Radiografía de la unidad 33, Jesús camina sobre las aguas

Al radiografiar un cuepo se toma de él la estructura interior no visible. Esta operación elimina elementos de superficie, como los granos o las heridas. Para obtener la imagen interior de un texto narrativo, hay que prescindir de algunos elementos insignificantes, los que conectan las partes principales, como y, pues, entonces, o de cualquier otro que sea innecesario para ver la arquitetura temporal que toda naración tiene, y así lograr la mejor claridad de la imagen.

La radiogafía de la unidad 33 hace visible una estructura compuesta, que se refleja en las columnas Núcleo y Narrador. En el centro del núcleo se encuentra el hablar en directo de Jesús, que sin ser parte del núcleo, es el centro de toda la unidad narrativa. La unidad tiene una redacción dificil o deficiente, que parece reflejar la dificultad de su contenido, como ha queda ya expuesto. Además, el lenguaje indirecto y las aclaraciones, ambas cosas del narrador contribuyen a ello. Aunque, al mismo tiempo, resaltan las palabras de Jesús, como la clave de la relación entre lo posible y lo imposible, asunto principal de la unidad.

También se ve en la imagen la estructura peculiar de la parte 3, que puede pasar inadvertida si la lectura no es atenta. La parte final se compone de un núcleo diáfano, con las cinco acciones del atraque, y seguido de una serie de eventos no lineales, reunidos en un sumario de reiteraciones. Son tan diferentes que darían pie a separarlas en unidades diferentes, pero constituyen la misma acción.

ESTRUCTURA DE LA UNIDAD 33, Jesús camina sobre las aguas

NúcleoNarrador
1
enseguida mandó a sus discípulos que subieran a la barca y que se
adelantaran a la otra orilla junto a Betsaida,
mientras él despedía a la multitud.
después de despedirlos,
se retiró al monte a orar
 
se hizo de noche
 viéndolos remar con gran fatigaporque el viento les era contrario
hacia la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar   
hizo ademán de pasar de largo
2
Ellos lo vieron andando sobre el mar
pensaron que era un fantasma
empezaron a gritar todos le habían visto
se habían asustado
 
al instante él habló con ellos
 —Tened confianza, soy yo, no tengáis miedo
subió con ellos a la barca    
se calmó el vientose quedaron mucho más asombrados;
no habían entendido lo de los panes,
su corazón estaba endurecido.
3
 acabaron la travesía
llegaron a Genesaret
 atracaron
 lo reconocieronSumario de acciones en Genesaret
 recorrían toda aquella región / adonde oían que estaba / le traían sobre las camillas a todos (los enfermos) / en cualquier lugar que entraba / colocaban a los enfermos / le suplicaban tocar su manto / los que le tocaban / quedaban sanos.
  

La estructura narrativa en Bernardo Estrada: Así nacieron los Evangelios.

Marcos es una narración privilegiada para observar el texto narrativo confeccionado con eventos verdaderamente ocurridos y narrados. Es la representación hecha con lenguaje de sucesos pasados de la vida, contados de viva voz, un pasado que primero se recuerda, seguramente se escriben algunas cosas y luego eso mismo se recoge en su conjunto y se escribe. Eso es lo que hizo Marcos y lo único que tenemos. El tiempo en que vivió el texto en su forma oral o mayoritariamente oral fue un periodo amplio para contar y recontar. Unos veinticinco años, para dar una cifra bastante aproximada. Desde que empieza hasta el momento en que Marcos escribe no ha pasado todavía una generación. De este periodo de oralidad y escritura perdida no queda documento alguno.

Del libro de Bernardo Estrada (BAC, 2017) tomo lo que me resulta familiar y cercano, el texto narrativo, al que se hacen constantes referencias indirectas. En los temas se transparenta la estructura narrativa, que me he dedicado a desvelar. Pero sobre todo en el capítulo VI, La redacción de los evangelios. Y del libro en general tomo lo que veo más acorde con la exposición que vengo haciendo del texto de la narración. En esta exposición he ejemplificado con Marcos, con el Quijote, dos narraciones supremas, y con María de Issacs, la mejor novela romántica en español. De Marcos, único evangelio del que me ocupo, pretendo tratar todas las unidades narrativas, y mostrar la estructura del texto, sin entrar en el contenido más allá de una lectura literal.

