombre. 21Porque del interior del corazón de los hombres proceden los malos pensamientos, las fornicaciones, los robos, los homicidios, 22los adulterios, los deseos avariciosos, las maldades, el fraude, la deshonestidad, la envidia, la blasfemia, la soberbia y la insensatez. 23Todas estas cosas malas proceden del interior y hacen impuro al hombre.

Universidad de Navarra. Santos Evangelios . EUNSA. Edición de Kindle.

Comentario general

Este fragmento solo contiene una acción, que no sea verbo de lengua (decir o llamar), que es entró en casa. La materia de la narración son las palabras de Jesús, pero tiene un mínimo enmarque narrativo.
Jesús da un giro, cambia, deja a los judíos, y en el mismo lugar, se dirige la la gente, y les pide imperativamente que le escuchen y le entiendan. Es un acto de enseñanza evidente y explícito.

Encontramos cuatro intervenciones habladas A, B, C, y D.
A. La primera de Jesús, que deriva el tema hacia hacia los alimentos, pero ya no es la pureza legal y levítica; plantea la comida de los alimentos de otro modo: pide razonar sobre las causas de la impureza moral, usar el propio entendimiento, no argumenta con la ley ni con algún profeta.
B. La segunda, sí cambia el lugar al interior de la casa. Los discípulos preguntan, porque no entienden o no saben salir de la pureza legal. No piensan en un plano moral, aunque tienen la evidencia del razonamiento: el alimento de fuera no puede hacer impuro al hombre.
C . La tercera es un reproche suave de Jesús mismo hacia los discípulos en forma de preguntas directas.

En la frase intercalada y aislada, de este modo declaraba puros todos los alimentos, se percibe directamente que alguien habla y no es Jesús, porque no lo dijo así. Por tanto, Marcos colocó ahí esa explicación y puesto que sabemos que él es el autor de todo el libro se lo atribuimos a él, sin que el texto lo diga. Por esto precisamente hay que apreciar la diferencia narrativa de esta frase, distinta de las demás, sin hecho alguno, es hablar.

D. Esta intervención última de Jesús está separada de lo anterior, introducida con un imperfecto, decía, que indica lo hablado resumido en forma común o no por extenso o que lo dijo de varias maneras. Sigue un catálogo de vicios, algunos contrarios a los mandamientos de la ley de Moisés, no a la levítica, sino a la moral. Van en dos series de seis mas o meno ordenadas y resumidas en las palabras: maldades y cosas malas.

Conclusión

Terminan esta parte que he separado en dos unidades, en ambas predomina la intervención hablada de Jesús. Son, sin duda, pasajes narrativos o situados en el contorno de un suceso, pero su importancia mayor está en la doctrina de las intervenciones, que centran la atención, más que los hechos.

  Comer sin lavarse las manos

07,01-05

Mc 7, 1-5
1Se reunieron junto a él los fariseos y algunos escribas que habían llegado de Jerusalén, 2y vieron a algunos de sus discípulos que comían los panes con manos impuras, es decir, sin lavar.

3Pues los fariseos y todos los judíos nunca comen si no se lavan las manos muchas veces, observando la tradición de los mayores; 4y cuando llegan de la plaza no comen, si no se purifican; y hay otras muchas cosas que guardan por tradición: purificaciones de las copas y de las jarras, de las vasijas de cobre y de los lechos.

5Y le preguntaban los fariseos y los escribas: —¿Por qué tus discípulos no se comportan conforme a la tradición de los mayores, sino que comen el pan con manos impuras? 6Él les respondió: —Bien profetizó Isaías de vosotros, los hipócritas, como está escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está muy lejos de mí. 7Inútilmente me dan culto, mientras enseñan doctrinas que son preceptos humanos. 8»Abandonando el mandamiento de Dios, retenéis la tradición de los hombres.

9Y les decía: —¡Qué bien anuláis el mandamiento de Dios, para guardar vuestra tradición! 10Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre. Y el que maldiga a su padre o a su madre, que sea castigado con la muerte. 11Vosotros, en cambio, decís que si un hombre le dice a su padre o a su madre: «Que sea declarada Corbán —que significa “ofrenda”— cualquier cosa que pudieras recibir de mí», 12ya no le permitís hacer nada por el padre o por la madre. 13Con ello anuláis la palabra de Dios por vuestra tradición, que vosotros mismos habéis establecido; y hacéis otras muchas cosas parecidas a éstas.

Universidad de Navarra. Santos Evangelios (Spanish Edition) . EUNSA. Edición de Kindle.

Comentario general

La aparición de los fariseos y escribas marca el comienzo y separación de esta unidad con la anterior. Delimitada de ella por la presencia y la controversia con escribas y fariseos. Ocurre en el lugar de llegada, en Genesaret. Es la orilla norte del lago, aunque toda la orilla occidental reciba este nombre y el mismo lago de Galilea es también el de Genesaret. El contenido de la unidad es la censura que hacen los llegados de Jerusalén y la respuesta. No me detengo en ello, porque este comentario se atiene a la forma narrativa del evangelio.
La materia de la controversia, las purificaciones y el recurso al Corbán, requiere una explicación extensa y en otro plano, no son narración, aunque la unidad tiene forma narrativa, porque las intervenciones de Jesús se enmarcan en un suceso, vieron a algunos de sus discípulos que comían. El final de la unidad se marca en el cambio, al dirigirse Jesús a quienes le escuchan, aunque el contenido seguirá igualmente una materia no narrativa. Se distinguen cuatro partes.

La forma de los cuatro párrafos A, B, C, y D

A. El primero es la entrada de los fariseos y escribas, que vienen de Jerusalén y su intervención tiene el carácter de inspección. Los escribas tienen esa función y actúan así dos veces más en unidades siguientes. Sus intervenciones con los fariseos forman una una trama constante a lo largo de muchas unidades.

B. El segundo párrafo obliga a percatarse de lo que cambia con respecto al primero, que es la representación de hechos, mientras que en este segundo alguien explica las costumbres de los judíos. Las las purificaciones proceden del Levítico y algunos lectores de origen gentil no las conocen. Esas leyes de purificación están deformadas por las tradiciones de los escribas y añadidas también por fariseos. Costumbres que están vigentes entonces y las practican lo fariseos principalmente. La aclaración sobre ellas la hace alguien.
¿Quién hace esta explicación? Se contesta que Marcos, porque escribió el evangelio, pero lo sabemos por la historia, por un testimonio muy posterior y fuera del texto. Pero el caso es que la narración son hechos, los hechos la construyen, no el hablar. El hablar es de alguien. Es aclaración que hizo Marcos para los que no lo sabían

C. El tercer párrafo tiene una pregunta indefinida, en imperfeto en español y en presente en griego, preguntaban o preguntan, sin la fuerza narrativa que tiene el perfecto simple , preguntaron. Vale así para indicar que la pregunta es la objeción general contra la conducta de Jesús y sus discípulos y la contestación remite a Isaias.

D. El cuarto párrafo traduce el griego, dijo, por les decía, en la versión que empleo, para seguir el tono del anterior, pero Jesús pronunció una cita concreta de Isaías: anuláis el mandamiento de Dios. Y el griego es dijo, un matiza que incluso puede ser mejor que el griego.

El carácter narrativo

La importancia de esta unidad y de la siguiente, que sigue con el mismo carácter, corresponde a la enseñanza que da Jesús sobre puntos principales. La narración es solamente el enmarque de esta unidad y de la siguiente, hasta que cambia con la frase: se fue de allí y se marchó a la región de Tiro y Sidón. Separándose ya completamente de las dos anteriores.

Curaciones en Genesaret

Mc 6, 53-36

53Acabaron la travesía hasta la costa, llegaron a Genesaret y atracaron. 54Cuando bajaron de la barca, enseguida lo reconocieron. 55Y recorrían toda aquella región, y adonde oían que estaba él le traían sobre las camillas a todos los que se sentían mal. 56Y en cualquier lugar que entraba, en pueblos o en ciudades o en aldeas, colocaban a los enfermos en las plazas, y le suplicaban que les dejase tocar al menos el borde de su manto; y todos los que le tocaban quedaban sanos.

Universidad de Navarra. Santos Evangelios . EUNSA. Edición de Kindle.

Comentario general

Este es un pasaje con una estructura narrativa de lo más simple. Contiene el sumario de acciones en la comarca de Genesaret, a la que llegan accidentalmente, pues el término del rumbo a Betsaida no lo alcanzan. Se reparte el suceso en dos planos uno de acciones puntuales y a continuación el otro con las acciones reiteradas, no singulares. Primer plano el atraque y segundo el recorrido por la región en forma de sumario. El recorrido lo hacen juntos Jesús y sus discípulos y en adelante ya siguen juntos.

La llegada, cinco perfectos simples seguidos, que empiezan con acabaron la travesía. La actuación en la comarca recorrían aquella región con 10 imperfectos de segundo plano.

Primer plano


Segundo plano

Acabaron la travesía hasta la costa,
llegaron a Genesaret y
atracaron.
Cuando bajaron de la barca, enseguida
lo reconocieron

Y recorrían toda aquella región, y
adonde oían que estaba él
le traían sobre las camillas a todos los que
se sentían mal. Y en cualquier lugar que
entraba, en pueblos o en ciudades o en aldeas,
colocaban a los enfermos en las plazas, y
le suplicaban que les dejase tocar al menos el borde de de su manto; y
todos los que le tocaban
quedaban sanos.

Enlace con el tema de la muchedumbre y el mar

José Antonio Valenzuela

La muerte de Juan Bautista

Marcos 6, 17-29

17En efecto, el propio Herodes había mandado apresar a Juan y le había encadenado en la cárcel a causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo; porque se había casado con ella 18y Juan le decía a Herodes: «No te es lícito tener a la mujer de tu hermano». 19Herodías le odiaba y quería matarlo, pero no podía: 20porque Herodes tenía miedo de Juan, ya que se daba cuenta de que era un hombre justo y santo. Y le protegía y al oírlo le entraban muchas dudas; y le escuchaba con gusto. 21Cuando llegó un día propicio, en el que Herodes por su cumpleaños dio un banquete a sus magnates, a los tribunos y a los principales de Galilea, 22entró la hija de la propia Herodías, bailó y gustó a Herodes y a los que con él estaban a la mesa. Le dijo el rey a la muchacha: —Pídeme lo que quieras y te lo daré. 23Y le juró varias veces: —Cualquier cosa que me pidas te daré, aunque sea la mitad de mi reino. 24Y, saliendo, le dijo a su madre: —¿Qué le pido? —La cabeza de Juan el Bautista —contestó ella. 25Y al instante, entrando deprisa donde estaba el rey, le pidió: —Quiero que enseguida me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista. 26El rey se entristeció, pero por el juramento y por los comensales no quiso contrariarla. 27Y enseguida el rey envió a un verdugo con la orden de traer su cabeza. Éste se marchó, lo decapitó en la cárcel 28y trajo su cabeza en una bandeja, y se la dio a la muchacha y la muchacha la entregó a su madre. 29Cuando se enteraron sus discípulos, vinieron, tomaron su cuerpo muerto y lo pusieron en un sepulcro.

Universidad de Navarra. Santos Evangelios . EUNSA. Edición de Kindle.

Comentario general

Es un episodio que sucede con anterioridad a todos los del evangelio, que está formado por la unidad en la sucesión de episodios, pues es un escrito compuesto con unidades narrativas, muchas veces independientes. No es un escrito continuado del propio Marcos., Están colocados uno tras otro, con cierto orden de lugar y de tiempo seguido. Por lo tanto, el itinerario de los caminos, así como los tiempos que se suceden, son efecto del empalme entre fragmentos, según están colocados. No pienses en un itinerario seguido, sino formado con fragmentos de tiempo. En otros evangelios los mismos hechos pueden tener otro orden. La unidad de la trama la da el principio y la pasión, que es el fin. No es una deficiencia de concordancia..

Notas

1 El comienzo dice: en efecto, y por tanto, se refiere a la frase última de la unidad anterior, no se delimita de ella completamente

2 En la separación entre Jesús y los discípulos se intercala este episodio, que tuvo lugar tiempo atrás, antes de empezar la predicación en Galilea. Llena la narración de la muerte de Juan el vacío producido por la separación. No están separados nunca salvo en la conspiración de sacerdotes y escribas para darle muerte.

3 Tiene una articulación narrativa clara y más detallada que en los otros evangelios. En sustancia el tema es la muerte de Juan Bautista ¿Por quién? Por Herodes. ¿Cuándo? No se sabe del todo.  Dice este evangelio que Juan bautiza a Jesús, luego es apresado, y después empieza Jesús a actuar en Galilea. Transcurre un tiempo entre el encarcelamiento y la muerte. Durante el primer tiempo en la cárcel es cuando Jesús fue reuniendo a los discípulos. Parece que Herodes mantuvo conversaciones con Juan en la cárcel. No se dice el momento de la degollación y se cuenta como un suceso pasado. El suceso no afectó a los discípulos. La cuña retrospectiva la coloca Marcos en el tiempo de separación de los discípulos de Jesús.

La forma de la narración

En efecto, el propio Herodes había mandado apresar a Juan y le había encadenado en la cárcel a causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo; porque se había casado con ellahabía mandado
había encadenado
se había casado
Enlaza con la anterior (en efecto) y comienza un inciso retrospectivo. Herodes es quien protagoniza el episodio, no Juan, pero por la importancia de su muerte.Son pluscuamperfectos, Ponen el comienzo en un tiempo anterior.
Retrospectivo
Juan le decía a Herodes:
No te es lícito tener a la mujer de tu hermano
Herodías le odiaba y quería matarlo, pero no podía:
porque Herodes tenía miedo de Juan,

ya que se daba cuenta de que  era un hombre justo y santo.
Y le protegía y al oírlo  le entraban muchas dudas; y le escuchaba con gusto.
Decía odiaba
quería matarlo
no podía
tenía
era
le protegía
entraban dudas
escuchaba
El motivo del encarcelamiento. Tiene que ver con la Ley que Herodes no cumple y afecta a Herodías. Es una historia cortesana, del mundo pagano, Con descripción de las conciencias, temores y venganzas como pieza única entre los demás episodios Ya todos son imperfectos. Es el cuadro descriptivo de acciones estables anteriores al argumento.
El motivo
Cuando llegó un día propicio, en el que Herodes por su cumpleaños dio un banquete a sus magnates, a los tribunos y a los principales de Galilea, entró la hija de la propia Herodías, bailó y gustó a Herodes y a los que con él estaban a la mesa.llegó dio un banquete entró bailó gustó
Acciones detalladas de un suceso enteramente pagano. La fuente del suceso es lo conocido por todos los habitantes del dominio del tetrarca, no rey, Herodes. Resalta la minuciosidad del relato como contraste con los demás episodios, como se ve en este despliegue narrativo. El contraste es fuerte porque Juan es importantísimo y sin necesidad de mencionarlo prefigura la muerte de Jesús. Ver otro pasaje para la relación de Jesús con él:   Marcos 11, 27-33 La potestad de Jesús.El núcleo comienza con los indefinidos que son los hechos de la trama. Les sigue el diálogo también de primer plano
 
—Pídeme lo que quieras y te lo daré.
Cualquier cosa que me pidas te daré, aunque sea la mitad de mi reino. (Con juramento. Sale. A su madre)
—¿Qué le pido?  
—La cabeza de Juan el Bautista (Al instante, entrando deprisa, el rey)
—Quiero que enseguida me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista.
Lo recorto adaptándolo a forma teatral
Da pie a comentarios acerca del tiempo, las costumbres y la historia, el poder, la condición femenina y demás, pero cuanto más se profundiza en ese panorama interesante de por sí, más alejado caes del sentido que tiene las demás unidades. Esta es enteramente diferente. 
Diálogo
El rey se entristeció, pero por el juramento y
por los comensales no quiso contrariarla.
Y enseguida el rey envió a un verdugo con la orden de traer su cabeza.
Éste se marchó, lo decapitó en la cárcel y
trajo su cabeza en una bandeja, y se la dio a la muchacha
y la muchacha la entregó a su madre.
se entristeció
no quiso contrariarla
envió a un verdugo

marchó
lo decapitó
trajo su cabeza
la dio muchacha
la entregó
Siguen los indefinidos de la acción argumental que suman
en total catorce lo que responde a la meticulosidad de los hechos.
La muerte

Ultima frase


Cuando se enteraron sus discípulos, vinieron, tomaron su cuerpo muerto y lo pusieron en un sepulcro.


Esta frase, es el tema, el hecho escueto y final, sin hacer valoración, me parece la más impresionante de todo el relato.

José Antonio Valenzuela Cervera

2 de junio 2021

La identidad de Jesús

14Llegó esto a oídos del rey Herodes, pues su nombre se había hecho famoso, y decía: —Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos, y por eso actúan en él unos poderes. 15Otros decían: —Es Elías. Otros, en fin, decían: —Es un profeta, igual que los demás profetas. 16Pero cuando lo oyó Herodes decía: —Éste es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado.

Universidad de Navarra. Santos Evangelios . EUNSA. Edición de Kindle.

Comentario general

Se lee en la unidad anterior que desde Nazaret recorría las aldeas de los contornos enseñando, sale y regresa. Envía a los doce de dos en dos y estos se alojan en los sitios que visitan. Se separan de Jesús, se acaba la visita a Nazaret. Se encontrará con ellos de nuevo a la orilla del mar a treinta kilómetros de distancia. Y se introduce aquí la muerte de Juan Bautista con este preludio.

Notas

1 Esta unidad puede separarse o dejarla unida a la muerte de Juan Bautista. Pero la versión que sigo y la de Alday la separan y la titulan a su manera.

2 En la separación se abre un paréntesis. La narración se corta, se retrocede al pasado, cuando ocurrió la muerte de Juan Bautista, tiempo atrás y se cuenta ahora.

3 Ni el nombre de las unidades ni su separación pertenece al evangelio, es de los editores. Yo no les sigo en las separaciones que hacen. Tomo el criterio de la forma propia de la narración..

4 Queda pendiente la reunión de vuelta, con la que empieza la unidad posterior, porque esta es un inciso. .Esta unidad tiene otra gemela más adelante, en el capítulo ocho. Las comparo en columnas paralelas. No es una repetición como se puede apreciar leyendo despacio.

Comparación

1 Marcos 5, 14-162 Marcos 8, 27-30
Llegó esto a oídos del rey Herodes, pues su nombre se había hecho famoso, y decía:
—Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos, y por eso actúan en él unos poderes.
Otros decían:
—Es Elías.
Otros, en fin, decían:
—Es un profeta, igual que los demás profetas.
Pero cuando lo oyó Herodes decía:


—Éste es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado

Salió Jesús con sus discípulos hacia las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino se puso a preguntar a sus discípulos:
—¿Quién dicen los hombres que soy yo?

Ellos le contestaron:
—Juan el Bautista, y otros que Elías; pero otros que uno de los
profetas.

Entonces él les pregunta:
Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
Le responde Pedro:
—Tú eres el Cristo.
Y les ordenó que no hablasen a nadie sobre esto.

Lo único que tienen de igual son las opiniones sobre Jesús. Dice la gente, incluido Herodes, que es Juan Bautista, Elías o un profeta. La diferencia se encuentra en que una unidad introduce la muerte de Juan Bautista y la otra la declaración de Pedro sobre la identidad de Jesús. De estas dos la importante es la declaración de Pedro, porque la pregunta es de Jesús y Pedro dice la identidad verdadera, mientras que la muerte del Bautista es una marcha atrás, pues Jesús empezó a actuar en Galilea «después de haber sido apresado Juan» (1, 14), algún tiempo anterior.

Llegó esto a oídos del rey Herodes, pues su nombre se había hecho famoso, Salió Jesús con sus discípulos hacia las aldeas de Cesarea de Filipo
Herodes protagoniza el episodio
Introduce esta unidad y enlaza con el anterior.
Jesús protagoniza el episodio
Introduce el camino que emprende a Jerusalén
decía: —Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos, y por eso actúan en él unos poderes. Y en el camino se puso a preguntar a sus discípulos: —¿Quién dicen los hombres que soy yo?
Herodes declaraba quien era Jesús
Se da su parecer, con decir directo, como un hecho
Jesús peguntó por el parecer del pueblo
sobre él
Otros decían :
—Es Elías.
Otros, en fin, decían:
—Es un profeta, igual que los demás profetas
.
Ellos le contestaron:
— Juan el Bautista, y otros que Elías ; pero otros que uno e los
profetas
.
Se da el parecer, de otros, también en directo.
Equivale al parecer de la respuesta a Jesús
Los discípulos contestan lo mismo en directo,
incluyendo el parecer que tuvo Herodes, al que no pueden mencionar.
Pero cuando lo oyó Herodes decía:

—Éste es Juan, a quien yo decapité,
que ha resucitado
de entre los muertos,
y por eso actúan en él unos poderes.
Y Entonces les pregunta:
Y vosotros , quién decís que soy yo?
Le responde Pedro:
— Tú eres el Cristo..
Y les ordenó que no hablasen a nadie sobre esto
,
Repite la primera frase y comienza el relato
Esta declaración es el objetivo de la pregunta.