Es una ambición modesta, pues obliga a renunciar a lo que no sea lectura narrativa inmediata, algo muy poco corriente en los comentaristas, también en el ámbito de la literatura. Solamente hablo del contenido en su interpretación inmediata. Lo que dice y lo que no dice. Por ejemplo, si se lee que “llamó a los que quiso” y “constituyó a doce”, este número, del que no se da explicación alguna, tiene una interpretación literal, aunque no se diga nada explícitamente acerca del número, responde a las doce tribus de Israel, pero de esta elección se puede hablar extensamente por su potencial significado. Así Estrada dice entre otras cosas:

“Jesús escogió inicialmente a los discípulos, que lo siguieron desde el comienzo, vieron sus obras, oyeron sus palabras y pudieron ser testigos de su vida y de su enseñanza. El hecho de que un maestro en Israel escogiera sus propios discípulos era, algo fuera de lo común. De ordinario los discípulos o aspirantes a maestros en Israel -personas
interesadas en conocer mejor y estudiar la ley- escuchaban diversos rabinos hasta que se quedaban con el que les parecía más adecuado a sus exigencias y aspiraciones, o lo abandonaban cuando querían. Aquí en cambio es Jesús quien escoge: la iniciativa está de su parte, entre otras cosas porque entiende el seguimiento en un sentido profético. No se le sigue solamente porque fuera un Rabí conocido, sino porque Jesús posee una autoridad carismática. La concisión de Marcos revela una tradición antigua: «Subió al monte y llamó a los que él quiso; y vinieron donde él. Instituyó Doce, para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar» (Mc 3,13s; c. Lc 6,13). El evangelista parece indicar que ellos conforman un grupo más íntimo, delimitado, que constituye de alguna manera su casa: de hecho, a veces los llama su verdadera familia (cf. Mc 3,31-51). Jesús los escogió para que vivieran con Él, asimilando su enseñanza, y pudieran, a su vez, predicar, como sucedió…»

La narración, hablando en general, es asunto de lenguaje, es una forma universal y primaria de usarlo. Lo elemental es la comunicación oral, estando presentes los hablantes, y poco después, en esa comunicación presente, se habla del pasado, se cuenta y se representa lo sucedido. Representarlo con historias es la forma de hacerlas de nuevo presentes.

Un hecho sucedido, como su nombre indica, se cuenta o se representa un tiempo posterior a su término. Las narraciones comienzan en un punto del pasado y terminan en otro punto del pasado. El suceso o historia ha tenido que alcanzar su acabamiento. No se puede representar lo que no ha acabado de suceder, el término final es algo esencial en toda narración. Esto es asunto conocido. Si un lector de novela no conoce el final, espera con intriga alcanzarlo y está en ello. Y la ficción se presenta como si todo hubiera ocurrido y terminado en el pasado.

En un relato histórico como el de Marcos pasa lo mismo y desde el punto de vista de la estructura del texto no hay diferencia entre lo que es ficción y lo que es realidad histórica. Y, además, el texto no lo dice y si protestara el autor diciendo que lo que se representa fue verdad rigurosa, hay que probarlo por fuentes ajenas, porque el texto mismo no lo puede garantizar.

Además, el final es lo que va a dar sentido a los pasos del argumento. En el transcurso de la historia se conocen hechos, pero con un sentido pendiente, que se completa al final. Esto ocurre en toda narración y ocurre en el relato de Marcos y no solo en el relato, sino en la misma realidad de lo sucedido. Los personajes reales representados, pudieron entender mejor los acontecimientos después de lo escrito y pueden estar vivos para contrastarlo. Los protagonistas no entienden hasta el final del todo lo que pasa. Lo mismo que el lector y más aún el de Marcos, porque aparecen acciones que no pertenecen a la vida en su condición ordinaria.

Teniendo en cuenta esta condición general de los relatos, se puede deducir fácilmente que el núcleo narrativo importante del texto de Marcos es el final de la vida de Jesús, Tiene que ser lo primero que se sabe y que se cuenta, antes que los sucesos anteriores, y estos reflejan la dependencia que tienen con el final. Esto lo muestra el texto y se puede ver con el simple análisis textual de la narración. Lo dice misma estructura sin más explicaciones. Y es asunto claro si se conoce el proceso de narrar. Todo el contenido de la narración está elaborado después de los suceso finales y todo lo que se cuenta tiene la impronta del final.