Nota

1 Marcos repite el mismo recurso de introducción en ambos episodios, pero evidentemente no es igual ni repetición de lo mismo, puesto que en el segundo se interesa Jesús por lo que dice la gente de él, para dar lugar a que Pedro lo declare. Poco a poco se va desvelando su identidad. Progresivamente.
2 Es ahora el momento oportuno para repasar ese progreso y recordar las veces que desde el comienzo aparece la incógnita de la identidad de Jesús.
3
La verdadera identidad preside todo el libro: Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios (1,1). Este conocimiento lo tiene el lector, el de hoy y los primeros, pero no es conocido de los personajes de ningún episodio. Están enteramente ajenos. El desvelamiento progresivo es el itinerario que recorre cada persona, hasta llegar al reconocimiento de la frase primera que preside el libro. Los demonios no participan de él, reconocen a Jesús y lo identifican inmediatamente y lo declaran. Esto es lo que dice, la simle lectura, necesita una explicación superior.

1,1 Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
1,7 Después de mí viene el que es más poderoso que yo
1,11 Tú eres mi Hijo, el amado, en ti me he complacido.
1,24 ¡Sé quién eres: el Santo de Dios!
1,33 no les permitía hablar porque sabían quién era
2.10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar los pecados
2,19 Contestación al ser acusado como principe de los demonios
3,11 Y los espíritus impuros,…gritaban diciendo: —¡Tú eres el Hijo de Dios!
4,41 ¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?
5,7 Le dijo l endemoniad de Gerasa: ¿Qué tengo yo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo?


José Antonio Valenzuela Cervera

25 de mayo 2021

La hija de Jairo y la hemorroísa

21Y tras cruzar de nuevo Jesús en la barca hasta la orilla opuesta, se congregó una gran muchedumbre a su alrededor mientras él estaba junto al mar. 22Viene uno de los jefes de la sinagoga, que se llamaba Jairo. Al verlo, se postra a sus pies 23y le suplica con insistencia diciendo:
—Mi hija está en las últimas. Ven, pon las manos sobre ella para que se salve y viva. 24

Se fue con él, y le seguía la muchedumbre, que le apretujaba.

25Y una mujer que tenía un flujo de sangre desde hacía doce años, 26y que había sufrido mucho a manos de muchos médicos y se había gastado todos sus bienes sin aprovecharle de nada, sino que iba de mal en peor, 27 cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la muchedumbre y le tocó el manto 28, porque decía:
—Con que toque sus ropas, me curaré.
29Y de repente se secó la fuente de sangre y sintió en su cuerpo que estaba curada de la enfermedad.
30Y al momento Jesús conoció en sí mismo la fuerza salida de él y, vuelto hacia la muchedumbre, decía:
—¿Quién me ha tocado la ropa?
31Y le decían sus discípulos:
—Ves que la muchedumbre te apretuja y dices: ¿Quién me ha tocado?.
32Y miraba a su alrededor para ver a la que había hecho esto. 33La mujer, asustada y temblando, sabiendo lo que le había ocurrido, se acercó, se postró ante él y le dijo toda la verdad. 34Él entonces le dijo:
—Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz y queda curada de tu dolencia.

35Todavía estaba él hablando, cuando llegan desde la casa del jefe de la sinagoga, diciendo: —Tu hija ha muerto, ¿para qué molestas ya al Maestro? 36Jesús, al oír lo que hablaban, le dice al jefe de la sinagoga: —No temas, tan sólo ten fe. 37Y no permitió que nadie le siguiera, excepto Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. 38Llegan a la casa del jefe de la sinagoga, y ve el alboroto y a los que lloraban y a las plañideras. 39Y al entrar, les dice: —¿Por qué alborotáis y estáis llorando? La niña no ha muerto, sino que duerme. 40Y se burlaban de él. Pero él, haciendo salir a todos, toma consigo al padre y a la madre de la niña y a los que le acompañaban, y entra donde estaba la niña. 41Y tomando la mano de la niña, le dice: —Talitha qum —que significa: «Niña, a ti te digo, levántate». 42Y enseguida la niña se levantó y se puso a andar, pues tenía doce años. Y quedaron llenos de asombro. 43Les insistió mucho en que nadie lo supiera, y dijo que le dieran a ella de comer.

Universidad de Navarra. Santos Evangelios. EUNSA. Edición de Kindle.

Comentario general

Comienza el episodio de Jairo y a mitad , sin terminarlo, irrumpe la mujer y se inicia el relato de su curación que queda incrustado en el otro. Estas interferencias son naturales en la vida. Nada impide que sucediera así y así lo leemos. Sin embargo, muchos exégetas, opinan que estaban separados y los unió Marcos en esta configuración. Aquí no se abandona la lectura del texto tal como está. Entrar en el proceso de su composición es adentrarse en terreno de pareceres, hipótesis y suposiciones, sin prueba alguna.

Tal como está escrito se puede considerar un relato compuesto de dos tramas, aunque se pueden comentar separadamente. Las acciones con orden sucesivo y con unidad de principio y fin forman una trama. Un hilo de la trama es la series de verbos en perfectos simples.

Primera parte hasta la interrupción

21Y tras cruzar de nuevo Jesús en la barca hasta la orilla opuesta, se congregó una gran muchedumbre a su alrededor mientras él estaba junto al mar. 22Viene uno de los jefes de la sinagoga, que se llamaba Jairo. Al verlo, se postra a sus pies 23y le suplica con insistencia diciendo:
—Mi hija está en las últimas. Ven, pon las manos sobre ella para que se salve y viva. 24
Se fue
con él, y le seguía la muchedumbre, que le apretujaba.

Notas

1 Recuerdo el recorrido: desde la casa en Cafarnaúm fue al mar, estuvo enseñando a la orilla y salió por la tarde hacia la orilla opuesta, llegaron tras la tempestad a Gerasa, y cruzaron de nuevo, de regresó, a la orilla anterior. Vuelve. a congregarse la muchedumbre, allí donde la había dejado. Entre esa muchedumbre está la mujer, que interrumpe el camino y la narración.

2 Queda interrumpida después de los dos verbos: le seguía la muchedumbre, le apretujaba. Este principio se compone con un núcleo de cinco acciones y tres de ellas vienen en presente, que vale por pretérito perfecto simple, con la sola diferencia de que el presente da la acción sin su acabamiento, no difiere en tiempo, es lo mismo que si dijera: vino , se postró, le suplicó.

Segunda parte, la hemorroisa
El énfasis

25Y una mujer que tenía un flujo de sangre desde hacía doce años, 26y que había sufrido mucho a manos de muchos médicos y se había gastado todos sus bienes sin aprovecharle de nada, sino que iba de mal en peor,

Nota
1 La primera parte dice algo de la mujer, por lo que se ve su enfermedad, como en el hombre de Gerasa se vio su posesión. Hay entre ambos claras diferencias. De la mujer se dice que tenía un flujo de sangre, lo que suponía impureza legal, y se añade este énfasis desde hacía doce años, había sufrido mucho a manos de muchos médicos y se había gastado todos sus bienes sin aprovecharle de nada, sino que iba de mal en peor. A pesar de todo es débil en comparación con lo que se dice del poseso de Gerasa. Este episodio no es central, sino un incidente en el camino.

La acción
27 cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la muchedumbre y le tocó el manto 28, porque decía:
—Con que toque sus ropas, me curaré.
29Y de repente se secó la fuente de sangre y sintió en su cuerpo que estaba curada de la enfermedad.

Notas
1 El pensamiento de la mujer -se decía a sí misma- se reproduce con las palabras suyas, Con que toque sus ropas, me curaré. Esto no lo reporta un narrador. Empleo el guion.
2 La conducta retraída, o como quiera interpretarse, de la mujer, altera el suceso.

El incidente

30Y al momento Jesús conoció en sí mismo la fuerza salida de él y, vuelto hacia la muchedumbre, decía:
—¿Quién me ha tocado la ropa?
31Y le decían sus discípulos:
—Ves que la muchedumbre te apretuja y dices: ¿Quién me ha tocado?.
32Y miraba a su alrededor para ver a la que había hecho esto. 33La mujer, asustada y temblando, sabiendo lo que le había ocurrido, se acercó, se postró ante él y le dijo toda la verdad. 34Él entonces le dijo:
—Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz y queda curada de tu dolencia.

Nota
1 Su conducta hace que nadie la perciba, ni Jesús mismo, aunque preguntaba y miraba porque conoció lo que había pasado, no así sus discípulos. Da pie a una situación graciosa, con comicidad, hasta la declaración de la verdad.

Segunda parte de Jairo, hasta el final.

35Todavía estaba él hablando, cuando llegan desde la casa del jefe de la sinagoga, diciendo:
—Tu hija ha muerto, ¿para qué molestas ya al Maestro?
36 Jesús, al oír lo que hablaban, le dice al jefe de la sinagoga:
—No temas, tan sólo ten fe.
37 Y no permitió que nadie le siguiera, excepto Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. 38Llegan a la casa del jefe de la sinagoga, y ve el alboroto y a los que lloraban y a las plañideras. 39Y al entrar, les dice:
—¿Por qué alborotáis y estáis llorando? La niña no ha muerto, sino que duerme.
40Y se burlaban de él.
Pero él, haciendo salir a todos, toma consigo al padre y a la madre de la niña y a los que le acompañaban, y entra donde estaba la niña. 41Y tomando la mano de la niña, le dice:
—Talitha qum
que significa: Niña, a ti te digo, levántate. 42Y enseguida la niña se levantó y se puso a andar, pues tenía doce años. Y quedaron llenos de asombro.
43Les insistió mucho en que nadie lo supiera, y dijo que le dieran a ella de comer.

Notas
1 Surge otro incidente, ya el cuarto, la petición de Jairo, el pensamiento y la acción de la mujer en el poder de Jesús, la situación intermedia y desconcierto de los discípulos, el recado que traen en contrapunto de la casa de Jairo. Como también contrasta la burla de las plañideras.
2 La excepción con los tres discípulos está llena de intencionalidad. Para entenderla hay que tener en cuenta los otros dos episodios en los que Jesús lleva a los mismos consigo. Se verá en La Transfiguración. Tiene de común que aquí se trata de la resucitar para esta vida y allí para la vida vida gloriosa.
3 Otros detalles animan la narración, el actuar con la presencia de los padres, el tomar de la mano de la niña, la cita en arameo, el andar de la niña, el que coma, y que no se diga a nadie. Asunto, este último, que pide conocer la razón de este silencio, que no se da.

José Antonio Valenzuela Cervera

El endemoniado de Gerasa

1Y llegaron a la orilla opuesta del mar, a la región de los gerasenos.2Apenas salir de la barca, vino a su encuentro desde los sepulcros un hombre poseído por un espíritu impuro, 3que vivía en los sepulcros y nadie podía tenerlo sujeto ni siquiera con cadenas; 4porque había estado muchas veces atado con grilletes y cadenas, y había roto las cadenas y deshecho los grilletes, y nadie podía dominarlo. 5Y se pasaba las noches enteras y los días por los sepulcros y por los montes, gritando e hiriéndose con piedras. 6Al ver a Jesús desde lejos, corrió y se postró ante él; 7 y, gritando con gran voz, dijo:


—¿Qué tengo yo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? ¡Te conjuro por Dios que no me atormentes! 8 —porque le decía: «¡Sal, espíritu impuro, de este hombre!»9 Y le preguntó: —¿Cuál es tu nombre? Le contestó: —Mi nombre es Legión, porque somos muchos. 10
Y le suplicaba con insistencia que no lo expulsara fuera de la región. 11Había por allí junto al monte una gran piara de cerdos paciendo. 12Y le suplicaron: —Envíanos a los cerdos, para que entremos en ellos. 13Y se lo permitió.

Salieron los espíritus impuros y entraron en los cerdos; y la piara, alrededor de dos mil, se lanzó corriendo por la pendiente hacia el mar, donde se iban ahogando. 14Los porqueros huyeron y lo contaron por la ciudad y por los campos. Y acudieron a ver qué había pasado. 15Llegaron junto a Jesús, y vieron al que había estado endemoniado —al que había tenido a la legión— sentado, vestido y en su sano juicio; y se atemorizaron. 16Los que lo habían presenciado les explicaron lo que había sucedido con el que había estado poseído por el demonio y con los cerdos. 17Y comenzaron a rogarle que se alejase de su región. 18
En cuanto él subió a la barca, el que había estado endemoniado le suplicaba quedarse con él; 19pero no lo admitió, sino que le dijo: —Vete a tu casa con los tuyos y anúnciales las grandes cosas que el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti. 20Se fue y comenzó a proclamar en la Decápolis lo que Jesús había hecho con él. Y todos se admiraban.

Universidad de Navarra. Santos Evangelios. EUNSA. Edición de Kindle.

Comentario general

Este episodio está localizado en día y hora: al amanecer después de la tormenta del episodio anterior, los últimos siete tienen una continuidad precisa, desde la curación del hombre de la mano seca en la sinagoga de Cafarnaúm. En la Decápolis, la otra orilla, sin dar localización del punto costero. Empalmará con el siguiente.

Puede leerse en tres partes: 1, la presentación del poseído; 2, la conversación de Jesús con Legión; 3, la acción de los porqueros y comarcanos.
Estos tres cuerpos están enmarcados por la llegada y el regreso entre orillas.

El relato se ciñe al exorcismo, con una de las narraciones más detalladas y largas del evangelio. Los discípulos están presentes, pero no intervienen. La intensidad en la presentación del poseído refleja el paganismo de la Decápolis, región de las diez ciudades griegas, que por temor después del exorcismo y por el daño que han recibido de Legión desean que Jesús se aparte de ellos.

I El primer cuerpo
La primera acción corresponde al hombre poseído de un espíritu inmundo apenas salir de la barca vino hacia él un hombre, y la semblanza que sigue hace ver su condición presente y pasada, y termina la acción otro perfecto simple: al ver a Jesús desde lejos se postró ante él . Desmontando su estructura y leyéndolo despacio el retrato que se hace del poseso se el sentido.

Apenas salir de la barca, vino a su encuentro
desde los sepulcros un hombre

poseído por un espíritu impuro
vivía en los sepulcros
nadie podía tenerlo sujeto ni siquiera con cadenas
había estado muchas veces atado con grilletes y cadenas
había roto las cadenas
deshecho los grilletes
nadie podía dominarlo
se pasaba las noches enteras y los días por los sepulcros y por los montes
gritando
hiriéndose con piedras

Al ver a Jesús desde lejos, corrió y se postró ante él; y, gritando con gran voz, dijo:

Notas
1 Son diez verbos, sin trama ni acción. Ningún perfecto simple, todos simultáneos y de estado. Con pretéritos pluscuamperfectos retrospectivos. Dedica a la condición presente y pasada del poseso una extensión desmesurada. Si se compara con los otros dos exorcismos singulares, el de la sinagoga de Cafarnaúm y el de la hija de la sirofenicia, en la región pagana de Tiro y Sidón. No se lee bien sin advertir y detenerse en el énfasis de repetición que tiene este suceso:

desde los sepulcros / vivía en los sepulcros
pasaba las noches y los días por los sepulcros
nadie podía tenerlo sujeto / nadie podía dominarlo
ni siquiera con cadenas
había estado muchas veces atado con grilletes y cadenas
había roto las cadenas / ( ) deshecho los grilletes

2 El retrato que se hace del poseso trasmite o representa el desorden de una región pagana Y sobre la semblanza del poseso (o del paganismo) hay que entender lo que viene después: el daño que el espíritu inmundo produce en la piara, ganado ya impuro para los judíos, el temor en la comarca, la solicitud a Jesús de que se retire, el marchar Jesús, su marcha hace ver que solo ha cruzado la orilla para ese exorcismo, y el encargo al hombre de permanecer y proclamar entre los suyos la misericordia que había recibido.

I El segundo cuerpo

—¿Qué tengo yo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? ¡Te conjuro por Dios que no me atormentes!
Porque le decía:
¡Sal, espíritu impuro, de este hombre!
Y le preguntó:
—¿Cuál es tu nombre?
Le contestó:
—Mi nombre es Legión, porque somos muchos
Y le suplicaba con insistencia que no lo expulsara fuera de la región.
—Envíanos a los cerdos, para que entremos en ellos.
y se lo permitió.

Notas
1 Cambia el orden de las intervenciones , Jesús intervino primero y el espíritu reconoce su Señorio como Hijo del Dios Altísimo de Israel. Y extrañamente el espíritu conjura por el Dios de Israel para no ser expulsado, su tormento, por su Hijo…

2 Con la pregunta ¿Cuál es tu nombre? Aparece el nombre Legión que tiene la resonancia del poder romano y la implicación de multitud. El narrador toma la palabra al espíritu impuro para notificar que suplicaba con insistencia no ser expulsado de la región. Luego aparece la petición en directo de ir a los cerdos y con ellos se arrojan al mar, lugar del abismo.

3 dice en singular Legión y en plural envíanos., en conjunto tiene alguna complejidad y es sujeto a varias interpretaciones.

I El tercer cuerpo

Salieron los espíritus impuros y entraron en los cerdos; y la piara, alrededor de dos mil, se lanzó corriendo por la pendiente hacia el mar, donde se iban ahogando. Los porqueros huyeron y lo contaron por la ciudad y por los campos. Y acudieron a ver qué había pasado. Llegaron junto a Jesús, y vieron al que había estado endemoniado —al que había tenido a la legión— sentado, vestido y en su sano juicio; y se atemorizaron. Los que lo habían presenciado les explicaron lo que había sucedido con el que había estado poseído por el demonio y con los cerdos. Y comenzaron a rogarle que se alejase de su región.
En cuanto él subió a la barca, el que había estado endemoniado le suplicaba quedarse con él; pero no lo admitió, sino que le dijo: —Vete a tu casa con los tuyos y anúnciales las grandes cosas que el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti. Se fue y comenzó a proclamar en la Decápolis lo que Jesús había hecho con él. Y todos se admiraban.

Comentario:
En la columna izquierda están las acciones de la trama. Verbos en perfecto simple, el núcleo del suceso. Y, además, otros tiempos que podrían transferirse al núcleo cambiando el tiempo, pero van en segundo plano (imperfectos o gerundios), situando su acción como simultánea. por cuestión de estilo. Marcados con asterisco.

Salieron los espíritus impuros
entraron en los cerdos
se lanzó (la piara, alrededor de dos mil)
corriendo por la pendiente hacia el mar
se iban ahogando
los porqueros huyeron
lo contaron por la ciudad y por los campos
acudieron a ver qué había pasado
llegaron junto a Jesús
vieron
 
 
 se atemorizaron
 
 les explicaron
 
 comenzaron a rogarle
él subió a la barca
 
 le suplicaba quedarse con él
 pero no lo admitió
  —Vete a tu casa con los tuyos y anúnciales las grandes
  cosas que el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido
misericordia de ti.
 Se fue
 comenzó a proclamar en la Decápolis
Y todos se admiraban.
 
 
 
*
*
 
 
 
 
al que había estado endemoniado
al que había tenido a la Legión
vestido y en su sano juicio
 
los que lo habían presenciado
lo que había sucedido
con el que había estado poseído
por el demonio y con los cerdos
que se alejase de su región
el que había estado endemoniado
*
 
 
 
 
.
lo que Jesús había hecho con él
*

Notas
1 El espíritu impuro tiene nombre, Jesús pregunta en singular y contesta en singular con un nombre colectivo, son tantos como una unidad de legionarios. El endemoniado no lo tiene y se le menciona con una frase el que había estado endemoniado. Ese, otros circunloquios y con tendencia a la repetición, que procede de la semblanza, dan cierta pesadez al texto.

2 Todo el suceso se contiene en una trama nuclear de veinte verbos, con hechos pormenorizados. Tiene importancia porque Jesús fue a esa región por iniciativa propia y es lo único que hizo. El relato deja unos hechos, incompletos en sus matices, que piden el complemento de las suposiciones ambientales y estas hay que distinguirlas del texto que se lee.

José Antonio Valenzuela Cervera

La tempestad calmada

35Aquel día, llegada la tarde, les dice: —Crucemos a la otra orilla. 36Y, despidiendo a la muchedumbre, le llevaron en la barca tal como estaba. Y le acompañaban otras barcas. 37Y se levantó una gran tempestad de viento, y las olas se echaban encima de la barca, hasta el punto de que la barca ya se inundaba. 38Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal. Entonces le despiertan, y le dicen: —Maestro, ¿no te importa que perezcamos? 39Y, puesto en pie, increpó al viento y dijo al mar: —¡Calla, enmudece! Y se calmó el viento y sobrevino una gran calma. 40Entonces les dijo: —¿Por qué os asustáis? ¿Todavía no tenéis fe? 41Y se llenaron de gran temor y se decían unos a otros: —¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen? Curación del endemoniado de Gerasa

Universidad de Navarra. Santos Evangelios. EUNSA. Edición de Kindle.

Comentario general

El episodio está localizado en día y hora, el día es el que pasó enseñando desde una barca a la orilla del mar de Galilea, que es el episodio anterior. Y termina con el siguiente, precisamente cuando llegan a la otra orilla. El suceso tiene lugar entre una orilla y la otra, y empalma con el anterior y con el siguiente.

Trata de un suceso en el mar, casi una aventura, apropiada para contarla. Jesús propone cruzarlo y en la travesía se desata la tormenta de viento. Cualquier persona puede hacer un resumen con la idea que se le quede de la lectura. Pero me voy a fijar en las palabras, porque los resúmenes con las ideas son variables como las personas, aunque todas lo han sacado de las únicas palabras, bien determinadas, con que está escrito y las voy a mostrar.

Voy a desmenuzar este escrito según su articulación narrativa. Primero entresacaré el núcleo. A la derecha el texto completo a la izquierda el núcleo:

I El núcleo o resumen de la trama


—Crucemos a la otra orilla.
le llevaron en la barca

se levantó una gran tempestad de viento.



le despiertan,


increpó al viento
se calmó el viento
sobrevino una gran calma

se llenaron de gran temor
¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?

35Aquel día, llegada la tarde, les dice: —Crucemos a la otra orilla. 36Y, despidiendo a la muchedumbre, le llevaron en la barca tal como estaba. Y le acompañaban otras barcas. 37Y se levantó una gran tempestad de viento, y las olas se echaban encima de la barca, hasta el punto de que la barca ya se inundaba. 38Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal. Entonces le despiertan, y le dicen: —Maestro, ¿no te importa que perezcamos? 39Y, puesto en pie, increpó al viento y dijo al mar: —¡Calla, enmudece! Y se calmó el viento y sobrevino una gran calma. 40Entonces les dijo: —¿Por qué os asustáis? ¿Todavía no tenéis fe? 41Y se llenaron de gran temor y se decían unos a otros: —¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?

Video sobre el núcleo

II El texto sin núcleo.

Nota: Del texto sin núcleo examino sus dos estratos, el habla y el segundo plano de eventos

Texto sin núcleo
Aquel día, llegada la tarde
—Crucemos a la otra orilla
despidiendo a la muchedumbre
tal como estaba.
le acompañaban otras barcas.
las olas se echaban encima de la barca
hasta el punto de que la barca ya se inundaba.
Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal
Entonces le despiertan, y le dicen:
—Maestro, ¿no te importa que perezcamos?
—¡Calla, enmudece!
—¿Por qué os asustáis?
¿Todavía no tenéis fe?
—¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?

Núcleo marcado para retirar
35Aquel día, llegada la tarde, les dice: —Crucemos a la otra orilla. 36Y, despidiendo a la muchedumbre, le llevaron en la barca tal como estaba. Y le acompañaban otras barcas. 37Y se levantó una gran tempestad de viento, y las olas se echaban encima de la barca, hasta el punto de que la barca ya se inundaba. 38Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal. Entonces le despiertan, y le dicen: —Maestro, ¿no te importa que perezcamos? 39Y, puesto en pie, increpó al viento y dijo al mar: —¡Calla, enmudece! Y se calmó el viento y sobrevino una gran calma. 40Entonces les dijo: —¿Por qué os asustáis? ¿Todavía no tenéis fe? 41Y se llenaron de gran temor y se decían unos a otros: —¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?


A- La parte hablada

La serie de perfectos simples o indefinidos es lo imprescindible del relato y suele contener el resumen del suceso, pero no es lo más principal. Es, sí, lo que verdaderamente sostiene todo el texto como narración, pero no es lo resaltado y por lo que se cuenta. En este relato el relieve se encuentra en las palabras dichas, que se apoyan en los hechos del núcleo:
Muestro aislada la parte dialogada

La parte hablada
Aquel día, llegada la tarde
—Crucemos a la otra orilla









—Maestro, ¿no te importa que perezcamos?
—¡Calla, enmudece!
—¿Por qué os asustáis?
¿Todavía no tenéis fe?
—¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?

Texto sin núcleo
Aquel día, llegada la tarde
—Crucemos a la otra orilla
despidiendo a la muchedumbre
tal como estaba.
le acompañaban otras barcas.
las olas se echaban encima de la barca
hasta el punto de que la barca ya se inundaba.
Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal
Entonces le despiertan, y le dicen:
—Maestro, ¿no te importa que perezcamos?
—¡Calla, enmudece!
—¿Por qué os asustáis?
¿Todavía no tenéis fe?
—¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?

Notas

1 Primero, la iniciativa es de Jesús
Segundo, los que van con Él acuden ante el peligro
Tercero, les responde con su palabra, calma poderosamente la naturaleza hostil
Cuarto, les habla de fe
Quinto, se pregunta la gente de admiración: ¿Quién es este?

2 Por lo hablado se sabe que la iniciativa fue de Jesús. Lo dicho responde al hecho de estar Jesús ajeno a la tormenta y pone de manifiesto el poder de su palabra ante la naturaleza. Este es el valor del episodio. Nunca hasta este momento mostró este poder: han sido enfermos y poseídos. La razón del temor proviene de no tener fe en Él. La admiración de la gente va unida a la pregunta sobre su identidad.


B- Segundo plano

Esta parte tiene menor intensidad narrativa. Aparecen formas no personales del verbo. imperfectos que contienen acciones de la trama y otros imperfectos que no responden a acción alguna o son personas no activas.
Sobre estos verbos, si se ha hace la conmutación a perfecto simple, se comprueba que, siendo acciones que pueden estar en el núcleo y pertenecen a la trama, están en segundo plano y su intensidad narrativa es baja. Este juego es el estilo.

Segundo plano.
Aquel día, llegada la tarde

despidiendo a la muchedumbre
tal como estaba
le acompañaban otras barcas
las olas se echaban encima de la barca
hasta el punto de que la barca ya se inundaba
Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal

Texto sin núcleo
Aquel día, llegada la tarde
—Crucemos a la otra orilla
despidiendo a la muchedumbre
tal como estaba.
le acompañaban otras barcas.
las olas se echaban encima de la barca
hasta el punto de que la barca ya se inundaba.
Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal
Entonces le despiertan, y le dicen:
—Maestro, ¿no te importa que perezcamos?
—¡Calla, enmudece!
—¿Por qué os asustáis?
¿Todavía no tenéis fe?
—¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?

El segundo plano deslindado

1 Formas no personales

Aquel día, llegada la tarde

despidiendo a la muchedumbre






puesto en pie
se decían

2 Imperfectos de acción



le acompañaban otras barcas
las olas se echaban encima de la barca


3 Sin acción alguna



tal como estaba


hasta el punto de que la barca ya se inundaba
Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal

Nota: en el segundo plano se pueden apreciar matices del relato. Separo en columnas los casos indicados.
1 Un participio y un gerundio. Ambos pudieran estar en los perfectos simples del núcleo: llegó la tarde, despidió a la muchedumbre., se puso de pie.
2 Igualmente se puede decir le acompañaron otras barcas, las olas se echaron encima, no son frases agramaticales, depende del estilo.
3 No admiten la trasposición, no son eventos de la trama.

José Antonio Valenzuela Cervera

El sembrador y las demás parábolas

Mc 4,1-34
1De nuevo comenzó a enseñar al lado del mar. Y se reunió en torno a él una muchedumbre tan grande, que tuvo que subir a sentarse en una barca, en el mar, mientras toda la muchedumbre permanecía en tierra, en la orilla.
2 Les explicaba con parábolas muchas cosas, y les decía en su enseñanza:
3—Escuchad: salió el sembrador a sembrar.
4 Y ocurrió que, al echar la semilla, parte cayó junto al camino, y vinieron los pájaros y se la comieron.
5Parte cayó en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra, y brotó pronto, por no ser hondo el suelo;
6pero cuando salió el sol se agostó, y se secó porque no tenía raíz.
7Otra parte cayó entre espinos; crecieron los espinos y la ahogaron, y no dio fruto.
8Y otra cayó en tierra buena, y comenzó a dar fruto: crecía y se desarrollaba; y producía el treinta por uno, el sesenta por uno y el ciento por uno.
9Y decía:
—El que tenga oídos para oír, que oiga.


10Y cuando se quedó solo, los que le acompañaban junto con los doce le preguntaron por el significado de las parábolas.

10Y cuando se quedó solo, los que le acompañaban junto con los doce le preguntaron por el significado de las parábolas.
11Y les decía: —A vosotros se os ha concedido el misterio del Reino de Dios; en cambio, a los de fuera todo les llega con parábolas,
12de modo que los que miran miren y no vean, y los que oyen oigan, pero no entiendan, no sea que se conviertan y se les perdone.
13Y les dice: —¿No entendéis esta parábola? ¿Y cómo podréis entender las demás parábolas?
14El que siembra, siembra la palabra.
15Los que están junto al camino donde se siembra la palabra son aquellos que, en cuanto la oyen, al instante viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos.
16Los que reciben la semilla sobre terreno pedregoso son aquellos que, cuando oyen la palabra, al momento la reciben con alegría,
17pero no tienen en sí raíz, sino que son inconstantes; y después, al venir una tribulación o persecución por causa de la palabra, enseguida tropiezan y caen.
18Hay otros que reciben la semilla entre espinos: son aquellos que han oído la palabra,
19pero las preocupaciones de este mundo, la seducción de las riquezas y los apetitos de las demás cosas les asedian, ahogan la palabra y queda estéril.
20Y los que han recibido la semilla sobre la tierra buena son aquellos que oyen la palabra, la reciben y dan fruto: el treinta por uno, el sesenta por uno y el ciento por uno.

Continúa con la antología de cuatro parábolas, que omito, y concluye así:

33Y con muchas parábolas semejantes les anunciaba la palabra, conforme a lo que podían entender; 34y no les solía hablar nada sin parábolas. Pero a solas, les explicaba todo a sus discípulos. Aquel día llegada la tarde...

Universidad de Navarra. Santos Evangelios. EUNSA. Edición de Kindle.

Comentario general

Es un pasaje de 34 versículos entre la primera frase: De nuevo comenzó a enseñar al lado del mar (4, 1) y la última Aquel día llegada la tarde (4, 35). Bueno, esta frase, en realidad, es la primera del episodio siguiente. Entre estos dos puntos, transcurre un día, mañana y tarde, y un suceso, una breve narración, tal y como está compuesto el evangelio de Marcos hasta ahora. Pero estos puntos de comienzo y fin están muy distanciados, una serie de elementos se entrometen, como un inciso, y lo complican. Es decir, que entre este episodio y el siguiente se ha añadido esta parte que no corresponde a este tiempo.

Una vez relatada la primera parábola, la del sembrador, aparece la frase (4, 10): Y cuando se quedó solo los que le acompañaban junto con los doce le preguntaron por el significado de las parábolas. Entre principio y final están la explicación del sembrador y las parábolas. Y entre esos dos momentos temporales de un día encontramos esta frase: cuando se quedó solo, indican estas palabras que un día ha concluido. Y al acabar se explica la parábola que ha contado Jesús, la única, y se habla de las demás. Selección de entre las muchas parábolas con que enseñaba.

Y entonces, si tomamos las dos referencias de tiempo: comenzó y aquel día llegada la tarde, como el espacio de un día, lo que tenemos es una contradicción. En el espacio de un día aparece el final de otro. Por lo tanto, lo que tenemos en realidad es una intercalación. Se abre un paréntesis y se cuentan cosas que están fuera de ese marco. Está hablando de otro día, en el que al quedarse solo le preguntaron los discípulos, sobre el significado de las parábolas. No solo sobre la parábola del sembrador, sino de todas. Se cierra el paréntesis y se vuelve al primer día, Aquel día llegada la tarde, a la orilla del mar, y a la tarde de ese día. Y ese final es el comienzo del siguiente episodio.

El esquema que ha seguido Marcos hasta el momento consiste en que a un episodio narrativo sigue otro, empalmado con él, en secuencia temporal, salvo la colocación sin entramar de los dos episodios, el del ayuno y de las espigas y la intercalación de la bajada de los escribas que rompe la marcha de los parientes de Nazaret. Este esquema de episodios continuados se rompe en estos treinta y cinco versículos del capítulo cuarto. Y por ello trataré de exponer la articulación general de este fragmento, que ocupa casi por entero el capítulo, que reproduzco al principio y omito la antología de las parábolas por razón de espacio.

En este largo fragmento se distinguen tres partes: un episodio a la orilla del mar en el que Jesús cuenta la parábola del sembrador, como es lo usual, como se hizo en los anteriores episodios. Sigue otro en el que Jesús explica la parábola del sembrador, que sucede en otro momento. Y una tercera parte, no narrativa, que contiene una antología, un objeto, aparte de toda narración, de cuatro parábolas.


La explicación de la parábola del sembrador se encuentra, por tanto, dentro del inciso anterior al final, y no tuvo lugar el día del episodio en el mar. Y la antología, una colección de cuatro parábolas, introducidas cada una de ellas, y les decía, que viene a ser como el paso de las hojas de un libro. Es una enumeración y naturalmente no tiene carácter narrativo.

Primera parte
comenzó
se reunió
tuvo que
permanecía
explicaba
decía

Escuchad:

La parábola.

Sus verbos: cayó, cayó, cayó no forman una serie de acciones consecutivas, las propias de una historia. Es el modo de enumerar los lugares del terreno que, en la explicación, serán personas que reciben la semilla, es decir, la palabra.

Mc 4,1-9
De nuevo comenzó a enseñar al lado del mar.
Y se reunió en torno a él una muchedumbre tan grande,
que tuvo que subir a sentarse en una barca, en el mar,
mientras toda la muchedumbre permanecía en tierra, en la orilla. Les explicaba con parábolas muchas cosas,
y les decía en su enseñanza:

salió el sembrador a sembrar.


Y ocurrió que, al echar la semilla, parte cayó junto al camino, y vinieron los pájaros y se la comieron.
Parte cayó en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra, y brotó pronto, por no ser hondo el suelo;
pero cuando salió el sol se agostó, y se secó porque no tenía raíz.
Otra parte cayó entre espinos; crecieron los espinos y la ahogaron, y no dio fruto.
Y otra cayó en tierra buena, y comenzó a dar fruto: crecía y se desarrollaba; y producía el treinta por uno, el sesenta por uno y el ciento por uno.
Y decía:
—El que tenga oídos para oír, que oiga.

Advertencias

1 El episodio narrativo tiene la parte del suceso y la parte del hablar de Jesús, que es la parábola. La parábola no es una narración por los siguientes rasgos:
El sembrador no es un personaje ficticio, es una imagen de sembrador tomada del común de todos lo sembradores. No es un sujeto singular, como lo es el rico Epulón o el hijo pródigo y su hermano, aunque sean ficticios.

2 Las acciones de este sembrador, por tanto, no lo son tampoco ni siquiera ficticias. No se representa a un sembrador concreto, aunque sea ficticio, que realiza estos actos sucesivos, sembrando aquí y allá. Se trata de una siembra genérica, la semilla cae en diversos sitios del terreno, aquí o allá. Es lo que ocurre con la siembra. No es una secuencia de acciones, que sería una historia, sino una enumeración de casos, cae en distintos terrenos, con suerte diferente. Jesús no es narrador de este pasaje, porque no es narración.

3 La lectura hay que hacerla sin anticipar la interpretación, porque es explicación posterior. Una historia necesita un personaje concreto, y los actos sucesivos que realiza. Se trata no un tipo común y de la enumeración de lo que pasa en una siembra. La parábola del sembrador no es una historia y las demás parábolas tampoco. El suceso consiste en que Jesús enseñó.

Nota

1 Este pasaje ha tenido muchos comentarios y de interpretaciones. Queriendo averiguar el origen y la formación del actual texto escrito, y siempre con opiniones y suposiciones apreciativas y sin prueba alguna. Sustentadas en la opinión de su comentador, persona de autoridad. Todo este enorme conjunto de interpretaciones, por estimables que sean, no tienen cabida en este enfoque. Ambas cosas, los pasos originarios y la interpretación, más allá de la primera, cae fuera de nuestro comentario. Consideramos el texto recibido, que está articulado narrativamente en la forma que se observa, y su estructura es perceptible y de evidencia inmediata.

José Antonio Valenzuela Cervera

Los parientes y la madre de Jesús

Mc 3, 20-35

20 Entonces llegó a casa; y se volvió a juntar la muchedumbre, de manera que no podían ni siquiera comer. 21 Se enteraron sus parientes y fueron a llevárselo porque decían que había perdido el juicio.

22 Y los escribas que habían bajado de Jerusalén decían:
—Tiene a Beelzebul, y expulsa los demonios por el príncipe de los demonios. 23 Y convocándolos les decía con parábolas:
—¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? 24 Si un reino está dividido en su interior, ese reino no puede sostenerse; 25 y si una casa está dividida en su interior, esa casa no podrá sostenerse. 26 Y si Satanás se levanta contra sí mismo, entonces se encuentra dividido y no puede sostenerse, sino que ha llegado su fin. 27 Pues nadie puede entrar en la casa de uno que es fuerte y arrebatarle sus bienes, si antes no ata al que es fuerte. Sólo entonces podrá arrebatarle su casa.
28 En verdad os digo que todo se les perdonará a los hijos de los hombres: los pecados y cuantas blasfemias profieran; 29 pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo jamás tendrá perdón, sino que será reo de delito eterno. 30 Porque ellos decían:
—Tiene un espíritu impuro.

31 Vinieron su madre y sus hermanos y, quedándose fuera, enviaron a llamarlo. 32 Y estaba sentada a su alrededor una muchedumbre, y le dicen: —Mira, tu madre, tus hermanos y tus hermanas te buscan fuera. 33 Y, en respuesta, les dice: —¿Quién es mi madre y quiénes mis hermanos? 34 Y mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dice: —Éstos son mi madre y mis hermanos: 35 quien hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.

Universidad de Navarra. Santos Evangelios . EUNSA. Edición de Kindle.

Comentario general

1 La primera frase dice Entonces llegó a casa .
Si lees desde el principio la primera casa en la que se alojó Jesús fue la de Pedro (1, 29).: En cuanto salieron de la sinagoga, fueron a la casa de Simón

La segunda casa, viene poco después, en (2, 1) al cabo de unos días, entró de nuevo en Cafarnaúm. Se supo que estaba en casa.. No se dice cual.

Entre medias Fue otra vez al mar, encontró a Leví. Entró en la sinagoga, que será la de Cafarnaúm, pero no lo dice. Curó en la sinagoga al de la mano seca. Se alejó al mar. Tuvo lugar la invasión de Galilea por las multitudes. Eligió a los doce. Y empieza este episodio.

La tercera casa (3, 20) Entonces llegó a casa.

2 Alrededor de ella todavía había multitudes. La invasión de Galilea por las multitudes causó alarma en Nazaret:
La reacción extrema de los parientes: ha perdido el juicio, así lo explican , y fueron a llevárselo.
Y más alarma en Jerusalén:
la tremenda acusación, que no puede ser mayor: tiene a Belcebul. Lo ponen en lugar del Espíritu Santo.

Para captarla hace falta esta información: los escribas, ocupan en Jerusalén posiciones oficiales, y forman parte del Sanedrín, que actúa como tribunal supremo de justicia, preside el Sumo Sacerdote. y tienen funciones de enseñanza (1, 22) .

En este episodio se encuentra la narración de dos sucesos diferentes, pero simultáneos y cualquier lector atento aprecia que están mezclados. Empieza con la bajada de los parientes de Nazaret y dejándola cortada pasa la bajada de los escribas, para luego terminar con los de Nazaret.

Procederé deshaciendo esta intercalación

Primer relato

Entonces llegó a casa; y se volvió a juntar la muchedumbre, de manera que no podían ni siquiera comer. Se enteraron sus parientes y fueron a llevárselo porque decían que había perdido el juicio. Vinieron su madre y sus hermanos y, quedándose fuera, enviaron a llamarlo. Y estaba sentada a su alrededor una muchedumbre, y le dicen: —Mira, tu madre, tus hermanos y tus hermanas te buscan fuera. Y, en respuesta, les dice: —¿Quién es mi madre y quiénes mis hermanos? Y mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dice: —Éstos son mi madre y mis hermanos: 35quien hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.

  Trama. Primer plano 
llegó a casa 
se volvió a juntar la muchedumbre 
  
Se enteraron sus parientes 
fueron a llevárselo
 

Vinieron su madre y sus hermanos
 
*se quedaron fuera 
enviaron a llamarlo 
  

—Mira, tu madre, tus hermanos y tus hermanas te buscan fuera.
 