Las unidades escogidas por Marcos pertenecen a la tradición oral que comienza después de la muerte, sepultura, sepulcro vacío y apariciones de Jesús. Marcos no las escribe de primera mano, son las ya las contadas en la tradición. Aunque esbozos de esas narraciones tengan lugar antes. Naturalmente tiene que ser así, porque es impensable que el ciego no contara cómo recobró la vista una y mil veces, enseguida de ser curado. Pero su relato será mejor conocido, será el mismo pero impregnado del final que es común a todos.

El valor de Marcos no es su perspectiva personal de los hechos, su aportación, más que teología, como se suele argumentar, es la agrupación de unidades narrativas según un plan, en una secuencia. Para para esta articulación toma como estructura el orden temporal y el orden geográfico. Es un trabajo imponente y original, porque los relatos estaban dispersos o malamente agrupados. Su trabajo puede resultar luego familiar y fácil una vez realizado, pero diseñarlo por primera vez es una creación de categoría. Esto nos da como resultado las cien unidades empalmadas. Cito luego a Bernardo Estrada, que él aplica a los cuatro evangelios y yo al de Marcos:

Marcos contiene narraciones de muchos hechos anteriores al hecho principal y final que los unifica. Los últimos días de Jesús, la muerte, el enterramiento, la sepultura vacía que son el punto culminante y final. Las narraciones en la historia y en la literatura, por lo general, acaban con la muerte del protagonista, un hecho que no puede tener continuidad y por eso es término del relato. Pero en Marcos, cuando en el capítulo dieciséis se relatan hechos que realiza Jesús resucitado, el relato ha terminado y no ha terminado. Pero los relatos que terminan con la muerte, este también, formalmente, no continúan.

Este final, de muerte y resurrección es completamente único en las narraciones de hechos históricos, hay que tenerlo presente al examinar las cien unidades narrativas, que son sucesos anteriores, de una tradición oral que comienza después de alcanzado el final. En las unidades se encuentran hechos de la normalidad de la vida y a su lado, otros que están fuera de la normalidad, que solo se explican con el final. Hechos que no pueden calificarse de extraordinarios, porque están fuera de lo ordinario. Andar sobre las aguas del lago no es una acción extraordinaria, sino imposible en el plano ordinario.

Marcos es narrador solo a medias, porque lo que ha hecho no es escribir de primera mano, sino recopilar, juntar, poner en orden, agrupar, relatos conocidos y contados de palabra, repetidos, durante el periodo oral que precedió. Relatos que contaron testigos o repiten los que oyeron. No sabemos quiénes son, de ellos que no queda su nombre, puesto que el que cuenta o repite, no se considera autor del relato, no lo pone a su nombre. Esto lo hizo también Marcos, no se atribuyó el imponente trabajo que hizo. Dice Bernardo Estrada.

“Los Evangelios narran la historia de Jesús en perícopas, unidades literarias y escenas anecdóticas que no solamente contribuyen, por medio de su colocación en el texto, a formar la historia que contienen los libros, sino que cada una de ellas por si misma contiene en cierto modo la persona y la historia de Jesús. Para ser explicadas, cada una de estas perícopas no tienen necesidad de los acontecimientos anteriores; casi ninguna se refiere a acontecimientos posteriores en los que encontraron su despliegue lo que ha tenido lugar.” Y añade en una cita: los Evangelios consiguen siempre mantenernos bajo el halo de luz de una escena que se basta a ella misma.

Un punto de interés es hacerse cargo de cómo fue la transmisión en este periodo predominantemente oral. El que fue testigo y protagonista cuenta a quién se lo pregunte y a quien no se lo pregunten. Es la vida no controlable. Cuentan los que fueron seguidores fieles de Jesús y lo predican los que fueron escogidos para ello, con la autoridad de esa elección. La sociedad que forman los seguidores de Jesús tiene los elementos de autoridad y organización. Por lo tanto, su predicación da cierta forma a los relatos en ese periodo de oralidad. Pero no es lo único ni puede estar aislado de la que dicen los testigos y repiten los oyentes. Pero aparte de las deducciones generales, el cómo se transmitió, es asunto perdido en sus detalles.