—¿Quién es mi madre y quiénes mis hermanos? 
*Y miró a 
—Éstos son mi madre y mis hermanos: quien hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.   
    Plano descriptivo
  
  
no podían ni siquiera comer. 
  
  
decían que 
había perdido el juicio
  
  
  
estaba sentada a su alrededor una muchedumbre 
  
  
  
los que estaban sentados a su alrededor, 
  

Advertencias sobre el esquema:

1 He retirado conectores y dicen ( entonces / y / y / porque / y / y / y / le dicen / y ).

2 Los gerundios pasan al hilo consecutivo de la trama. Los conmuto a perfectos simples.

3 Dejo en la segunda columna, la frase de lenguaje indirecto del narrador: decían que había perdido el juicio

4 El segundo plano, columna derecha, aparte del verbo decía, que no puede retirarse, se forma con eventos sin acción alguna. Plano descriptivo.

Notas

1 Parece evidente que no bajan dos grupos desde Nazaret, se trata de uno solo.

2 En una lectura literal, la que solo requiere una primera interpretación, la contestación que Jesús, cuando equipara a los parientes con los que le escuchan, remite, por pura relación narrativa, al episodio anterior. Allí se dice que escogió a Doce para que estuvieran con él; familia con familia, cuando ya ha dejado a los suyos en Nazaret. Este es otro de los efectos que ha tenido la invasión de Galilea.

Segundo relato

22 Y los escribas que habían bajado de Jerusalén decían:
—Tiene a Beelzebul, y expulsa los demonios por el príncipe de los demonios. 23
Y convocándolos les decía con parábolas:
—¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? 24 Si un reino está dividido en su interior, ese reino no puede sostenerse; 25 y si una casa está dividida en su interior, esa casa no podrá sostenerse. 26 Y si Satanás se levanta contra sí mismo, entonces se encuentra dividido y no puede sostenerse, sino que ha llegado su fin. 27 Pues nadie puede entrar en la casa de uno que es fuerte y arrebatarle sus bienes, si antes no ata al que es fuerte. Sólo entonces podrá arrebatarle su casa.
28 En verdad os digo que todo se les perdonará a los hijos de los hombres: los pecados y cuantas blasfemias profieran; 29 pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo jamás tendrá perdón, sino que será reo de delito eterno. 30
Porque ellos decían:
—Tiene un espíritu impuro.

Comentario

1 La acusación es la más extrema de las posibles. La reacción de las autoridades de Jerusalén al hecho extraordinario de la invasión de Galilea por la multitudes es de enorme intensidad.

2 Los escribas habían hecho aparición: en la casa de Cafarnaúm (2, 6) pensaban ante el perdón de los pecados ¿Por qué habla esta así? Blasfema . En casa de Leví (2, 16) preguntan: ¿Por qué come con publicanos y pecadores? Pero ahora, alarmadas las autoridades de Jerusalén, envían a los escribas con esta acusación. En esta ocasión y aquí la acusación no la realizan los fariseos, sino los escribas venidos de Jerusalén.

3 Jesús les convoca y la contestación tiene el carácter de una explicación que entiende cualquiera hoy en día,

4 Esta segunda parte tiene una introducción narrativa de poco relieve: los escribas decían y convocándolos les decía, que sirven de introducción al hablar. Y el lenguaje del hablar, en el que consiste toda esta segunda parte, tiene explicaciones que rebasan el nivel narrativo y temporal de los sucesos, que no corresponden al punto de vista de este escrito, requiere una interpretación diferente.

José Antonio Valenzuela

16 La muchedumbre y la elección de los Doce

Mc 2, 7-13
7Jesús se alejó con sus discípulos hacia el mar. Y le siguió una gran muchedumbre de Galilea y de Judea. 8También de Jerusalén, de Idumea, de más allá del Jordán y de los alrededores de Tiro y de Sidón, vino hacia él una gran multitud al oír las cosas que hacía. 9Y les dijo a sus discípulos que le tuviesen dispuesta una pequeña barca, por causa de la muchedumbre, para que no le aplastasen; 10porque sanaba a tantos, que todos los que tenían enfermedades se le echaban encima para tocarle. 11
Y los espíritus impuros, cuando lo veían, se arrojaban a sus pies y gritaban diciendo: —¡Tú eres el Hijo de Dios! 12Y les ordenaba con mucha fuerza que no le descubriesen.13

13Y subiendo al monte llamó a los que él quiso, y fueron donde él estaba. 14Y constituyó a doce, para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar 15con potestad de expulsar demonios: 16a Simón, a quien le dio el nombre de Pedro; 17a Santiago el de Zebedeo y a Juan, el hermano de Santiago, a quienes les dio el nombre de Boanerges, es decir, «hijos del trueno»; 18a Andrés, a Felipe, a Bartolomé, a Mateo, a Tomás, a Santiago el de Alfeo, a Tadeo, a Simón el Cananeo 19y a Judas Iscariote, el que le entregó.

Universidad de Navarra. Santos Evangelios. EUNSA. Edición de Kindle.

Comentario general

Tiene dos partes que narrativamente esta unidas: la multitud y la elección.

La primera recoge la explosión que se produjo al extenderse la fama de Jesús. Las masas de gente le siguen en muchedumbre, y grandes multitudes vienen a Él al oír las curaciones que hace, y entre ellos están los poseídos por espíritus impuros, que gritan, con el grito que ya se oyó en la sinagoga de Cafarnaúm: ¡Sé quién eres: el Santo de Dios!

Este suceso enorme se ha producido en Galilea y tiene los antecedentes que se han leído desde el principio y los enumero:
1
, En la sinagoga de Cafarnaúm (1, 28): su fama corrió pronto por todas partes, en toda la región de Galilea.
2
, En casa de Simón (1, 33): toda la ciudad se agolpaba en la puerta .
3
, Le dice Simón (1, 38): todos te buscan .
4
, En la curación del leproso (1, 45): ya no podía entrar abiertamente en ninguna ciudad, sino que se quedaba fuera, en lugares solitarios. Pero acudían a él de todas partes.
5
, En la curación del paralítico (2, 2): se juntaron tantos, que ni siquiera ante la puerta había ya sitio.
6
, Cuando encuentra a Leví (2, 13): toda la muchedumbre iba hacia él.

En todos los episodios se hace referencia a la multitud. En todos menos en dos, precisamente los episodios del ayuno (2, 18) y en el del sábado (2, 23). Esto confirma que son episodios «colocados» en ese lugar, sin secuencia narrativa temporal, y en ellos el hilo se pierde. Se reanuda después, como ya señalé, en El hombre de la mano seca, tras este suceso se moviliza la turbamulta, y tiene lugar una explosión de las provincias circundantes, de amplia extensión geográfica y se traza el mapa verbal, ya que mapas gráficos no se emplean: en el centro, Judea y Jerusalén, al sur Idumea, al este Transjordania, en la costa oeste Tiro y Sidón.

Advertencias

Desde la sinagoga se alejó al mar, le siguió una muchedumbre, son dos acciones singulares. Vino hacia Él es la tercera. Y luego habla el narrador, o Marcos si se quiere, y con sus palabras cuenta lo que dijo Jesús a sus discípulos y la causa, por qué lo dijo, con mención de varios sucesos: porque sanaba a tantos / todos se le echaban encima. Si lees bien, advertirás que estas últimas no son acciones representadas, sino información explicativa, porque el narrador después de reportar las palabras de Jesús con las suyas, sigue hablando.

Estos sucesos son palabras dichas por el narrador, no son acciones representadas, como, por ejemplo, la primera, se alejó al mar, que no la dice nadie. Las acciones sanaba a tantos / se echaban encima, o los estados permanentes, tenía enfermedades; son estables o se repitieron y el narrador los reúne con el imperfecto.

Después de este hablar vienen hechos de los espíritus impuros, lo veían, se arrojaban a sus pies y gritaban, también reiterados. Y las palabras que en su grito decían, reproducidas en lengua directa: ¡Tú eres el Hijo de Dios! Es una acción que representa muchas iguales, que dicen diversos poseídos. No es frase dicha por uno, en diálogo, como la del endemoniado de la sinagoga de Cafarnaúm. Es una cita, está mejor sin guion. El narrador vuelve a quitarle a Jesús la palabra, para decir él lo que les ordenaba: que no le descubriesen.

Tenemos, pues, acciones singulares al principio y las otras después con el significado de reiteración, que pone el imperfecto. Distingo, por el texto marcado, lo singular de lo que, sin número definido, se repite. En el siguiente texto resalto las acciones singulares y las reiteradas, con diferente color, sea que estén representadas o las diga el narrador.

Jesús se alejó con sus discípulos hacia el mar. Y le siguió una gran muchedumbre de Galilea y de Judea. También de Jerusalén, de Idumea, de más allá del Jordán y de los alrededores de Tiro y de Sidón,vino hacia él una gran multitud al oír las cosas que hacía. Y les dijo a sus discípulos que le tuviesen dispuesta una pequeña barca, por causa de la muchedumbre, para que no le aplastasen; porque sanaba a tantos, que todos los que tenían enfermedades se le echaban encima para tocarle.
Y los espíritus impuros, cuando lo veían, se arrojaban a sus pies y gritaban diciendo:
—¡Tú eres el Hijo de Dios!
Y les ordenaba con mucha fuerza que no le descubriesen.

Esquema

se alejó
le siguió
vino
les dijo


que tuviesen dispuesta una pequeña barca,
por causa de la muchedumbre,
para que no le aplastasen; porque

sanaba
tenían
se le echaban


lo veían
se arrojaban a sus pies
gritaban


—¡Tú eres el Hijo de Dios!



Y les ordenaba que
no le descubriesen.

Núcleo de acciones singulares y completas, con nombres colectivos, muchedumbre y multitud, que son la explosión de la fama de Jesús, debido a las curaciones.


El narrador le quita la palabra a Jesús, emplea las suyas y ya no podemos saber lo que dijo exactamente al pedir la barca.. El narrador lo dice y añade la causa y el fin.


El narrador parece que sigue hablando con imperfectos y hace el sumario de las acciones repetidas por la multitud.

Es lo que hacían los espíritus impuros. Esto ¿puede decirlo el narrador? Si, o nadie, porque en este punto el párrafo es ambiguo. Se puede leer como se quiera.

Esto es una cita, mas que una frase de diálogo. Lo que gritaban lo dicen ellos mismos y se informa, aunque se ponga como lenguaje directo de reproducción, en realidad, es una cita de las mismas palabras.

y el narrador vuelve suplantar las palabras de Jesús, no se reproducen las que dijo. El narrador las dice.

Notas

1 Las cuatro acciones: se alejó, le siguió, vino hacia Él, dijo. Son singulares, aunque muchedumbre y multitud sean sujetos colectivos. Y dijo es también singular, acción de hablar de Jesús.

2 Pero sus palabras no están reproducidas directamente, que sería una frase como: *disponerme una barca. Las dice otro por Él. ¿Quién es el que habla? No se sabe, un narrador, ¿Será Marcos? Será, pero el texto del evangelio no lo dice. Entonces ¿por qué se le llama evangelio de Marcos? Por información histórica, posterior al escrito en unos cincuenta años. Además este texto esta compuesto cuatro décadas después de los hechos y Marcos tomó lo que ya estaba configurado, en el contar o por escrito, porque él no fue testigo directo.

3 Las tres acciones siguientes, ver, arrojar y gritar, son acciones en segundo plano y desde él se introduce el hablar de Jesús: el directo, gritaban: ¡Tú eres el Hijo de Dios!, y el indirecto: les ordenaba que … no le descubriesen.

4 Por lo tanto, salvo las últimas acciones que son de imperfecto reiterado: gritaban y ordenaba, esto no es un sumario.

5 La lista de provincias es como un mapa verbal, sin imagen como es natural. Se enumeran siete provincias. Vienen desde ellas a Galilea por las curaciones. No dice en esta ocasión que Jesús enseñe. Jesús no sale de Israel, recibe a los de fuera. Este episodio es la explosión de multitudes que empezó con su fama. Emplea la barca por esto y por primera vez.

6 Este episodio es clave y culminante de lo anterior. Precede además a la elección de los doce apóstoles. Y da que pensar si el momento de esta elección no está relacionado con la necesidad de que le ayuden ante la multitud. Al menos la barca la pide por ello. Aunque la elección tiene dimensiones distintas de lo inmediato.

7 Este episodio no es un sumario, resumen de acciones que se engloban en una, y se resumen por ser la actividad repetida durante un periodo, como en el 1, 39, cuando al salir de la casa de Pedro, recorre Galilea. Las acciones reiteradas tiene su raíz en que pertenecen a la multitud. No son resumen de un periodo de tiempo. Lo que caracteriza a esta episodio es el momento de la explosión de la fama, no su condición de sumario.

Segunda parte
La elección de los Doce

13Y subiendo al monte llamó a los que él quiso, y fueron donde él estaba. 14Y constituyó a doce, para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar 15con potestad de expulsar demonios: 16a Simón, a quien le dio el nombre de Pedro; 17a Santiago el de Zebedeo y a Juan, el hermano de Santiago, a quienes les dio el nombre de Boanerges, es decir, «hijos del trueno»; 18a Andrés, a Felipe, a Bartolomé, a Mateo, a Tomás, a Santiago el de Alfeo, a Tadeo, a Simón el Cananeo 19y a Judas Iscariote, el que le entregó.

Advertencias

1 Se delimita con el anterior por el gerundio subiendo. Esta acción supone que ya no tiene tras Él a la multitud, sino los que llamó y quiso que fueran con Él algunos. Esto marca la diferencia con el episodio multitudinario anterior.

2 Narrativamente es un corte muy débil.  Este episodio puede quedar empalmado con él anterior y el tratarlo como unidad aparte no lo da la secuencia narrativa, sino el contenido y su relevancia anterior y posterior del número doce.

3 El verbo constituyó tiene dos finalidades, con tres verbos con valor de futuros: estuvieran, enviar y predicar. Y un contenido: la potestad de expulsar. De modo que tiene solemnidad y la incrementa la enumeración por los nombres y el cambio en tres de ellos.

4 Concluye sin más, sin relieve, es el siguiente que tiene el cambio de escenario y la delimitación y la delimitación co el anterior.

José Antonio Valenzuela

El hombre de la mano seca

Mc 2, 23-28

1De nuevo entró en la sinagoga. Había allí un hombre que tenía la mano seca.
2
Le observaban de cerca por si lo curaba en sábado, para acusarle.3 Y le dice al hombre que tenía la mano seca: —Ponte de pie en medio.
4Y les dice: —¿Es lícito en sábado hacer el bien o hacer el mal, salvar la vida de un hombre o quitársela? Ellos permanecían callados.
5
Entonces, mirando con ira a los que estaban a su alrededor, entristecido por la ceguera de sus corazones, le dice al hombre: —Extiende la mano. La extendió, y su mano quedó curada.
6Nada más salir, los fariseos con los herodianos llegaron a un acuerdo contra él, para ver cómo perderle.

Universidad de Navarra. Santos Evangelios (Spanish Edition) . EUNSA. Edición de Kindle.

Comentario general

Solo al cerrar el relato se nombra a fariseos y herodianos, y eso porque al salir de la sinagoga forman un acuerdo contra Jesús para matarle o perderle. Hasta ese momento son ellos, no se dice quiénes son. Se podría pensar en los fariseos, pero de los herodianos ni se puede suponer. Jesús si se supone, pero no se le nombra. Los discípulos no son mencionados y los asistentes a la sinagoga no manifiestan asombro o admiración, como fue el caso en la curación del paralítico en la casa de Cafarnaúm o de la asamblea en la sinagoga un sábado. El enfermo es un hombre, un hombre que tenía la mano seca, sin más, y se dice dos veces.

Comienza con la acción de entrar en la sinagoga y termina con la acción de salir de ella. Fariseos y herodianos están allí, pero no hablan. Solamente Jesús habla tres veces: en dos de ellas da una orden al enfermo y en la otra hace una pregunta a ellos, a los que observan con la intención dicha. La segunda vez que se dirige al impedido, le ordena ejecutar precisamente lo que no puede hacer y al ejecutar la orden el enfermo se cura. Por lo tanto, no hay diálogo con el enfermo ni discusión con fariseos. Si hay, en cambio, una tensión extrema. La tensión de no cumplir con el sábado, asunto que viene de la unidad anterior. Tensión hacia los discípulos entonces, ahora directamente con Jesús. Jesús es el que centra el asunto en la curación y en el sábado.

Convendrá en este punto del relato de Marcos hacer recuento de los que se enfrentan con Jesús: 1, los escribas en el episodio del paralítico de la camilla; 2, los escribas de los fariseos en la comida de Mateo; 3, se les menciona, sin que intervengan, en el episodio del ayuno; 4, los fariseos en la censura sobre el comer espigas en sábado. Y este episodio que tiene forma la oposición.

Al analizar las acciones se advierte en su trama cierto descuido o ausencia de precisiones necesarias para su entendimiento. Se advierte que la iniciativa procede de Jesús, con solo conocer el propósito de los que le observan. Si el episodio no tuviera la inmediata vecindad de los anteriores no se entendería. En ellos aparecieron las curaciones, el sábado, y la incipiente incomprensión de los fariseos.

La pregunta: ¿Es lícito en sábado hacer el bien o hacer el mal, salvar la vida de un hombre o quitársela?, sorprende, porque se adelanta sobre la débil representación de la vigilancia, sin otra intervención de los fariseos. Está suscitada por la presencia del hombre de la mano seca, que está en lugar secundario, que no ha pedido la curación y parece colocado como cebo o provocación. Pero no se dice y verlo así es interpretación.

El esquema









orden de jesús

pregunta








orden de Jesús

De nuevo entró en la sinagoga.
Había allí un hombre que
tenía la mano seca.
Le observaban de cerca por si lo curaba en sábado, para acusarle.

Y le dice al hombre que tenía la mano seca:
—Ponte de pie en medio.
Y les dice:
—¿Es lícito en sábado hacer el bien o hacer el mal, salvar la vida de un hombre o quitársela?
Ellos permanecían callados.

Entonces, mirando con ira
a los que estaban a su alrededor,
entristecido por la ceguera de sus corazones,
le dice al hombre:
—Extiende la mano.
La extendió, y
su mano quedó curada.
Nada más salir, los fariseos con los herodianos llegaron a un acuerdo contra él, para ver cómo perderle.

Destaca la autoridad con que habla Jesús en la sobriedad del relato. Debido a la forma descuida de este episodio y a la extrañeza del la pregunta y de que Jesús es el que centra el núcleo conflictivo del episodio voy a contrastarlo con el relato paralelo de Mateo.

Mt 12, 9-14

Cuando salió de allí,
entró en su sinagoga
donde había un hombre que
tenía una mano seca.

Y le interrogaban
para acusarle:

—¿Es lícito curar en sábado?
Él les respondió:
—¿Quién de vosotros, si tiene una oveja, y el sábado se le cae dentro de un hoyo, no la agarra y la saca?
Pues cuánto más vale un hombre que una oveja.
Por tanto, es lícito hacer el bien en sábado.




Entonces le dijo al hombre:
—Extiende tu mano.
Y la extendió y
quedó sana como la otra.
Al salir, los fariseos se pusieron de acuerdo contra él, para ver cómo perderle.< 7em>

Mc 3, 1-6



De nuevo entró en la sinagoga.
Había allí un hombre
que tenía la mano seca.
Le observaban de cerca
por si lo curaba en sábado,
para acusarle.

Y le dice al hombre que tenía la mano seca:
—Ponte de pie en medio.
Y les dice:
—¿Es lícito en sábado hacer el bien o hacer el mal, salvar la vida de un hombre o quitársela?
Ellos permanecían callados.
Entonces, mirando con ira a los que estaban a su alrededor, entristecido por la ceguera de sus corazones,



le dice al hombre:
—Extiende la mano.
La extendió, y
su mano quedó curada.
Nada más salir, los fariseos con los herodianos

Aclaraciones
1 El principio y el final de Marcos y Mateo son iguales, con mínimas variantes. El contraste se encuentra el centro, señalado en rojo. Y se provoca porque en Mateo preguntan los fariseos, ¿es lícito curar …, y en Marcos pregunta Jesús, ¿es lícito en sábado… y los fariseos no hablan, no contestan a Jesús.
2 En Mateo Jesús contesta a los fariseos con una pregunta, forma conocida como encontramos otras veces, y esa contestación interrogativa es, precisamente, la pregunta hace en Marcos a los fariseos. —¿Quién de vosotros, si tiene una oveja, y el sábado se le cae dentro de un hoyo, no la agarra y la saca? Jesús contesta preguntando sobre la licitud de salvar a un hombre que cae en un hoyo en sábado, Y en Marcos es lo que pregunta: —¿Es lícito en sábado hacer el bien o hacer el mal, salvar la vida de un hombre o quitársela?
3 El contenido de la pregunta a los fariseos es también la contestación que les da. Sobre ello se puede hacer la siguiente reflexión:
4 De los que estuvieron presentes en la sinagoga ese sábado salieron relatos aproximados entre sí; tantos relatos como personas, que contaron lo que vieron. Con este boca a boca se forma una tradición de contar y recontar oralmente el suceso. Los evangelios se escriben bastantes años después. Distantes de los hechos en el tiempo, los evangelistas escriben con esos relatos flotantes y más o menos dispersos y componen con ellos la trama completa. El trasfondo, por tanto, es de pura oralidad y de ahí salen; y esto se refleja y es valiosísimo desde el punto de vista narrativo
5 Con estos dos se ven y se entienden las imprecisiones. Dejo al lector, si quiere, que compare con el relato de Lucas. En el video explico esto y hago de las dos una versión. El video que inserto aquí en el blog a continuación.

José Antonio Valenzuela

Las espigas arrancadas en sábado

Mc 2, 23-28
23 Un sábado pasaba él por entre unos sembrados, y sus discípulos mientras caminaban comenzaron a arrancar espigas. 24 Los fariseos le decían: —Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito? 25 Y les dijo:. —¿Nunca habéis leído lo que hizo David cuando se vio necesitado, y tuvieron hambre él y los que le acompañaban?
26¿Cómo entró en la Casa de Dios en tiempos de Abiatar, sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición —que sólo a los sacerdotes les es lícito comer— y los dio también a los que estaban con él? 27Y les decía: —El sábado fue hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado. 28Por tanto, el Hijo del Hombre es señor hasta del sábado.

Comentario general

Esta unidad, tiene una articulación narrativa paralela a la anterior. El diálogo de una sola pregunta y una sola respuesta, situadas tras un suceso con primero y segundo plano, los imperfectos, pasaba él, caminaban los discípulos, y un perfecto simple, comenzaron a arrancar. decían. El suceso ocurre en sábado, en unos sembrados, pero es un sábado cualquiera y unos sembrados sin más. Son los datos ambientales, que necesita la materia del diálogo, no forman una relación de lugar y tiempo con los episodios anteriores o posteriores, están sueltos. Son dos piezas que no enlazan, pero por el tema y la estructura, como se verá, son paralelas.

Un sábado pasaba él por entre unos sembrados, y sus discípulos mientras caminaban comenzaron a arrancar espigas.
Los fariseos le decían:

—Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito?
Y les dijo:
—¿Nunca habéis leído lo que hizo David cuando se vio necesitado, y tuvieron hambre él y los que le acompañaban?
¿Cómo entró en la Casa de Dios en tiempos de Abiatar, sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición —que sólo a los sacerdotes les es lícito comer— y los dio también a los que estaban con él?
Y les decía:
—El sábado fue hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado.
Por tanto, el Hijo del Hombre es señor hasta del sábado.




Retiro lo señalado en rojo para obtener un extracto que permita ver mejor la estructura del texto.

Las tres acciones que introducen las palabras del decir dialogado. Los verbos que indican la acción de hablar se retiran. Y ahora lo comparo con la extracción hecha sobre el episodio anterior acerca del ayuno, que sitúo a la izquierda

Mc 2, 18-22 El ayuno

A — ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan y, en cambio, tus discípulos no ayunan?

 B¿Acaso pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos?

C Durante el tiempo en que tienen al esposo con ellos no pueden ayunar.
 Ya vendrán días en que les será arrebatado el esposo; entonces, en aquel día, ya ayunarán.


 D Nadie cose un remiendo de paño nuevo a un vestido viejo; porque entonces lo añadido tira de Tampoco echa nadie vino nuevo en odres viejos

Mc 2, 23-28 Las espigas

A —Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito?


B —¿Nunca habéis leído lo que hizo David cuando se vio necesitado, y tuvieron hambre él y los que le acompañaban?

C ¿Cómo entró en la Casa de Dios en tiempos de Abiatar, sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición —que sólo a los sacerdotes les es lícito comer— y los dio también a los que estaban con él?


D —El sábado fue hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado.

Por tanto, el Hijo del Hombre es señor hasta del sábado.

Aclaraciones
A -La pregunta la hacen los discípulos de Juan en el episodio del ayuno, por lo tanto, son cercanos a Jesús, no supone controversia. En el episodio de las espigas, en cambio, preguntan los fariseos, y contiene una censura a Jesús por la permisión a sus discípulos en un asunto tan crucial como la observancia del sábado.

B
-La respuesta en ambos casos es otra pregunta. Práctica rabínica, que puede implicar ya inicio de controversia en el episodio de las espigas. En él, se cita el Libro de Samuel capítulo 21, donde se encuentra el relato, con el que Jesús justifica su conducta permisiva.

C
-En ambos se añade después una explicación de la pregunta con que contesta. Pero en el episodio de las espigas se hace de nuevo con una pregunta, donde se recoge el libro de Samuel, imprecisamente ( 1Sam 21, 1-7), pero no pierde su carácter explicativo, sobre todo si se lee sin forma de interrogación.

D
-Terminan las palabras del diálogo con frases que tienen su configuración fijada en forma de sentencia. Pero son de muy diferente naturaleza: el diálogo del ayuno recoge dichos sentenciosos de saber popular y el de las espigas es una sentencia de Jesús, de doctrina sobre la naturaleza del sábado. y la del hombre de la misma forma, pero el contenido tiene la gran diferencia que media entre el ayuno y el sábado.

Notas
1 Para entender la diferencia narrativa es necesario conocer el valor del sábado. Signo de la alianza natural con Dios por la Creación, y signo de la Alianza de salvación con Israel. Las dos dimensiones se dan en el Hijo del Hombre. La realidad natural precede en el hombre al precepto divino. El Hijo del Hombre y Redentor no destruye el valor natural de la creación, porque es hombre. Anteponer la necesidad natural del hambre, no significa anular o conculcar el sábado. Día consagrado por Dios, no por costumbre del pueblo. Lo consagró para Israel Dios mismo. Es tan sagrado, que no cumplirlo supone separación de Dios y exclusión de Israel. La diferencia entre estos episodios es enorme. El ayuno es practica penitencial unida a las fiestas de Israel, como preparación y purificación, en contraste con el sábado consagrado para Israel por Dios, por eso el Hijo del Hombre es señor hasta del sábado.

2 El texto de la narración que aquí se investiga, no necesita entrar en explicaciones de otros niveles de significado, salvo el inmediato y literal. Pero tampoco se puede entender el texto mismo sin el contenido de su narración. A veces hay que contar con él, como claramente se aprecia en este caso. La narración tiene dimensiones superiores al texto literal, el que aquí se analiza, principalmente desde una perspectiva gramatical y lingüística, que no alcanza y por ello tampoco se excluyen. El texto mismo no puede explicarse solo con el texto.

3 La coda con que termina, el Hijo del Hombre es señor hasta del sábado, marca toda la diferencia. Es la segunda vez que aparece este nombre que Jesús emplea para referirse a sí mismo en relación con su poder. Antes en el episodio 11: La curación del paralítico

José Antonio Valenzuela

Pregunta sobre el ayuno

Mc 2, 18-22
18 Los discípulos de Juan y los fariseos estaban de ayuno; y vinieron a decirle: — ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan y, en cambio, tus discípulos no ayunan?
19 Jesús les respondió: — ¿Acaso pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Durante el tiempo en que tienen al esposo con ellos no pueden ayunar.
20 Ya vendrán días en que les será arrebatado el esposo; entonces, en aquel día, ya ayunarán.
21 Nadie cose un remiendo de paño nuevo a un vestido viejo; porque entonces lo añadido tira de él, lo nuevo de lo viejo, y se produce un desgarrón peor.
22 Tampoco echa nadie vino nuevo en odres viejos; porque entonces el vino hace reventar los odres, y se pierden el vino y los odres. Para vino nuevo, odres nuevos.

Comentario general

Contiene esta unidad una pregunta y una respuesta. Se presenta como un suceso, vinieron a decirle, pero no se indica en qué momento y en qué lugar. La unidad anterior sucedió en casa de Leví, en el tiempo de la comida. Un tiempo después de encontrarle en su despacho de recaudador, cuando iba de Cafarnaúm al mar. Este episodio y el que sigue, Las espigas arrancadas en sábado, son unidades sueltas que no enlazan. Marcos las colocó simplemente una detrás de la otra en este lugar.

En una narración lo que viene después ha sucedido después, y si no, se indica. Marcos al colocar las unidades, otras veces, menciona la sucesión: Después de, mientras pasaba, de madrugada, al atardecer o alguna acción que produce el cambio: entraron, salieron, vino. Pero en estos episodios no se indica nada. Solo por su posición están en el orden temporal del relato y el asunto es lo que los delimita.

El episodio que sigue a estos dos, El hombre de la mano seca, sí tiene empalme, de nuevo entró en la sinagoga, por tanto, volvió a Cafarnaúm de donde salió hacia la orilla del mar, y muestra la continuidad, pero no con estas unidades, hay que remontarse hacia atrás dos unidades.

El suceso puede desglosarse en dos partes

Primera parte

Los discípulos de Juan y los fariseos estaban de ayuno;
y vinieron a decirle:
— ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan y, en cambio, tus discípulos no ayunan?
Jesús les respondió:
— ¿Acaso pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Durante el tiempo en que tienen al esposo con ellos no pueden ayunar.Ya vendrán días en que les será arrebatado el esposo; entonces, en aquel día, ya ayunarán.

Acclaraciones

1 Los discípulos de Juan y los fariseos estaban de ayuno
Esta frase es el escenario, que enmarcará el comienzo de la pregunta. No es acción, y la dejaré fuera del extracto final.

2 y vinieron a decirle: — ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan y, en cambio, tus discípulos no ayunan?
¿Quién pregunta? ¿Quiénes vinieron? Son varios. No son los fariseos pues no dicen: nosotros ayunamos. Por tanto, solo se puede deducir. Pero, claro, si no son los fariseos ¿quiénes serán? Serán los discípulas de Juan. Consultando este punto en evangelio de Mateo se lee, en efecto, que fueron ellos: se acercaron los discípulos de Juan para decirle ¿por qué nosotros …

3— ¿Acaso pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos?
Contestación de Jesús, con otra pregunta. No rechaza el ayuno, pero explica que no es el momento. Parece que la pregunta sea un reproche, y hasta censura. Pero no lo es, puesto que preguntan los discípulos de Juan. No es discusión, es simple pregunta.

5 Durante el tiempo en que tienen al esposo con ellos no pueden ayunar. Ya vendrán días en que les será arrebatado el esposo; entonces, en aquel día, ayunarán.
Añade una acción de tiempo futuro, cuando los amigos que acompañan al novio, ya no le tengan. Como todo lector de Marcos conoce ese futuro por la historia, entiende que alude a su muerte, fin de este relato histórico.

Segunda parte

Nadie cose un remiendo de paño nuevo a un vestido viejo; porque entonces lo añadido tira de él, lo nuevo de lo viejo, y se produce un desgarrón peor.
Tampoco echa nadie vino nuevo en odres viejos; porque entonces el vino hace reventar los odres, y se pierden el vino y los odres. Para vino nuevo, odres nuevos.

Aclaraciones

1 Nadie cose un remiendo de paño nuevo a un vestido viejo;
ni Tampoco echa nadie vino nuevo en odres viejos.

Se trata de dos dichos acuñados por la experiencia de la vida, que dicen lo mismo y la explicación de ellos es también la misma. Retiro la explicación del extracto y junto los dichos.

2 Los dos símbolos tienen una relación difícil con el ayuno, por lo que parecen un tema distinto y añadido. La idea es que lo viejo y lo nuevo no se llevan bien juntos. ¿Qué relación tiene esto con el ayuno? De primeras no se ve. La Buena Nueva, evangelio, Reino de Dios está al llegar, esto es lo nuevo. Antiguo es lo que había antes, que también de de Dios. Y el ayuno ¿Dónde está en esta relación?

3 Una explicación que se puede dar, sin salirnos de la lectura narrativa del texto, sería volver sobre la frase primera de Jesús, convertíos y creed en el Evangelio (1, 16). El ayuno de fariseos y discípulos de Juan es el ayuno antiguo, aunque diferentes entre sí, porque el de Juan se corresponde con el bautismo de penitencia y preparación y el de los fariseos no. Se abre en el ayuno de estos grupos y el previsible de Jesús un paréntesis. Ahora no hay ayuno para los discípulos de Jesús, que es el esposo. Y luego volverá otro ayuno, el anunciado por Jesús: entonces, en aquel día, ayunarán. Esta explicación sigue el hilo narrativo.

Elementos que se retiran



La frase de segundo plano con la acción de ir a decir en perfecto simple. Narración de un hecho, el decir, que introduce la pregunta primera. Y el verbo de decir, responder

Los discípulos de Juan y los fariseos estaban de ayuno; y vinieron a decirle:
— ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan y, en cambio, tus discípulos no ayunan?
Jesús les respondió:
— ¿Acaso pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos?
Durante el tiempo en que tienen al esposo con ellos no pueden ayunar.
Ya vendrán días en que les será arrebatado el esposo; entonces, en aquel día, ya ayunarán.

Nadie cose un remiendo de paño nuevo a un vestido viejo;
porque entonces lo añadido tira de él, lo nuevo de lo viejo, y se produce un desgarrón peor.
Tampoco echa nadie vino nuevo en odres viejos;
porque entonces el vino hace reventar los odres, y se pierden el vino y los odres. Para vino nuevo, odres nuevos.

3 El extracto



En el siguiente episodio veremos idéntica articulación narrativa.

Aquí preguntan los discípulos de Juan y en el siguiente los fariseos.

No se dice qué dias ayunan

¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan y, en cambio, tus discípulos no ayunan?
— ¿Acaso pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos?
Durante el tiempo en que tienen al esposo con ellos no pueden ayunar.
Ya vendrán días en que les será arrebatado el esposo; entonces, en aquel día, ya ayunarán.
Nadie cose un remiendo de paño nuevo a un vestido viejo
Tampoco echa nadie vino nuevo en odres viejos.

Sobre la práctica del ayuno puede saberse algo desde fuentes históricas.

José Antonio Valenzuela

La vocación de Leví

Mc 2,13-17
13Y se fue otra vez a la orilla del mar. Y toda la muchedumbre iba hacia él, y les enseñaba. 14Al pasar, vio a Leví, el de Alfeo, sentado al telonio, y le dijo: —Sígueme. Él se levantó y le siguió.
15Ya en su casa, estando a la mesa, se sentaron con Jesús y sus discípulos muchos publicanos y pecadores, porque eran muchos los que le seguían. 16Los escribas de los fariseos, al ver que comía con pecadores y publicanos, empezaron a decir a sus discípulos: —¿Por qué come con publicanos y pecadores? 17Lo oyó Jesús y les dijo: —No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos; no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

Comentario general

Contiene esta unidad dos sucesos, uno camino del mar, fue otra vez a la orilla del mar. El segundo es en casa de Leví. De camino al mar elige a Leví, y, salvo que va rodeado de muchedumbre, se repite la forma de otro anterior.

El primero
Si se lee desde el principio se recordará, vino a Galilea, de un suceso anterior. También ahora pasaba junto al mar y este suceso tiene la forma exacta de aquel anterior. Repite las mismas frases del anterior, que también se repite, como se comprueba en esta comparación.

Mc 1, 13-17 Leví

al pasar


vio a Leví
el de Alfeo
sentado al telonio



le dijo:
—Sígueme
él se levantó y


le siguió

Mc 1, 16-19

mientras pasaba


vio
a Simón y a Andrés
el hermano de Simón
que echaban las redes en el mar


les dijo:
—Seguidme

y, al momento, dejaron las redes y;

le siguieron

Mc 1, 19-20

Y pasando un poco más adelante

vio a Santiago, el de Zebedeo y a Juan, su hermano que estaban en la barca remendando las redes y enseguida

los llamó. Y

dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y
se fueron tras Él

Leído todo el evangelio de principio a fin, se retiene en la memoria el orden de los episodios y se conoce el texto, de otra forma se tiene un enredo. Cada episodio singular, por ser una narración, tiene principio y fin; y todos los episodios se encuentran ordenados entre un principio y fin general para todo el evangelio: Comienzo del Evangelio – apareció Juan, y un fin: Por último – se elevó al cielo.

El segundo

El otro suceso es en la casa de Leví.
Ya en su casa, estando a la mesa, se sentaron con Jesús y sus discípulos muchos publicanos y pecadores.
Esta frase es descuidada ¿En casa de quién? No se dice. Si Leví se levantó y siguió a Jesús, que había salido de su casa de Cafarnaúm e iba de camino, al pasar; puede entenderse la casa de Jesús o la de Leví. Se desecha la de Jesús, no cuadra estando a la mesa, pues Jesús no le invita a comer, sino a seguirle de otra manera. Están en casa de Leví, anfitrión de la comida.
Concuerda que allí estén publicanos, que son colegas o subordinados de Leví y pecadores. Es un banquete multitudinario y están los discípulos de Jesús. Ha dicho ya que eran muchos los que le seguían. Y también los escribas fariseos, no invitados, pero pueden observar a los comensales y hablar a algunos discípulos.
Quizá han pasado unos días entre el encuentro y la comida, pero no se dice. De algunas imprecisiones se puede salir, el banquete fue en casa de Leví, porque lo confirma Lucas; de otras, no. Falta completar lo que se dice a medias.
En la izquierda las acciones.

Acciones


se sentaron con Jesús y sus discípulos


Los escribas de los fariseos,
al ver (vio) que comía

empezaron a decir a sus discípulos:

—¿Por qué come con publicanos y pecadores?
Lo oyó Jesús

—No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos; no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

Episodio completo

Ya en su casa, estando a la mesa,
se sentaron con Jesús y sus discípulos
muchos publicanos y pecadores,
porque eran muchos los que le seguían.

Los escribas de los fariseos,
al ver que comía con pecadores y publicanos,
empezaron a decir a sus discípulos:

—¿Por qué come con publicanos y pecadores?
Lo oyó Jesús y
les dijo:
—No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos; no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

La acción es la del perfecto simple: se sentaron (con Jesús, discípulos, publicanos y pecadores) y añado, al ver (equivalente a *vieron los fariseos) y las frases directas de los fariseos y la de Jesús, intercaladas por oyó.

Comentario final.
Esta unidad, desde el punto de vista de su composición narrativa, es algo deficiente y complicada por los siguientes elementos: dos sucesos seguidos, sin precisar el tiempo entre ellos y en lugares diferentes, en el camino y en la casa; el doble sentido de la palabra «siguió»; el dialogo entre fariseos y Jesús, que se realiza por intermedio de los discípulos; entran en escena cinco personajes distintos. Hay duplicaciones: pecadores y publicanos, escribas que son fariseos, sanos y enfermos y la misma contestación de Jesús se duplica en dos frases. Por otra parte, la arquitectura temporal del texto no es clara como lo es en otros pasajes.

Aclaraciones

1 Para conocer los grupos de personajes: publicanos, escribas, fariseos, la formación de los discípulos, hay que consultar algún diccionario de la Biblia o las notas de algunas ediciones como la que empleo. El estudio del texto no puede extenderse a ello.

2 Es conveniente refrescar la memoria de lo anterior, esto si corresponde al estudio del texto, pues en este pasaje se menciona por tercera vez a los escribas. La primera fue por parte de los que presenciaron la expulsión del demonio en la sinagoga de Cafarnaúm: tiene potestad, no como los escribas, dijeron de Jesús. La segunda cuando los escribas estaban presentes ante el paralítico, en la casa de Cafarnaúm. A quienes Jesús les explica, porque piensan y se extrañan de su poder sobre los pecados, sin que haya controversia. Por tercera vez en este pasaje.

3 Se asemejan este episodio al anterior, porque no son polémicos, son explicaciones de Jesús que toma la iniciativa del diálogo abierto. Ante se extrañeza natural de los escribas, les explica por qué, contra la costumbre, come con pecadores y publicanos. Así explicó también antes, el poder de perdonar y de curar, que se debe a que el Hijo del hombre puede hacerlo. Y así mismo por la forma: en el primero «lee su pensamiento», en este segundo escucha su voz, los oye. En ambas tomó la iniciativa.

José Antonio Valenzuela

La curación de un paralítico

                    Mc 2, 1-12

1 Y, al cabo de unos días, entró de nuevo en Cafarnaúm. Se supo que estaba en casa
2 y se juntaron tantos, que ni siquiera ante la puerta había ya sitio. Y les predicaba la palabra.
3 Entonces vinieron trayéndole un paralítico, llevado entre cuatro.
4 Y como no podían acercarlo hasta él a causa del gentío, levantaron la techumbre por el sitio en donde se encontraba y, después de abrir un hueco, descolgaron la camilla en la que yacía el paralítico.
5 Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico:
— Hijo, tus pecados te son perdonados.
6 Estaban allí sentados algunos de los escribas, y pensaban en sus corazones:
7 ¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?
8 Y enseguida, conociendo Jesús en su espíritu que pensaban para sus adentros de este modo, les dijo:
— ¿Por qué pensáis estas cosas en vuestros corazones? 9 ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: ¡Levántate, toma tu camilla y anda!?
10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar los pecados.
Se dirigió al paralítico,
11—a ti te digo: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
12 Y se levantó, y al instante tomó la camilla y salió en presencia de todos, de manera que todos quedaron admirados y glorificaron a Dios diciendo:
— Nunca hemos visto nada parecido.