El último punto al que quería hacer referencia se expone en el capítulo II, 3 De los dichos a las narraciones, que comienza así: “Habiendo empezado los discípulos a preservar las palabras de su maestro, es natural que quisieran también conservar, como complemento, las narraciones acerca de su persona.” Afirmación exactamente contraria lo que es un texto narrativo o de narraciones. Pero se ve luego que Estrada no asume esta afirmación y la atribuye a cierto estudioso de gran autoridad. Pero en muchas ocasiones y en otros lugares se hace esta separación entre hechos y dichos. Pues bien, desde la óptica del texto narrativo, y Marcos lo es plenamente, forman una unidad estructural indisociable. La narración es la representación de los hechos pasados, o no presentes por ser ficticios. Representación de la conducta. Eso es narrar.

Lo que se lee en Marcos son acontecimientos. No son discursos de doctrina, palabras de un maestro o lecciones para conservar. Son sucesos que se componen con acciones seguidas y entre las acciones se encuentran las de hablar. Todo se representa, y todo con palabras. Los hechos con sus signos correspondientes que son principalmente los verbos. Y el hablar, otros hechos, con las palabras dichas. No exacta o taquigráficamente, pero con palabras dichas. Se representan, elaboradas como diálogos, las mismas palabras, o las reporta un narrador con las suyas. Y los hechos que no son palabras se representan con signos, que no tiene la naturaleza icónica de los diálogos.

Tiene este libro otros muchos puntos de interés de los que ya no me ocupo.

José Antonio Valenzuela Cervera
Granada, septiembre 2020

Primera multiplicación de los panes

Reunidos los apóstoles con Jesús, le explicaron todo lo que habían hecho y enseñado.
 31Y les dice:
—Venid vosotros solos a un lugar apartado, y descansad un poco. Porque eran
muchos los que iban y venían, y ni siquiera tenían tiempo para comer.
 32Y se marcharon en la barca a un lugar apartado ellos solos.
 33Pero los vieron marchar, y muchos los reconocieron. Y desde todas las ciudades,
salieron deprisa hacia allí por tierra y llegaron antes que ellos.
 34Al desembarcar vio una gran multitud y se llenó de compasión por ella,
porque estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
 35Y cuando ya se hizo muy tarde, se acercaron sus discípulos y le dijeron: .
—Éste es un lugar apartado y ya es muy tarde;  36despídelos para que vayan a las aldeas y
pueblos de alrededor, y compren algo de comer. .
 37Y les respondió:
—Dadles vosotros de comer.
Y le dicen:
—¿ Es que vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer? .
 38Él les dijo:
—¿Cuántos panes tenéis? Id a verlo.
Y después de averiguarlo dijeron:
—Cinco, y dos peces.
 39Entonces les mandó que acomodaran a todos por grupos sobre la hierba verde.  
40
Y se sentaron en grupos de cien y de cincuenta.
 41Tomando los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, pronunció
la bendición, partió los panes y se puso a dárselos a sus discípulos para
que los distribuyesen; también repartió los dos peces para todos.
 42Comieron todos hasta que quedaron satisfechos.
 43Y recogieron doce cestos llenos de los trozos de pan y de los peces.
 44Los que comieron los panes eran cinco mil hombres.

Universidad de Navarra. Santos Evangelios
EUNSA.Edición de Kindle

La unidad comienza.

El preámbulo.

Ya efectuado el encuentro como indica el participio, la primera acción es explicaron  todo lo que habían hecho y enseñado, cuando fueron enviados con poder por los contornos de Nazaret. La Explicación es acción delimitada, pretérito indefinido. Se vincula de modo necesario con la unidad 29, enviados allí en su primera misión, vuelven a estar juntos. Hay que advertir donde estaban y donde están. Recorrían las aldeas de los contornos de Nazaret cuando les envió y ahora se encuentran  en la orilla del mar de Galilea, a treinta  kilómetros de distancia. Del  cambio de lugar no indica nada directamente el texto. El encuentro es a la orilla del mar. Desde allí habían partido a Nazaret.

1 Reunidos los apóstoles con Jesús, le explicaron todo lo que habían hecho y enseñado.
2 31Y les dice: —Venid vosotros solos a un lugar apartado, y descansad un poco.
3 Porque eran muchos los que iban y venían, y ni siquiera tenían tiempo para comer.
4  32Y se marcharon en la barca a un lugar apartado ellos solos.

Jesús señala el fin de sus acciones inmediatas (2) Y el narrador da la razón, la causa.(3) Y se sabe que se dirigieron a ese fin inmediatamente.(4)

Estas cuatro frases: 1, acción del núcleo (explicaron); 2, verbo de lengua,  más lenguaje directo; 3, habla el narrador y 4, otra acción del núcleo (se dirigieron),  pueden separarse de lo que sigue y considerarlo como el preámbulo. El fin, que ya está iniciado, quedará alterado por los acontecimientos.