Comentario general

Las acciones forman un suceso completo al estar cada una trabada a la anterior. Eso es la esencia de la narración: una unidad de acciones representadas con principio y fin. El comentario resaltará esta arquitectura narrativa. Esta unidad narrativa está configurada en tres sucesos. 

El primero: llevan un paralítico a Jesús y le perdona sus pecados;
El segundo:
tiene una sola acción, el habla de Jesús frente al pensamiento de los escribas;
El tercero: la curación del paralítico.

El primero

1 Y, al cabo de unos días, entró de nuevo en Cafarnaúm. Se supo que estaba en casa
2 y se juntaron tantos, que ni siquiera ante la puerta había ya sitio. Y les predicaba la palabra
3 Entonces vinieron trayéndole un paralítico, llevado entre cuatro.
4 Y como no podían acercarlo hasta él a causa del gentío, levantaron la techumbre por el sitio en donde se encontraba y, después de abrir un hueco, descolgaron la camilla en la que yacía el paralítico
5 Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico
— Hijo, tus pecados te son perdonados.

Comentario

Sitúo el suceso en dos columnas. En la izquierda está el núcleo de la narración.
Señalo a la derecha lo accesorio: alguna acciones y circunstancias de lugar o estado.

En la columna izquierda aparto del margen las siete acciones secundarias, como trayendo, predicaba o verbos sin acción, como se encontraba. Que no pertenecen a la trama esencial de los hechos.


entró de nuevo en Cafarnaúm.
Se supo que
estaba en casa
se juntaron tantos
ni
había ya sitio.
predicaba la palabra.
Vinieron
trayéndole un paralítico,
llevado entre cuatro.
no podían acercarlo

levantaron la techumbre donde
se encontraba
 
descolgaron la camilla

Al ver Jesús la fe de ellos, le
dijo al paralítico:
—Hijo, tus pecados te son
perdonados.

Y, al cabo de unos días,
entró de nuevo en Cafarnaúm.
Se supo que
estaba en casa y
se juntaron tantos, que
ni siquiera ante la puerta
había ya sitio. Y les
predicaba la palabra.
Vinieron
trayéndole un paralítico,
llevado entre cuatro.
Y como no podían acercarlo
hasta él a causa del gentío,
levantaron la techumbre
por el sitio en donde se encontraba
 y, después de abrir un hueco,
descolgaron la camilla
en la que yacía el paralítico.
Al ver Jesús la fe de ellos, le
dijo al paralítico:
—Hijo, tus pecados te son
perdonados.

Se perciben a la izquierda las acciones que, encadenadas, forman el suceso primero.
Los eventos principales son nueve. Con acciones puntuales, menos el infinitivo, al ver, que equivale a vio. Y después del último “dijo” viene lo que dijo, reproduciendo el hablar.

Aclaraciones

En la columna derecha señalo en rojo la parte retirada por algún motivo:
1 Retiro la copulativa “y” y las indicaciones de lugar o tiempo: Y, al cabo de unos días / de nuevo / y / que ni siquiera ante la puerta / Y les.
2 Retiro las relaciones de causa, de lugar, verbos en infinitivo o de estado: y como / hasta él a causa del gentío / por el sitio en / y, después de abrir un hueco / en la que yacía el paralítico

Notas

1, al cabo de unos días, entró de nuevo en Cafarnaúm.
El comienzo empalma con el fin del episodio 9 y no con el inmediatamente anterior el 10.
2, Se supo que estaba en casa
En el episodio 8 se indicó que era la casa de Pedro, ahora no lo dice, pero como salió de allí volvería a ella.
3, se juntaron tantos, que ni siquiera ante la puerta había ya sitio.
Sucedió ya anteriormente en el mismo lugar, cuando fue a casa por vez primera.
4, Y como no podían acercarlo hasta él a causa del gentío, levantaron la techumbre por el sitio en donde se encontraba y, después de abrir un hueco, descolgaron la camilla en la que yacía el paralítico.
Los primeros lectores conocían la construcción y forma de la casa, ahora se imagina o se recupera de quienes describen los edificios de la antigüedad.
5, Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico:
Frase con dos miembros de cierta discordancia narrativa, puesto que la fe se atribuye a los cuatro que le llevaban y las palabras de Jesús se dirigen al paralitico. Ninguno de ellos interviene, solo habla Jesús. Se puede entender que la fe la tiene también el paralítico.
6. Hijo, tus pecados te son perdonados
Esta frase es también algo discordante, porque la sucesión de los hechos anteriores no conduce al perdón de los pecados, sino a la curación física. Se produce un cambio en lo esperado de los hechos. Pero ese cambio es el que introduce el segundo suceso: las palabras de Jesús sobre el pensamiento de los escribas. Estas palabras conducen a la curación pendiente, fin que está pospuesto a un segundo momento y sería la conclusión natural del primer suceso.

El segundo

— Hijo, tus pecados te son perdonados

6 Estaban allí sentados algunos de los escribas, y pensaban en sus corazones:
7 ¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?
8 Y enseguida, conociendo Jesús en su espíritu que pensaban para sus adentros de este modo, les dijo:
— ¿Por qué pensáis estas cosas en vuestros corazones? 9 ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: ¡Levántate, toma tu camilla y anda!?
10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar los pecados.

Se dirigió al paralítico,

Comentario

Este segundo cuerpo no contiene acciones, salvo el hablar de Jesús, que es acción, pero una sola, aunque lo que dice sea largo.  En rojo a la derecha se ven las frases sin acción, con verbos de estado o de lengua y pensamiento.

Hijo, tus pecados te son perdonados

     






— ¿Por qué pensáis estas cosas en
vuestros corazones? 9 ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: tus pecados te son perdonados, o decirle: ¡levántate, toma tu camilla y anda!? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar los pecados.  
Se dirigió al paralítico,
A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
Estaban allí sentados algunos de los escribas, y pensaban en sus corazones:
7 ¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios? 8 Y enseguida, conociendo Jesús en su espíritu que pensaban para sus adentros de este modo, les
dijo:
— ¿Por qué pensáis estas cosas en
vuestros corazones?  9 ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: ¡Levántate, toma tu camilla y anda!? 10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar los pecados.
Se dirigió al paralítico,
11A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.

Aclaraciones

1 Hijo, tus pecados te son perdonados
Es el término del primer relato y el motivo con el que da comienzo el segundo. Es el empalme de uno con otro. Hay que tener en cuenta, además, que la frase además de hablar, es también acción: la de perdonar,
2 Estaban allí sentados algunos de los escribas, y pensaban en sus corazones:
En el pasaje se introduce el pensamiento de los escribas, que está representado. Aunque sea interior, se reproduce y se hace visible al lector, como lo es también para Jesús, que lee los corazones. Jesús percibió también la fe invisible de los que traían al enfermo.
3 Se dirigió al paralítico
Jesús es el único que habla. Se dirige al paralítico, por segunda vez y antes a los escribas.

Notas

1 Al retirar lo que está en rojo, no se elimina ninguna acción y por ello toda esta parte es hablar de Jesús.
2 El hablar que dirige a los escribas no es controversia. Les explica que el Hijo del hombre, es el modo de mencionarse a sí mismo, tiene el poder de perdonar los pecados. Este poder solo es de Dios, como piensan correctamente los escribas y deja abierto un enorme campo de interpretación sobre su persona.
3 Para que los escribas estos acepten ese poder no visible hace un acto visible. El acto se realiza con una frase, pero es el poder visible de curar,  4 la frase: A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa, es el acto de curar y al mismo tiempo argumento para los escribas. 5 esta frase por lo tanto empalma el segundo y tercer episodio. Sigue hablando Jesús, pero cambia y se dirige al paralítico.

12 Y se levantó, y al instante tomó la camilla y salió en presencia de todos, de manera que todos quedaron admirados y glorificaron a Dios diciendo:

— Nunca hemos visto nada parecido.

El tercero

se dirigió al paralítico,
11 A ti te digo: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.

12 Y se levantó, y al instante tomó la camilla y salió en presencia de todos, de manera que todos quedaron admirados y glorificaron a Dios diciendo:
— Nunca hemos visto nada parecido.

Se dirigió al paralítico,
11—a ti te digo: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
12 Y se levantó, y al instante tomó la camilla y salió en presencia de todos, de manera que todos quedaron admirados y glorificaron a Dios diciendo:
— Nunca hemos visto nada parecido.

Comentario

En la columna derecha se ve que los verbos de acción configuran todo el tercer suceso y, a parte, las dos frases de discurso directo.

Se dirigió al paralítico,
11—A ti te digo: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
12 se levantó,
tomó a camilla
salió
todos quedaron admirados
glorificaron a Dios
— Nunca hemos visto nada parecido.

Se dirigió al paralítico,
11—A ti te digo: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
12 Y se levantó, y al instante
tomó la camilla y
salió en presencia de todos, de manera que
todos quedaron admirados y
glorificaron a Dios diciendo:
— Nunca hemos visto nada parecido.

Los actos finales de los sucesos primero y segundo son los que dan comienzo a los sucesos segundo y tercero. Son las bisagras de conexión entre ellos. Muestran lo bien articulado del episodio. La llegada del paralítico y su despedida formada con dos series de hechos delimitados y, en medio, el hablar de Jesús. Y la última frase de la gente lo encierra todo.

Aclaración

1 se dirigió al paralítico
Hablaba a los escribas y en este punto cambia, se dirigirse al paralítico, pero no habla con el, sino realiza un acto de poder. Es hablar al paralitico, como lo fue el perdón, y como aquel acto este es también realizar lo que dice.

2 A los dos actos hay que referir la frase última de glorificar a Dios los presentes.

José Antonio Valenzuela, enero 2021

10 La curación de un leproso

Mc 1,40-45
40Se le acerca un leproso suplicándole y, puesto de rodillas, le dice: 
—Si quieres, puedes limpiarme
41Compadecido de él, extendió su mano, le tocó y le dijo:
—Quiero; queda limpio.
42Y al instante, le desapareció la lepra y quedó limpio.
43 Le despidió al instante prohibiéndole severamente:
44—Mira, no digas nada a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que prescribió Moisés para que les sirva de testimonio.
45Pero él, así que se fue, se puso a pregonar con entusiasmo y a divulgar la noticia, de modo que ya no podía Jesús presentarse en público en ninguna ciudad, sino que se quedaba a las afueras, en lugares solitarios. Y acudían a él de todas partes.

Comentario
Debemos empezar por donde terminó la unidad anterior. Jesús había dicho vayamos a los pueblos vecinos y concluyó con esta frase:
pasó por toda Galilea predicando en sus sinagogas y expulsando a los demonios
Pasó por toda Galilea es la terminación del recorrido y fin del episodio anterior en el que realizo reiteradamente las acciones de predicar y expulsar demonios.

Si los gerundios predicando y expulsando – se cambian a perfectos simples diría: predicó y expulso demonios y estas acciones serían también repetidas, dicho una vez para resumir, y acaba con ese sumario la estancia en la comarca: pasó por toda Galilea.

Inmediatamente viene el episodio que nos ocupa, el del leproso, y acabado, empieza el siguiente de este modo: 
Y al cabo de unos días entró de nuevo en Cafarnaúm.

Pero al cabo de unos días no indica días posteriores al encuentro con el leproso, sino después del recorrido por Galilea. Y se entiende que el suceso del leproso sería una de las expulsiones de demonios referidas en el sumario, durante ese recorrido. Después de dar por concluida la estancia en los lugares vecinos, cuenta algo de esa estancia, pero aparte.

Tiene algo de especial, no indica el lugar ni el momento ni quienes estaban presentes. Y, además, es el enfermo el que pide la curación, anticipándose a Jesús, por su iniciativa. Tiene de particular que es el único leproso del evangelio de Marcos. De modo que el episodio se encuentra como entremetido y colocado ahí, como un suceso singular que se añade después.

El episodio siguiente empieza: al cabo de unos días entró de nuevo en Cafarnaúm. Que indudablemente se refiere a la terminación de su recorrido por los lugares de Galilea, no al momento de despedir al leproso.

Ahora voy a poner la curación del leproso en su núcleo, desnudando los hechos de sus elementos complementarios, para que se vea mejor la simplicidad de este relato. Lo que retiro, lo muestro en rojo en la segunda columna, y suprimo modos y circunstancias que solo aportan matices, no son la acción argumental, pero trataré de ellos en las notas:

Se le acerca un leproso
—Si quieres, puedes limpiarme.
extendió su mano,
le tocó
le dijo: 
—Quiero; queda limpio.
le desapareció la lepra
quedó limpio. 
Le despidió
al instante prohibiéndole severamente: 
—Mira, no digas nada a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que prescribió Moisés para que les sirva de testimonio.

se fue
se puso a pregonar con entusiasmo
no podía Jesús presentarse en público
en ninguna ciudad, sino que
se quedaba a las afueras
Y acudían a él de todas partes.
40Se le acerca un leproso
suplicándole y, puesto de rodillas, le dice
—Si quieres, puedes limpiarme.
41Compadecido de él,
extendió su mano,
le tocó y
le dijo:
—Quiero; queda limpio.
42Y al instante,
le desapareció la lepra y
quedó limpio. 
43 Le despidió
al instante prohibiéndole severamente: 
44—Mira, no digas nada a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que prescribió Moisés para que les sirva de testimonio.
45Pero él, así que
 se fue,
se puso a pregonar con entusiasmo y
a divulgar la noticia, de modo que ya
no podía Jesús presentarse en público
en ninguna ciudad, sino que
se quedaba a las afueras, en lugares solitarios. Y
acudían a él de todas partes.

Aclaraciones
1 Se le acerca un leproso suplicándole y, puesto de rodillas, le dice:
Retiro la súplica y la postura como acciones secundarias. Pudo decirse suplicó y se arrodilló, y no es así.
2 Compadecido de él, extendió su mano,
También pudo decir se compadeció, pero no viene así.
3 le tocó y le dijo:
Retiro la conjunción y el verbo de decir.
3 Y al instante
Retiro la conjunción y el modo temporal
4 al instante prohibiéndole severamente
Prohibir es un verbo de decir, y al retirarlo se retira la indicación de prohibir y la firmeza
5 Pero él, así que se fue … y siguientes.
Retiro las palabras que indican que el leproso hizo lo contrario, con entusiasmo y de modo inmediato, y provocó que Jesús no pudiera entrar en las ciudades y tuviera que permanecer en lugares solitarios.

La simplicidad de la articulación es así: un núcleo con diálogos y un segundo plano final de tres imperfectos. No se corresponde con las contraposiciones del contenido argumental que señalo a continuación en las notas.

Notas

Jesús al contestar quiero y al extender su mano obra con autoridad y se sobrepone a la costumbre de no tocar a los leprosos.

La prohibición severa de no hablar, que el leproso no cumple, indica que Jesús no quería que el enfermo diera a conocer su poder.

Le manda cumplir la ley de Moisés de presentarse al sacerdote. El sacerdote certifica que no tiene lepra, que no está impuro y puede incorporarse a la vida social de la que estaba excluido.  Se presenta la ofrenda y el sacerdote ofrece el sacrificio mandado.  Al sacerdote la Ley no pide que indague si alguien le curó o las causas de la curación. El callar no se contradice con presentarse al sacerdote.  

En realidad, no indica que se presentara con la ofrenda al sacerdote, más bien empezó a hablar al momento, ocasionando que Jesús se apartara de lugares públicos y la gente fuera hacia él.  Esto último viene a indicar la causa que llevó a Jesús a pedir silencio. Pero no queda explicada la conducta contradictoria de darse a conocer, pedir silencio y tener que ocultarse.

José Antonio Valenzuela, enero 2021

07 Curación de la suegra de Simón, 1,29-31

Reúno los tres pasajes 07. 08, 09.

07 La curación de la suegra de Simón.
08 Las curaciones al atardecer.
09 La oración de Jesús al amanecer

El pasaje anterior, 06, terminaba diciendo:
su fama corrió por toda Galilea.

Y el 09 termina:
pasó por toda Galilea predicando en sus sinagogas y expulsando a los demonios.

Son dos frases de conclusión que enmarcan los tres pasajes.

Primer pasaje

07 La curación de la suegra de Simón

En cuanto salieron de la sinagoga,
fueron a la casa de Simón y de Andrés con Santiago y Juan.
La suegra de Simón estaba acostada con fiebre, y
enseguida le hablaron de ella.
Se acercó la tomó de la mano y la levantó;
le desapareció la fiebre y ella se puso a servirles.

El el pasaje se compone de ocho acciones puntuales, menos la postración de la suegra: estaba acostada con fiebre.

salieron de la sinagoga,
fueron a la casa
de Simón y de Andrés,
con Santiago y Juan.
le hablaron de ella.
se acercó,
la tomó de la mano y
la levantó;
le desapareció la fiebre y ella
se puso a servirles.

La suegra de Pedro se puso a servirles y se dice al final del evangelio que en Galilea otras mujeres lo hicieron.

Marcos 15,40-41

15,40Había también unas mujeres mirando desde lejos, entre las que estaban María Magdalena y María -la madre de Santiago el Menor y de José- y Salomé, 15,41 que le seguían y le servían cuando estaba en Galilea, y otras muchas que habían subido con él a Jerusalén. 

En la lectura seguida hay que prestar atención a lo que vuelve a aparecer más adelante, pues con la repetición cobran esos puntos una importancia añadida.

La expulsión del demonio en el pasaje anterior y la curación de la suegra de Pedro en este son actos singulares. Luego en el siguiente los atendidos son muchos.

Notas:
1, al punto le hablan de ella. El verbo viene en presente, en  griego.
2, el uso de la cópula “y” superfluo.
3, esta es la única intervención de Jesús en el ámbito personal,
en casa, solo el entorno de familia.
4, Simón era natural de Betsaida, vivía en Cafarnaúm.

Segundo pasaje

08 Las curaciones al atardecer. 

Al atardecer, cuando se había puesto el sol,
comenzaron a llevarle a todos los enfermos y a los endemoniados.
Y toda la ciudad se agolpaba en la puerta.
Y curó a muchos que padecían diversas enfermedades
y expulsó a muchos demonios,
y no les permitía hablar porque sabían quién era.

Curó a muchos de sus enfermedades, tal como llegaron, o de la posesión, pero no al mismo tiempo, sino a cada uno singularmente. Aunque se narra como una sola acción, en sumario conjunto de todas ellas. Las acciones puntuales a la izquierda son tres

Separación en columnas



comenzaron a llevarle enfermos y
endemoniados

curó a muchos y
expulsó a muchos demonios,

Al atardecer,
cuando se había puesto el sol

se agolpaba en la puerta.
padecían diversas enfermedades>br>y no les permitía hablar
porque sabían quién era.

El resumen es la columna izquierda

Notas
1 doble indicación de tiempo : al atardecer, puesto el sol.
2 el mandato de silencio se contrapone a la manifestación del milagro.
3 la condición de Jesús está velada a los hombre pero no a los demonios.

   

Tercer pasaje

09 La oración de Jesús al amanecer

De madrugada, todavía muy oscuro, se levantó,
salió y se fue a un lugar solitario,
y allí hacía oración.
salió a buscarle Simón y los que estaban con él,
y cuando lo encontraron le dijeron:
— Todos te buscan.
Y les dijo:
— Vámonos a otra parte, a las aldeas vecinas,
para que predique también allí, porque para esto he venido.
Y pasó por toda Galilea predicando en sus sinagogas y
expulsando a los demonios.

En contraste con los anteriores, este fragmento se compone casi todo él de acciones puntuales con ocho verbos y tiene dos frases de diálogo. Se aprecia una ligera contraposición entre lo que pretenden Simón y los que estaban con él – que permanezca en Cafarnaúm-, y Jesús que propone recorrer Galilea. Se compone el suceso con 8 acciones puntuales y se duplica le dijeron, les dijo con el correspondiente lenguaje directo

se levantó
salió
se fue a un lugar solitario,
hacía oración
Salió a buscarle Simón

lo encontraron
le dijeron:
— Todos te buscan.
Y les dijo:
— Vámonos a otra parte, a las aldeas vecinas, para que predique también allí, porque para esto he venido.
Y pasó por toda Galilea





Y los que estaban con él,







predicando en sus sinagogas y
expulsando a los demonios.

Solamente  tres acciones son de segundo plano y dos de ellas en gerundio: allí hacía oración / predicando en sus sinagogas / expulsando a los demonios.

La última frase –Y pasó por toda Galilea predicando en sus sinagogas y expulsando a los demonios– es frase conclusiva; sirve para delimitar este relato del siguiente. Es sumario de muchas acciones, enseñar y expulsar demonios, que se encierran en un conjunto. Se da por concluido el recorrido de Jesús por Galilea y a continuación viene el relato del leproso.

Nota:
predicación, poder y oración van juntos. La predicación en las sinagogas tiene lugar en este momento inicial, luego y en cualquier lugar.