El primer cuerpo de la representación de los hechos

Vienen tres cuerpos. El central es la conversación mantenida entre los apóstoles y Jesús, cuya materia son los hechos o el cambio de fin. El diálogo es esencial  en esta narración,  incide sobre los hechos , sobre la percepción del cambio que tienen los apóstoles.

Antes de empezar el diálogo viene una serie pretéritos perfectos simples encadenados. Es la más elemental estructura de narración, pues se atiene a lo mínimo: al núcleo.  No es corriente encontrarla. En medio de ella se opera el cambio de fin y aparece una  secuencia de hechos no esperada. Una intervención hablada, por segunda vez, el  narrador da la razón del cambio (estaban como ovejas sin pastor); corta esta serie, que termina con la acción de decir, verbo de lengua, inicial del diálogo: le dijeron.

  • los vieron marchar, y muchos
  • los reconocieron. Y desde todas la ciudades
  • salieron deprisa hacia allí por tierra y
  • llegaron antes que ellos. 34Al desembarcar
  • vio una gran multitud y
  • se llenó de compasión por ella, porque
  • estaban como ovejas que no tienen pastor, y
  • se puso a enseñarles muchas cosas. 35Y cuando ya
  • se hizo muy tarde
  • se acercaron sus discípulos y
  • le dijeron

El cambio de fin surge en el quinto indefinido vio una gran multitud,  lo que produce la compasión por ella. No persigue el descanso sino enseñarles. Es el narrador el que comenta la causa de este hecho:  estaban como ovejas que no tienen pastor. El único imperfecto. La representación de hechos es lo objetivo, el habla supone lo subjetivo o la explicación de alguien. 

La frase es una comparación, pero no es una frase del estrato descriptivo, que iría también en imperfecto, y no la diría nadie, y la dice el narrador.  Se comprueba que lo descriptivo y el hablar el narrador están muy cercanos y es necesario dilucidar alguna vez frases que están entre ambos estratos. No es este el caso, debido a la significación del pastor y a la resonancia del A.T.  a que alude; pero dejaré esto sin comentar.

El fin primero de Jesús con los apóstoles cambia en este punto: se puso a enseñarles y pasa el día entero, los dos últimos indefinidos dan paso al diálogo: se acercaron sus discípulos y le dijeron:

En las narraciones el hablar solo aparece si interviene el narrador o hablan las figuras representadas. El narrador ha hablado dos veces, explicó las causas del primer fin: eran muchos los que iban y venían; y la del segundo: la multitud estaba como rebaño sin pastor.

La  subjetividad  de las apreciaciones no es representación de los hechos. Para ellas es necesario el hablar, tiene que expresarlas cualquiera que hable: puede ser el narrador o pueden decirlo algún personaje.  El narrador explicó la causa del descanso: la multitud no les dejaba comer. Esto pudo decirlo Jesús, añadiéndolo a los imperativos *venid a un lugar apartado y descansad, porque aquí hay mucho gentío.  Pero en este pasaje Jesús no explica, lo hace el narrador. Y esto supone un grado menor de intensidad narrativa. Jesús en este pasaje enseña a los apóstoles solamente con los hechos.

El segundo cuerpo de la representación de los hechos

El cuerpo central es un diálogo, refleja  el giro de los acontecimientos y la percepción subjetiva: la mente de los apóstoles. Tiene intensidad narrativa. Mientras que el primero y el tercer cuerpo  son hechos principales, pura acción, núcleo.  El primero se compone de diez verbos, que están dispuestos como una ristra de ajos. Todos pretéritos perfectos simples de indicativo. Raramente se encuentra una configuración compuesta con este esquema, como si de un pez se tuviera únicamente la espina dorsal. El cuerpo de los hechos siguiente al diálogo, tiene la misma factura. Entre ambos 20 pretéritos, encadenados en una acción seguida y lineal, sin complementos ni adornos.

  • les mandó que acomodaran a todos por grupos sobre la hierba verde.
  • 40Y se sentaron en grupos de cien y de cincuenta. 41Tomando los cinco panes y los dos peces,
  • levantó los ojos al cielo,
  • pronunció la bendición,
  • partió los panes y
  • se puso a dárselos a sus discípulos para que los distribuyesen; también
  • repartió los dos peces para todos.
  • 42Comieron todos hasta que
  • quedaron satisfechos.43Y
  • recogieron doce cestos llenos de los trozos de pan y de los peces.
  • 44Los que comieron los panes eran cinco mil hombres.