06 Jesús en la sinagoga de Cafarnaúm

Marcos 1, 21-28

21 Entraron en Cafarnaúm y, en cuanto llegó el sábado, fue a la sinagoga
y se puso a enseñar.
porque les enseñaba como quien tiene potestad y no como los escribas.
23Se encontraba entonces en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu impuro24que comenzó a gritar:
— ¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a perdernos? Sé quién eres: ¡el Santo de Dios!
25 Y Jesús le conminó:
— ¡Cállate, y sal de él!
26Entonces, el espíritu impuro, zarandeándolo y dando una gran voz,
salió de él
27 Y se quedaron todos estupefactos, de modo que se preguntaban entre ellos:
— ¿Qué es esto? Una enseñanza nueva con potestad. Manda incluso a los espíritus impuros y le obedecen.
28Y su fama corrió pronto por todas partes, en toda la región de Galilea.

Entraron, Jesús y los cuatro primeros, ya siempre va acompañado de los discípulos. Hasta el sábado pasan algunos días.

Tiene dos partes como se ve en la distribución en dos columnas siguiente: la primera son cinco acciones seguidas, que terminan con la explicación, que hace el narrador evangelista, de la admiración de la gente en la sinagoga; la segunda es el asunto propiamente: la expulsión del demonio.

La expulsión del espíritu impuro tiene la forma de diálogo: un grito y una conminación. Y así hay que leerlas, no son un simple decir de diálogos.

cinco acciones seguidasla expulsión
Entraron en Cafarnaúm y, en cuanto
llegó el sábado,
fue a la sinagoga y
se puso a enseñar.
Y se quedaron admirados de su enseñanza, porque les enseñaba como
 quien tiene potestad y no como los escribas.
——————
 Se encontraba entonces en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu impuro.
que comenzó a gritar:
— ¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús Nazareno?
¿Has venido a perdernos? Sé quién eres: ¡el Santo de Dios!
Y Jesús le conminó:
— ¡Cállate, y sal de él!  
Entonces, el espíritu impuro, salió de él.
 




zarandeándolo y
 dando una gran voz
Y se quedaron todos estupefactos, de modo que 
se preguntaban entre ellos:
— ¿Qué es esto? Una enseñanza nueva con potestad. Manda incluso a los espíritus  impuros y le obedecen. 28
Y su fama corrió pronto por todas partes, en toda la región de Galilea.

La  escena que termina con la violencia de la expulsión.

La última frase viene a ser final del suceso y anticipación de lo que vendrá a continuación.

La potestad de la que habla el evangelista al final de la primera parte se reitera en paralelismo al final de la segunda, cuando deja estupefactos a los presentes.

El resumen, omitiendo lo menos necesario, se obtiene de la columna izquierda.

Entraron en Cafarnaúm
llegó el sábado
fue a la sinagoga
se puso a enseñar
Y se quedaron admirados de su enseñanza,
— ¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús Nazareno?
¿Has venido a perdernos?
¡Sé quién eres: ¡el Santo de Dios!
— ¡Cállate, y sal de él!
salió de él
Y se quedaron todos estupefactos,
— ¿Qué es esto? Una enseñanza nueva con potestad.
Manda incluso a los espíritus impuros y le obedecen.

Y su fama corrió pronto por todas partes, en toda la región de Galilea.

Observaciones: Se aprecia que los demonios tienen un conocimiento de Jesús superior al de los asistentes a la sinagoga.

05 El Reino de Dios y los cuatro primeros

04 Jesús anuncia el Reino de Dios 1, 14-15 
05 La vocación de los cuatro primeros 1,16-20

Mc 1,14-15
Después de haber sido apresado Juan, vino Jesús a Galilea predicando el Evangelio de Dios, y diciendo:
— El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está al llegar; convertíos y creed en el Evangelio.

Mc 1,16-20
Y, mientras pasaba junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, que echaban las redes en el mar, pues eran pescadores.
Y les dijo Jesús:
— Seguidme y haré que seáis pescadores de hombres.
Y, al momento, dejaron las redes y le siguieron.
Y pasando un poco más adelante, vio a Santiago el de Zebedeo y a Juan, su hermano, que estaban en la barca remendando las redes; 20 y en seguida los llamó. Y dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se fueron tras él.

La primera acción del relato es pasaba junto al mar y la segunda es vio a Simón. Pasaba junto al mar tiene diferencia con vio. Vio es una acción completa y corta la acción paseaba, que no lo es, y da término al paseo.

Para obtener el resumen separo las acciones terminadas, en la columna izquierda y el resto en la derecha:

Acciones terminadasacciones sin delimitación
 Y, mientras pasaba junto al mar de Galilea,
vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, que
echaban las redes en el mar,
pues
eran pescadores.
Y les dijo Jesús:
— Seguidme y haré que seáis pescadores de hombres.
Y, al momento, dejaron las redes y
le siguieron.




Y pasando un poco más adelante
vio a Santiago el de Zebedeo y a Juan, su hermano, que
estaban en la barca
remendando las redes;
los llamó. Y
dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y
se fueron tras él.

La columna derecha contiene dos frases que no son acciones y las separo un poco de las anteriores. Y dos gerundios, echaban y remendando, que son acciones no terminadas.

El resumen, por lo tanto, es:

Vio a Simón y a Andrés. Seguidme y haré que seáis pescadores de hombres,
dejaron las redes,
le siguieron.
Vio a Santiago y a Juan,
los llamó.
Dejaron a su padre Zebedeo.
Se fueron tras él.

Viodejaronle siguieronVio los llamóDejaron Se fueron tras él.

La configuración consiste en dos llamadas paralelas sobre dos hermanos y luego todos entran en Cafarnaúm, que puede considerarse ya el suceso siguiente:

06 Jesús en la sinagoga, su enseñanza y exorcismo. 01,21-28

Radiografía de la unidad 33, Jesús camina sobre las aguas

Al radiografiar un cuepo se toma de él la estructura interior no visible. Esta operación elimina elementos de superficie, como los granos o las heridas. Para obtener la imagen interior de un texto narrativo, hay que prescindir de algunos elementos insignificantes, los que conectan las partes principales, como y, pues, entonces, o de cualquier otro que sea innecesario para ver la arquitetura temporal que toda naración tiene, y así lograr la mejor claridad de la imagen.

La radiogafía de la unidad 33 hace visible una estructura compuesta, que se refleja en las columnas Núcleo y Narrador. En el centro del núcleo se encuentra el hablar en directo de Jesús, que sin ser parte del núcleo, es el centro de toda la unidad narrativa. La unidad tiene una redacción dificil o deficiente, que parece reflejar la dificultad de su contenido, como ha queda ya expuesto. Además, el lenguaje indirecto y las aclaraciones, ambas cosas del narrador contribuyen a ello. Aunque, al mismo tiempo, resaltan las palabras de Jesús, como la clave de la relación entre lo posible y lo imposible, asunto principal de la unidad.

También se ve en la imagen la estructura peculiar de la parte 3, que puede pasar inadvertida si la lectura no es atenta. La parte final se compone de un núcleo diáfano, con las cinco acciones del atraque, y seguido de una serie de eventos no lineales, reunidos en un sumario de reiteraciones. Son tan diferentes que darían pie a separarlas en unidades diferentes, pero constituyen la misma acción.

ESTRUCTURA DE LA UNIDAD 33, Jesús camina sobre las aguas

NúcleoNarrador
1
enseguida mandó a sus discípulos que subieran a la barca y que se
adelantaran a la otra orilla junto a Betsaida,
mientras él despedía a la multitud.
después de despedirlos,
se retiró al monte a orar
 
se hizo de noche
 viéndolos remar con gran fatigaporque el viento les era contrario
hacia la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar   
hizo ademán de pasar de largo
2
Ellos lo vieron andando sobre el mar
pensaron que era un fantasma
empezaron a gritar todos le habían visto
se habían asustado
 
al instante él habló con ellos
 —Tened confianza, soy yo, no tengáis miedo
subió con ellos a la barca    
se calmó el vientose quedaron mucho más asombrados;
no habían entendido lo de los panes,
su corazón estaba endurecido.
3
 acabaron la travesía
llegaron a Genesaret
 atracaron
 lo reconocieronSumario de acciones en Genesaret
 recorrían toda aquella región / adonde oían que estaba / le traían sobre las camillas a todos (los enfermos) / en cualquier lugar que entraba / colocaban a los enfermos / le suplicaban tocar su manto / los que le tocaban / quedaban sanos.
  

La estructura narrativa en Bernardo Estrada: Así nacieron los Evangelios.

Marcos es una narración privilegiada para observar el texto narrativo confeccionado con eventos verdaderamente ocurridos y narrados. Es la representación hecha con lenguaje de sucesos pasados de la vida, contados de viva voz, un pasado que primero se recuerda, seguramente se escriben algunas cosas y luego eso mismo se recoge en su conjunto y se escribe. Eso es lo que hizo Marcos y lo único que tenemos. El tiempo en que vivió el texto en su forma oral o mayoritariamente oral fue un periodo amplio para contar y recontar. Unos veinticinco años, para dar una cifra bastante aproximada. Desde que empieza hasta el momento en que Marcos escribe no ha pasado todavía una generación. De este periodo de oralidad y escritura perdida no queda documento alguno.

Del libro de Bernardo Estrada (BAC, 2017) tomo lo que me resulta familiar y cercano, el texto narrativo, al que se hacen constantes referencias indirectas. En los temas se transparenta la estructura narrativa, que me he dedicado a desvelar. Pero sobre todo en el capítulo VI, La redacción de los evangelios. Y del libro en general tomo lo que veo más acorde con la exposición que vengo haciendo del texto de la narración. En esta exposición he ejemplificado con Marcos, con el Quijote, dos narraciones supremas, y con María de Issacs, la mejor novela romántica en español. De Marcos, único evangelio del que me ocupo, pretendo tratar todas las unidades narrativas, y mostrar la estructura del texto, sin entrar en el contenido más allá de una lectura literal.

Es una ambición modesta, pues obliga a renunciar a lo que no sea lectura narrativa inmediata, algo muy poco corriente en los comentaristas, también en el ámbito de la literatura. Solamente hablo del contenido en su interpretación inmediata. Lo que dice y lo que no dice. Por ejemplo, si se lee que “llamó a los que quiso” y “constituyó a doce”, este número, del que no se da explicación alguna, tiene una interpretación literal, aunque no se diga nada explícitamente acerca del número, responde a las doce tribus de Israel, pero de esta elección se puede hablar extensamente por su potencial significado. Así Estrada dice entre otras cosas:

“Jesús escogió inicialmente a los discípulos, que lo siguieron desde el comienzo, vieron sus obras, oyeron sus palabras y pudieron ser testigos de su vida y de su enseñanza. El hecho de que un maestro en Israel escogiera sus propios discípulos era, algo fuera de lo común. De ordinario los discípulos o aspirantes a maestros en Israel -personas
interesadas en conocer mejor y estudiar la ley- escuchaban diversos rabinos hasta que se quedaban con el que les parecía más adecuado a sus exigencias y aspiraciones, o lo abandonaban cuando querían. Aquí en cambio es Jesús quien escoge: la iniciativa está de su parte, entre otras cosas porque entiende el seguimiento en un sentido profético. No se le sigue solamente porque fuera un Rabí conocido, sino porque Jesús posee una autoridad carismática. La concisión de Marcos revela una tradición antigua: «Subió al monte y llamó a los que él quiso; y vinieron donde él. Instituyó Doce, para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar» (Mc 3,13s; c. Lc 6,13). El evangelista parece indicar que ellos conforman un grupo más íntimo, delimitado, que constituye de alguna manera su casa: de hecho, a veces los llama su verdadera familia (cf. Mc 3,31-51). Jesús los escogió para que vivieran con Él, asimilando su enseñanza, y pudieran, a su vez, predicar, como sucedió…»

La narración, hablando en general, es asunto de lenguaje, es una forma universal y primaria de usarlo. Lo elemental es la comunicación oral, estando presentes los hablantes, y poco después, en esa comunicación presente, se habla del pasado, se cuenta y se representa lo sucedido. Representarlo con historias es la forma de hacerlas de nuevo presentes.

Un hecho sucedido, como su nombre indica, se cuenta o se representa un tiempo posterior a su término. Las narraciones comienzan en un punto del pasado y terminan en otro punto del pasado. El suceso o historia ha tenido que alcanzar su acabamiento. No se puede representar lo que no ha acabado de suceder, el término final es algo esencial en toda narración. Esto es asunto conocido. Si un lector de novela no conoce el final, espera con intriga alcanzarlo y está en ello. Y la ficción se presenta como si todo hubiera ocurrido y terminado en el pasado.

En un relato histórico como el de Marcos pasa lo mismo y desde el punto de vista de la estructura del texto no hay diferencia entre lo que es ficción y lo que es realidad histórica. Y, además, el texto no lo dice y si protestara el autor diciendo que lo que se representa fue verdad rigurosa, hay que probarlo por fuentes ajenas, porque el texto mismo no lo puede garantizar.

Además, el final es lo que va a dar sentido a los pasos del argumento. En el transcurso de la historia se conocen hechos, pero con un sentido pendiente, que se completa al final. Esto ocurre en toda narración y ocurre en el relato de Marcos y no solo en el relato, sino en la misma realidad de lo sucedido. Los personajes reales representados, pudieron entender mejor los acontecimientos después de lo escrito y pueden estar vivos para contrastarlo. Los protagonistas no entienden hasta el final del todo lo que pasa. Lo mismo que el lector y más aún el de Marcos, porque aparecen acciones que no pertenecen a la vida en su condición ordinaria.

Teniendo en cuenta esta condición general de los relatos, se puede deducir fácilmente que el núcleo narrativo importante del texto de Marcos es el final de la vida de Jesús, Tiene que ser lo primero que se sabe y que se cuenta, antes que los sucesos anteriores, y estos reflejan la dependencia que tienen con el final. Esto lo muestra el texto y se puede ver con el simple análisis textual de la narración. Lo dice misma estructura sin más explicaciones. Y es asunto claro si se conoce el proceso de narrar. Todo el contenido de la narración está elaborado después de los suceso finales y todo lo que se cuenta tiene la impronta del final.

Las unidades escogidas por Marcos pertenecen a la tradición oral que comienza después de la muerte, sepultura, sepulcro vacío y apariciones de Jesús. Marcos no las escribe de primera mano, son las ya las contadas en la tradición. Aunque esbozos de esas narraciones tengan lugar antes. Naturalmente tiene que ser así, porque es impensable que el ciego no contara cómo recobró la vista una y mil veces, enseguida de ser curado. Pero su relato será mejor conocido, será el mismo pero impregnado del final que es común a todos.

El valor de Marcos no es su perspectiva personal de los hechos, su aportación, más que teología, como se suele argumentar, es la agrupación de unidades narrativas según un plan, en una secuencia. Para para esta articulación toma como estructura el orden temporal y el orden geográfico. Es un trabajo imponente y original, porque los relatos estaban dispersos o malamente agrupados. Su trabajo puede resultar luego familiar y fácil una vez realizado, pero diseñarlo por primera vez es una creación de categoría. Esto nos da como resultado las cien unidades empalmadas. Cito luego a Bernardo Estrada, que él aplica a los cuatro evangelios y yo al de Marcos:

Marcos contiene narraciones de muchos hechos anteriores al hecho principal y final que los unifica. Los últimos días de Jesús, la muerte, el enterramiento, la sepultura vacía que son el punto culminante y final. Las narraciones en la historia y en la literatura, por lo general, acaban con la muerte del protagonista, un hecho que no puede tener continuidad y por eso es término del relato. Pero en Marcos, cuando en el capítulo dieciséis se relatan hechos que realiza Jesús resucitado, el relato ha terminado y no ha terminado. Pero los relatos que terminan con la muerte, este también, formalmente, no continúan.

Este final, de muerte y resurrección es completamente único en las narraciones de hechos históricos, hay que tenerlo presente al examinar las cien unidades narrativas, que son sucesos anteriores, de una tradición oral que comienza después de alcanzado el final. En las unidades se encuentran hechos de la normalidad de la vida y a su lado, otros que están fuera de la normalidad, que solo se explican con el final. Hechos que no pueden calificarse de extraordinarios, porque están fuera de lo ordinario. Andar sobre las aguas del lago no es una acción extraordinaria, sino imposible en el plano ordinario.

Marcos es narrador solo a medias, porque lo que ha hecho no es escribir de primera mano, sino recopilar, juntar, poner en orden, agrupar, relatos conocidos y contados de palabra, repetidos, durante el periodo oral que precedió. Relatos que contaron testigos o repiten los que oyeron. No sabemos quiénes son, de ellos que no queda su nombre, puesto que el que cuenta o repite, no se considera autor del relato, no lo pone a su nombre. Esto lo hizo también Marcos, no se atribuyó el imponente trabajo que hizo. Dice Bernardo Estrada.

“Los Evangelios narran la historia de Jesús en perícopas, unidades literarias y escenas anecdóticas que no solamente contribuyen, por medio de su colocación en el texto, a formar la historia que contienen los libros, sino que cada una de ellas por si misma contiene en cierto modo la persona y la historia de Jesús. Para ser explicadas, cada una de estas perícopas no tienen necesidad de los acontecimientos anteriores; casi ninguna se refiere a acontecimientos posteriores en los que encontraron su despliegue lo que ha tenido lugar.” Y añade en una cita: los Evangelios consiguen siempre mantenernos bajo el halo de luz de una escena que se basta a ella misma.

Un punto de interés es hacerse cargo de cómo fue la transmisión en este periodo predominantemente oral. El que fue testigo y protagonista cuenta a quién se lo pregunte y a quien no se lo pregunten. Es la vida no controlable. Cuentan los que fueron seguidores fieles de Jesús y lo predican los que fueron escogidos para ello, con la autoridad de esa elección. La sociedad que forman los seguidores de Jesús tiene los elementos de autoridad y organización. Por lo tanto, su predicación da cierta forma a los relatos en ese periodo de oralidad. Pero no es lo único ni puede estar aislado de la que dicen los testigos y repiten los oyentes. Pero aparte de las deducciones generales, el cómo se transmitió, es asunto perdido en sus detalles.

El último punto al que quería hacer referencia se expone en el capítulo II, 3 De los dichos a las narraciones, que comienza así: “Habiendo empezado los discípulos a preservar las palabras de su maestro, es natural que quisieran también conservar, como complemento, las narraciones acerca de su persona.” Afirmación exactamente contraria lo que es un texto narrativo o de narraciones. Pero se ve luego que Estrada no asume esta afirmación y la atribuye a cierto estudioso de gran autoridad. Pero en muchas ocasiones y en otros lugares se hace esta separación entre hechos y dichos. Pues bien, desde la óptica del texto narrativo, y Marcos lo es plenamente, forman una unidad estructural indisociable. La narración es la representación de los hechos pasados, o no presentes por ser ficticios. Representación de la conducta. Eso es narrar.

Lo que se lee en Marcos son acontecimientos. No son discursos de doctrina, palabras de un maestro o lecciones para conservar. Son sucesos que se componen con acciones seguidas y entre las acciones se encuentran las de hablar. Todo se representa, y todo con palabras. Los hechos con sus signos correspondientes que son principalmente los verbos. Y el hablar, otros hechos, con las palabras dichas. No exacta o taquigráficamente, pero con palabras dichas. Se representan, elaboradas como diálogos, las mismas palabras, o las reporta un narrador con las suyas. Y los hechos que no son palabras se representan con signos, que no tiene la naturaleza icónica de los diálogos.

Tiene este libro otros muchos puntos de interés de los que ya no me ocupo.

José Antonio Valenzuela Cervera
Granada, septiembre 2020

Primera multiplicación de los panes

Reunidos los apóstoles con Jesús, le explicaron todo lo que habían hecho y enseñado.
 31Y les dice:
—Venid vosotros solos a un lugar apartado, y descansad un poco. Porque eran
muchos los que iban y venían, y ni siquiera tenían tiempo para comer.
 32Y se marcharon en la barca a un lugar apartado ellos solos.
 33Pero los vieron marchar, y muchos los reconocieron. Y desde todas las ciudades,
salieron deprisa hacia allí por tierra y llegaron antes que ellos.
 34Al desembarcar vio una gran multitud y se llenó de compasión por ella,
porque estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
 35Y cuando ya se hizo muy tarde, se acercaron sus discípulos y le dijeron: .
—Éste es un lugar apartado y ya es muy tarde;  36despídelos para que vayan a las aldeas y
pueblos de alrededor, y compren algo de comer. .
 37Y les respondió:
—Dadles vosotros de comer.
Y le dicen:
—¿ Es que vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer? .
 38Él les dijo:
—¿Cuántos panes tenéis? Id a verlo.
Y después de averiguarlo dijeron:
—Cinco, y dos peces.
 39Entonces les mandó que acomodaran a todos por grupos sobre la hierba verde.  
40
Y se sentaron en grupos de cien y de cincuenta.
 41Tomando los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, pronunció
la bendición, partió los panes y se puso a dárselos a sus discípulos para
que los distribuyesen; también repartió los dos peces para todos.
 42Comieron todos hasta que quedaron satisfechos.
 43Y recogieron doce cestos llenos de los trozos de pan y de los peces.
 44Los que comieron los panes eran cinco mil hombres.