Iban a estar solos y a descansar. Pero la multitud, a la  carrera, con intensidad, se adelanta al lugar. El recurso de la barca no ha servido.  Buscan a Jesús para oírle, no tienen el pensamiento en un milagro ni en comer, van descuidados. Están necesitados, desorientados, perdidos.  Jesús cambió el fin que trazó. Ni descanso ni soledad. Y se hizo tarde. Pasó el día, todos sin comida principal, los discípulos también. Este es el segundo cuerpo de hechos que viene detrás del diálogo.

El diálogo

—Éste es un lugar apartado y ya es muy tarde;
despídelos para que vayan a las aldeas y pueblos de alrededor, y compren algo de comer.
—Dadles vosotros de comer.
—¿Es que vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?
—¿Cuántos panes tenéis? Id a verlo.
Y después de averiguarlo.
—Cinco, y dos peces.

La primera frase, este es un lugar apartado y ya es muy tarde, está en tercera persona y, si no se atribuyera a nadie, podría estar en el estrato de la representación en lugar de en el diálogo, pero está atribuida a los discípulos. La segunda parte es diálogo imperativo, petición: solo pude ser de ellos, despídelos. Que vayan …y compren algo de comer. Quieren recuperar el fin primero, estar solos, descansar. Por eso la  respuesta para ellos ha de ser desconcertante: Dadles vosotros de comer. Como si dijera:  *atendedles, haced como yo hago. Y pregunta sobre lo que es evidentemente imposible, ¿es que vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?

Pero Jesús sigue en lo que les ha pedido:  ¿cuánta comida tenéis? Id a verlo. Y comprobada la miseria de lo que tienen. Les mandó, insiste en el mismo sentido, pero el narrador es quien dice las palabras del mandato y comienza la segunda serie del núcleo. Es primavera, la hierba está verde. Lo ejecutan sin  saber qué va a pasar. La petición se cumple: son ellos los que les darán de comer y con su comida.

Conclusión. Por compasión hacia la multitud ha cambiado el fin, el fin será  enseñar. El milagro de la multiplicación no es el fin narrativo, es una salida a la situación que se crea.  Da de comer por la necesidad ocasionada por la circunstancia. No hay ninguna referencia directa a la Última Cena. Por eso parece que el relato no contiene como mayor relieve el milagro. El diálogo pone de relieve que el fin está la enseñanza  a sus apóstoles y como la realiza. No les explica, les habla con hechos. La estructura del texto consiste en la limitación a los hechos. Concuerda con que el relato se reduzca a los hechos mismos, sin adornos, sin explicaciones. Las explicaciones que hay, corren a cargo del narrador, que tiene poca intensidad narrativa. Es una  forma de enseñar a los discípulos sin palabras. Comieron todos hasta que quedaron satisfechos, los apóstoles también. La última frase: 44Los que comieron los panes eran cinco mil hombres, es como insistencia en los hechos y parece el remate que pone el narrador.

Primera multiplicación de   los   panes

Reunidos los apóstoles con Jesús, le explicaron todo lo que habían hecho y enseñado.

31Y les dice:

—Venid vosotros solos a un lugar apartado, y descansad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, y ni siquiera tenían tiempo para comer.

32Y se marcharon en la barca a un lugar apartado ellos solos.

33Pero los vieron marchar, y muchos los reconocieron. Y desde todas las ciudades, salieron deprisa hacia allí por tierra y llegaron antes que ellos.

34Al desembarcar vio una gran multitud y se llenó de compasión por ella, porque estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.

35Y cuando ya se hizo muy tarde, se acercaron sus discípulos y

 le dijeron:

—Éste es un lugar apartado y ya es muy tarde; 36despídelos para que vayan a las aldeas y pueblos de alrededor, y compren algo de comer.

37Y les respondió:

—Dadles vosotros de comer.

Y le dicen:

—¿ Es que vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?

38Él les dijo:

 —¿Cuántos panes tenéis? Id a verlo.

Y después de averiguarlo dijeron:

—Cinco, y dos peces.

39Entonces les mandó que acomodaran a todos por grupos sobre la hierba verde. 40Y se sentaron en grupos de cien y de cincuenta.