Universidad de Navarra. Santos Evangelios
EUNSA.Edición de Kindle

La unidad comienza.

El preámbulo.

Ya efectuado el encuentro como indica el participio, la primera acción es explicaron  todo lo que habían hecho y enseñado, cuando fueron enviados con poder por los contornos de Nazaret. La Explicación es acción delimitada, pretérito indefinido. Se vincula de modo necesario con la unidad 29, enviados allí en su primera misión, vuelven a estar juntos. Hay que advertir donde estaban y donde están. Recorrían las aldeas de los contornos de Nazaret cuando les envió y ahora se encuentran  en la orilla del mar de Galilea, a treinta  kilómetros de distancia. Del  cambio de lugar no indica nada directamente el texto. El encuentro es a la orilla del mar. Desde allí habían partido a Nazaret.

1 Reunidos los apóstoles con Jesús, le explicaron todo lo que habían hecho y enseñado.
2 31Y les dice: —Venid vosotros solos a un lugar apartado, y descansad un poco.
3 Porque eran muchos los que iban y venían, y ni siquiera tenían tiempo para comer.
4  32Y se marcharon en la barca a un lugar apartado ellos solos.

Jesús señala el fin de sus acciones inmediatas (2) Y el narrador da la razón, la causa.(3) Y se sabe que se dirigieron a ese fin inmediatamente.(4)

Estas cuatro frases: 1, acción del núcleo (explicaron); 2, verbo de lengua,  más lenguaje directo; 3, habla el narrador y 4, otra acción del núcleo (se dirigieron),  pueden separarse de lo que sigue y considerarlo como el preámbulo. El fin, que ya está iniciado, quedará alterado por los acontecimientos.


El primer cuerpo de la representación de los hechos

Vienen tres cuerpos. El central es la conversación mantenida entre los apóstoles y Jesús, cuya materia son los hechos o el cambio de fin. El diálogo es esencial  en esta narración,  incide sobre los hechos , sobre la percepción del cambio que tienen los apóstoles.

Antes de empezar el diálogo viene una serie pretéritos perfectos simples encadenados. Es la más elemental estructura de narración, pues se atiene a lo mínimo: al núcleo.  No es corriente encontrarla. En medio de ella se opera el cambio de fin y aparece una  secuencia de hechos no esperada. Una intervención hablada, por segunda vez, el  narrador da la razón del cambio (estaban como ovejas sin pastor); corta esta serie, que termina con la acción de decir, verbo de lengua, inicial del diálogo: le dijeron.

  • los vieron marchar, y muchos
  • los reconocieron. Y desde todas la ciudades
  • salieron deprisa hacia allí por tierra y
  • llegaron antes que ellos. 34Al desembarcar
  • vio una gran multitud y
  • se llenó de compasión por ella, porque
  • estaban como ovejas que no tienen pastor, y
  • se puso a enseñarles muchas cosas. 35Y cuando ya
  • se hizo muy tarde
  • se acercaron sus discípulos y
  • le dijeron

El cambio de fin surge en el quinto indefinido vio una gran multitud,  lo que produce la compasión por ella. No persigue el descanso sino enseñarles. Es el narrador el que comenta la causa de este hecho:  estaban como ovejas que no tienen pastor. El único imperfecto. La representación de hechos es lo objetivo, el habla supone lo subjetivo o la explicación de alguien. 

La frase es una comparación, pero no es una frase del estrato descriptivo, que iría también en imperfecto, y no la diría nadie, y la dice el narrador.  Se comprueba que lo descriptivo y el hablar el narrador están muy cercanos y es necesario dilucidar alguna vez frases que están entre ambos estratos. No es este el caso, debido a la significación del pastor y a la resonancia del A.T.  a que alude; pero dejaré esto sin comentar.

El fin primero de Jesús con los apóstoles cambia en este punto: se puso a enseñarles y pasa el día entero, los dos últimos indefinidos dan paso al diálogo: se acercaron sus discípulos y le dijeron:

En las narraciones el hablar solo aparece si interviene el narrador o hablan las figuras representadas. El narrador ha hablado dos veces, explicó las causas del primer fin: eran muchos los que iban y venían; y la del segundo: la multitud estaba como rebaño sin pastor.

La  subjetividad  de las apreciaciones no es representación de los hechos. Para ellas es necesario el hablar, tiene que expresarlas cualquiera que hable: puede ser el narrador o pueden decirlo algún personaje.  El narrador explicó la causa del descanso: la multitud no les dejaba comer. Esto pudo decirlo Jesús, añadiéndolo a los imperativos *venid a un lugar apartado y descansad, porque aquí hay mucho gentío.  Pero en este pasaje Jesús no explica, lo hace el narrador. Y esto supone un grado menor de intensidad narrativa. Jesús en este pasaje enseña a los apóstoles solamente con los hechos.

El segundo cuerpo de la representación de los hechos

El cuerpo central es un diálogo, refleja  el giro de los acontecimientos y la percepción subjetiva: la mente de los apóstoles. Tiene intensidad narrativa. Mientras que el primero y el tercer cuerpo  son hechos principales, pura acción, núcleo.  El primero se compone de diez verbos, que están dispuestos como una ristra de ajos. Todos pretéritos perfectos simples de indicativo. Raramente se encuentra una configuración compuesta con este esquema, como si de un pez se tuviera únicamente la espina dorsal. El cuerpo de los hechos siguiente al diálogo, tiene la misma factura. Entre ambos 20 pretéritos, encadenados en una acción seguida y lineal, sin complementos ni adornos.

  • les mandó que acomodaran a todos por grupos sobre la hierba verde.
  • 40Y se sentaron en grupos de cien y de cincuenta. 41Tomando los cinco panes y los dos peces,
  • levantó los ojos al cielo,
  • pronunció la bendición,
  • partió los panes y
  • se puso a dárselos a sus discípulos para que los distribuyesen; también
  • repartió los dos peces para todos.
  • 42Comieron todos hasta que
  • quedaron satisfechos.43Y
  • recogieron doce cestos llenos de los trozos de pan y de los peces.
  • 44Los que comieron los panes eran cinco mil hombres.

Iban a estar solos y a descansar. Pero la multitud, a la  carrera, con intensidad, se adelanta al lugar. El recurso de la barca no ha servido.  Buscan a Jesús para oírle, no tienen el pensamiento en un milagro ni en comer, van descuidados. Están necesitados, desorientados, perdidos.  Jesús cambió el fin que trazó. Ni descanso ni soledad. Y se hizo tarde. Pasó el día, todos sin comida principal, los discípulos también. Este es el segundo cuerpo de hechos que viene detrás del diálogo.

El diálogo

—Éste es un lugar apartado y ya es muy tarde;
despídelos para que vayan a las aldeas y pueblos de alrededor, y compren algo de comer.
—Dadles vosotros de comer.
—¿Es que vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?
—¿Cuántos panes tenéis? Id a verlo.
Y después de averiguarlo.
—Cinco, y dos peces.

La primera frase, este es un lugar apartado y ya es muy tarde, está en tercera persona y, si no se atribuyera a nadie, podría estar en el estrato de la representación en lugar de en el diálogo, pero está atribuida a los discípulos. La segunda parte es diálogo imperativo, petición: solo pude ser de ellos, despídelos. Que vayan …y compren algo de comer. Quieren recuperar el fin primero, estar solos, descansar. Por eso la  respuesta para ellos ha de ser desconcertante: Dadles vosotros de comer. Como si dijera:  *atendedles, haced como yo hago. Y pregunta sobre lo que es evidentemente imposible, ¿es que vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?

Pero Jesús sigue en lo que les ha pedido:  ¿cuánta comida tenéis? Id a verlo. Y comprobada la miseria de lo que tienen. Les mandó, insiste en el mismo sentido, pero el narrador es quien dice las palabras del mandato y comienza la segunda serie del núcleo. Es primavera, la hierba está verde. Lo ejecutan sin  saber qué va a pasar. La petición se cumple: son ellos los que les darán de comer y con su comida.

Conclusión. Por compasión hacia la multitud ha cambiado el fin, el fin será  enseñar. El milagro de la multiplicación no es el fin narrativo, es una salida a la situación que se crea.  Da de comer por la necesidad ocasionada por la circunstancia. No hay ninguna referencia directa a la Última Cena. Por eso parece que el relato no contiene como mayor relieve el milagro. El diálogo pone de relieve que el fin está la enseñanza  a sus apóstoles y como la realiza. No les explica, les habla con hechos. La estructura del texto consiste en la limitación a los hechos. Concuerda con que el relato se reduzca a los hechos mismos, sin adornos, sin explicaciones. Las explicaciones que hay, corren a cargo del narrador, que tiene poca intensidad narrativa. Es una  forma de enseñar a los discípulos sin palabras. Comieron todos hasta que quedaron satisfechos, los apóstoles también. La última frase: 44Los que comieron los panes eran cinco mil hombres, es como insistencia en los hechos y parece el remate que pone el narrador.

Primera multiplicación de   los   panes

Reunidos los apóstoles con Jesús, le explicaron todo lo que habían hecho y enseñado.

31Y les dice:

—Venid vosotros solos a un lugar apartado, y descansad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, y ni siquiera tenían tiempo para comer.

32Y se marcharon en la barca a un lugar apartado ellos solos.

33Pero los vieron marchar, y muchos los reconocieron. Y desde todas las ciudades, salieron deprisa hacia allí por tierra y llegaron antes que ellos.

34Al desembarcar vio una gran multitud y se llenó de compasión por ella, porque estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.

35Y cuando ya se hizo muy tarde, se acercaron sus discípulos y

 le dijeron:

—Éste es un lugar apartado y ya es muy tarde; 36despídelos para que vayan a las aldeas y pueblos de alrededor, y compren algo de comer.

37Y les respondió:

—Dadles vosotros de comer.

Y le dicen:

—¿ Es que vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?

38Él les dijo:

 —¿Cuántos panes tenéis? Id a verlo.

Y después de averiguarlo dijeron:

—Cinco, y dos peces.

39Entonces les mandó que acomodaran a todos por grupos sobre la hierba verde. 40Y se sentaron en grupos de cien y de cincuenta.

41Tomando los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se puso a dárselos a sus discípulos para que los distribuyesen; también repartió los dos peces para todos.

42Comieron todos hasta que quedaron satisfechos.

43Y recogieron doce cestos llenos de los trozos de pan y de los peces.

44Los que comieron los panes eran cinco mil hombres.

Universidad de Navarra.

 Santos Evangelios

  EUNSA. Edición de Kindle.

La unidad comienza.

Ya efectuado el encuentro como indica el participio, la primera acción es explicaron  todo (lo que habían hecho y enseñado), cuando fueron enviados con poder por los contornos de Nazaret. La Explicación es acción delimitada, pretérito indefinido. Se vincula de modo necesario con la unidad 29, despedidos en su primera misión, vuelven a estar juntos. Hay que advertir donde estaban y donde están. Recorrían las aldeas de los contornos de Nazaret cuando les envió y ahora se encuentran  en la orilla del mar de Galilea, a treinta  kilómetros de distancia. Del  cambio de lugar no indica nada directamente el texto. El encuentro es a la orilla del mar. Desde allí habían partido a Nazaret.

1 Reunidos los apóstoles con Jesús, le explicaron todo lo que habían hecho y enseñado.

2  31Y les dice: —Venid vosotros solos a un lugar apartado, y descansad un poco.

3 Porque eran muchos los que iban y venían, y ni siquiera tenían tiempo para comer.

4 32Y se marcharon en la barca a un lugar apartado ellos solos.

Jesús señala el fin de sus acciones inmediatas (2) Y el narrador da la razón, la causa.(3) Y se sabe que se dirigieron a ese fin inmediatamente.(4)

Estas cuatro frases: 1, acción del núcleo (explicaron); 2, verbo de lengua  más lenguaje directo; 3, habla el narrador y 4, otra acción del núcleo (se dirigieron),  pueden separarse de lo que sigue y considerarlo como el preámbulo. El fin, que ya está iniciado, quedará alterado por los acontecimientos.

Vienen tres cuerpos. El central es la conversación mantenida entre los apóstoles y Jesús, cuya materia son los hechos o el cambio de fin. El diálogo es esencial,  en esta narración,  incide sobre los hechos , sobre la percepción del cambio que tienen los apóstoles..

Antes de empezar el diálogo viene una serie pretéritos perfectos simples encadenados. Es la más elemental estructura de narración, pues se atiene a lo mínimo: al núcleo.  No es corriente encontrarla. En medio de ella se opera el cambio de fin y aparece una  secuencia de hechos no esperada. Una intervención hablada, por segunda vez, el  narrador da la razón del cambio (estaban como ovejas sin pastor); corta esta serie, que termina con la acción de decir, verbo d lengua, inicial del diálogo: le dijeron.

los vieron marchar, y muchos

los reconocieron. Y desde todas las ciudades,

salieron deprisa hacia allí por tierra y

llegaron antes que ellos. 34Al desembarcar

vio una gran multitud y

se llenó de compasión por ella, porque

estaban como ovejas que no tienen pastor, y

se puso a enseñarles muchas cosas. 35Y cuando ya

 se hizo muy tarde,

se acercaron sus discípulos y

 le dijeron:

El cambio de fin surge en el quinto indefinido vio una gran multitud,  lo que produce la compasión por ella. No persigue el descanso sino enseñarles. Es el narrador el que comenta la causa de este hecho:  estaban como ovejas que no tienen pastor. El único imperfecto. La representación de hechos es lo objetivo , el habla supone lo subjetivo o la explicación de alguien. 

La frase es una comparación, pero no es una frase del estrato descriptivo, que iría también en imperfecto, y no la diría nadie, y la dice el narrador.  Se comprueba que lo descriptivo y el hablar el narrador están muy cercanos y es necesario dilucidar alguna vez frases que están entre ambos estratos. No en este el caso, debido a la significación del pastor y a la resonancia del A.T.  a que alude; dejo esto sin comentar.

El fin primero de Jesús con los apóstoles cambia en este punto: se puso a enseñarles y pasa el día entero, los dos últimos indefinidos dan paso al diálogo: se acercaron sus discípulos y le dijeron:

En las narraciones el hablar solo aparece si habla el narrador o hablan las figuras representadas. El narrador ha hablado dos veces, explicó las causas del primer fin: eran muchos los que iban y venían; y la del segundo: la multitud estaba como rebaño sin pastor.

La  subjetividad  de las apreciaciones no es representación de los hechos. Es necesario el hablar, tiene que expresarlas cualquiera que hable: puede ser el narrador o pueden decirlo los personajes.  El narrador explicó la causa del descanso: la multitud no les dejaba comer. Esto pudo decirlo Jesús, añadiéndolo a los imperativos *venid a un lugar apartado y descansad, porque aquí hay mucho gentío.  Pero en este pasaje Jesús no explica, lo hace el narrador. Y esto supone un grado menor de intensidad narrativa. Jesús en este pasaje enseña a los apóstoles solamente con los hechos.

El cuerpo central es un diálogo, refleja  el giro de los acontecimientos y la percepción subjetiva: la mente de los apóstoles. Tiene intensidad narrativa. Mientras que el primero y el tercer cuerpo  son hechos principales, pura acción, núcleo.  El primero se compone de diez verbos, que están dispuestos como una ristra de ajos. Todos pretéritos perfectos simples de indicativo. Raramente se encuentra una configuración compuesta con este esquema, como si de un pez se tuviera únicamente la espina dorsal. El cuerpo de los hechos siguiente al diálogo, tiene la misma factura. Entre ambos 20 pretéritos, encadenados en una acción seguida y lineal, sin complementos ni adornos.

les mandó que acomodaran a todos por grupos sobre la hierba verde. 40Y se sentaron en grupos de cien y de cincuenta. 41Tomando los cinco panes y los dos peces,

levantó los ojos al cielo,

pronunció la bendición,

partió los panes y

se puso a dárselos a sus discípulos para que los distribuyesen; también repartió los dos peces para todos.

42Comieron todos hasta que

quedaron satisfechos. 43Y

recogieron doce cestos llenos de los trozos de pan y de los peces. 44Los que comieron los panes eran cinco mil hombres.

Iban a estar solos y a descansar. Pero la multitud, a la  carrera, con intensidad, se adelanta al lugar. El recurso de la barca no ha servido.  Buscan a Jesús para oírle, no tienen el pensamiento en un milagro ni en comer, van descuidados. Están necesitados, desorientados, perdidos.  Jesús cambió el fin que trazó. Ni descanso ni soledad. Y se hizo tarde. Pasó el día, todos sin comida principal, los discípulos también. Este es el segundo cuerpo de hechos viene tras el diálogo.

Veamos los intercambios del diálogo (retiro los verbos de lengua).

—Éste es un lugar apartado y ya es muy tarde; 36despídelos para que vayan             a las aldeas y pueblos de alrededor, y compren algo de comer.

—Dadles vosotros de comer.

—¿Es que vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de               comer?

—¿Cuántos panes tenéis? Id a verlo.

Y después de averiguarlo

—Cinco, y dos peces.

La primera frase, este es un lugar apartado y ya es muy tarde, es de tercera persona. Podría estar ahí, en la representación, pero está atribuida a los discípulos. La segunda, diálogo imperativo, petición: solo pude ser de ellos, despídelos. Que vayan …y compren algo de comer. Quieren recuperar el fin primero. Por eso la  respuesta es desconcertante: Dadles vosotros de comer. Como si dijera:  *atendedles como yo lo hago. Y hacen una pregunta sobre lo evidentemente imposible, ¿es que vamos …?

Pero Jesús sigue en lo que les ha pedido:  ¿cuánta comida tenéis? Id a verlo. Y comprobada la miseria de lo que tienen. Les mandó, en el mismo sentido, pero el narrador es quien dice las palabras del mandato y comienza la segunda serie del núcleo. Es primavera, hierba verde. Lo ejecutan sin  saber qué va a pasar. La petición se cumple: son ellos los que les darán de comer y con su comida.

Conclusión: Por compasión hacia la multitud ha cambiado el fin, el fin será  enseñar. El milagro de la multiplicación no es el fin narrativo, es una salida a la situación que se crea.  Da de comer por la necesidad humana de la circunstancia.

Ninguna referencia directa a la Última Cena. Por eso parece que el relato no contiene como mayor relieve el milagro. El diálogo pone de relieve que es la enseñanza  a sus apóstoles. No les explica, les habla con hechos. La estructura del texto consiste en la limitación al esquema de los hechos. Concuerda que el relato se reduzca a los hechos mismos, sin adornos, sin explicaciones de Jesús. Las explicaciones que hay corren a cargo del narrador. Es una  forma de enseñar a los discípulos sin palabras. Comieron todos hasta que quedaron satisfechos, los apóstoles también. La última frase: 44Los que comieron los panes eran cinco mil hombres, es insistencia en los hechos y parece el remate que pone el narrador.

Sobre las unidades de evangelio de Marcos

Las cien unidades del evangelio, las anteriores al relato de la pasión, son sucesos recordados en la memoria de relatos orales, hasta que Marcos los escribe. Y en ese momento han pasado ya más de treinta años, los episodios han tenido una vida de recuerdos transmitidos, con anterioridad a este escrito no ha quedado ningún, si lo hubo.

Marcos es el primero en la historia de la escritura de los evangelios. Su labor ha sido entrelazar segmentos de relatos de la forma en que estuvieran a su alcance, aunque vivió en una esfera cercana o directa a los acontecimientos. Tendría según cálculos unos cincuenta años cuando lo escribió. Lo anterior a este escrito, que no puede ser otra cosa que especulación, cae fuera de nuestra consideración, que tiene como objeto leer bien lo que nos ha llegado.

Marcos empalma las unidades con orden cronológico y de lugar. Son narraciones en su mayoría, colocadas en secuencia, cada una con una forma narrativa diferente, entrelazadas entre sí con palabras que revelan la función de empalme. No responde este orden a una pretensión de exactitud y, por lo tanto, el itinerario de los lugares corresponderá en parte al armazón que añade Marcos para poner en secuencia la unidades. No es un escrito unitario y escrito por una sola pluma como se deduce fácilmente de su origen. Si se lee con la atención puesta en que se trata de narraciones diversas, cualquier lector puede identificar las unidades de que está compuesto el escrito, sin más medio que la configuración narrativa del texto tal como está.

Estos comentarios son modestos y muestran la forma narrativa de su texto en español, para hacer una lectura apropiada y apreciar lo que dice y cómo lo dice y tomar nota también de lo que no dice.

Las unidades son episodios de la actividad de Jesús, su composición no forma una biografía. La parte más unitaria y sin fragmentos que es el relato de la pasión. Las unidades agregadas entre sí y terminan en ese final. Es adecuado leerlas en conjunto, pues lo que se dice en unas se entiende, en parte, con las demás. A simple vista se apreciará que cuando comienza cambia la forma de la composición.

Granada, 2020