41Tomando los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se puso a dárselos a sus discípulos para que los distribuyesen; también repartió los dos peces para todos.

42Comieron todos hasta que quedaron satisfechos.

43Y recogieron doce cestos llenos de los trozos de pan y de los peces.

44Los que comieron los panes eran cinco mil hombres.

Universidad de Navarra.

 Santos Evangelios

  EUNSA. Edición de Kindle.

La unidad comienza.

Ya efectuado el encuentro como indica el participio, la primera acción es explicaron  todo (lo que habían hecho y enseñado), cuando fueron enviados con poder por los contornos de Nazaret. La Explicación es acción delimitada, pretérito indefinido. Se vincula de modo necesario con la unidad 29, despedidos en su primera misión, vuelven a estar juntos. Hay que advertir donde estaban y donde están. Recorrían las aldeas de los contornos de Nazaret cuando les envió y ahora se encuentran  en la orilla del mar de Galilea, a treinta  kilómetros de distancia. Del  cambio de lugar no indica nada directamente el texto. El encuentro es a la orilla del mar. Desde allí habían partido a Nazaret.

1 Reunidos los apóstoles con Jesús, le explicaron todo lo que habían hecho y enseñado.

2  31Y les dice: —Venid vosotros solos a un lugar apartado, y descansad un poco.

3 Porque eran muchos los que iban y venían, y ni siquiera tenían tiempo para comer.

4 32Y se marcharon en la barca a un lugar apartado ellos solos.

Jesús señala el fin de sus acciones inmediatas (2) Y el narrador da la razón, la causa.(3) Y se sabe que se dirigieron a ese fin inmediatamente.(4)

Estas cuatro frases: 1, acción del núcleo (explicaron); 2, verbo de lengua  más lenguaje directo; 3, habla el narrador y 4, otra acción del núcleo (se dirigieron),  pueden separarse de lo que sigue y considerarlo como el preámbulo. El fin, que ya está iniciado, quedará alterado por los acontecimientos.

Vienen tres cuerpos. El central es la conversación mantenida entre los apóstoles y Jesús, cuya materia son los hechos o el cambio de fin. El diálogo es esencial,  en esta narración,  incide sobre los hechos , sobre la percepción del cambio que tienen los apóstoles..

Antes de empezar el diálogo viene una serie pretéritos perfectos simples encadenados. Es la más elemental estructura de narración, pues se atiene a lo mínimo: al núcleo.  No es corriente encontrarla. En medio de ella se opera el cambio de fin y aparece una  secuencia de hechos no esperada. Una intervención hablada, por segunda vez, el  narrador da la razón del cambio (estaban como ovejas sin pastor); corta esta serie, que termina con la acción de decir, verbo d lengua, inicial del diálogo: le dijeron.

los vieron marchar, y muchos

los reconocieron. Y desde todas las ciudades,

salieron deprisa hacia allí por tierra y

llegaron antes que ellos. 34Al desembarcar

vio una gran multitud y

se llenó de compasión por ella, porque

estaban como ovejas que no tienen pastor, y

se puso a enseñarles muchas cosas. 35Y cuando ya

 se hizo muy tarde,

se acercaron sus discípulos y

 le dijeron:

El cambio de fin surge en el quinto indefinido vio una gran multitud,  lo que produce la compasión por ella. No persigue el descanso sino enseñarles. Es el narrador el que comenta la causa de este hecho:  estaban como ovejas que no tienen pastor. El único imperfecto. La representación de hechos es lo objetivo , el habla supone lo subjetivo o la explicación de alguien. 

La frase es una comparación, pero no es una frase del estrato descriptivo, que iría también en imperfecto, y no la diría nadie, y la dice el narrador.  Se comprueba que lo descriptivo y el hablar el narrador están muy cercanos y es necesario dilucidar alguna vez frases que están entre ambos estratos. No en este el caso, debido a la significación del pastor y a la resonancia del A.T.  a que alude; dejo esto sin comentar.

El fin primero de Jesús con los apóstoles cambia en este punto: se puso a enseñarles y pasa el día entero, los dos últimos indefinidos dan paso al diálogo: se acercaron sus discípulos y le dijeron:

En las narraciones el hablar solo aparece si habla el narrador o hablan las figuras representadas. El narrador ha hablado dos veces, explicó las causas del primer fin: eran muchos los que iban y venían; y la del segundo: la multitud estaba como rebaño sin pastor.

La  subjetividad  de las apreciaciones no es representación de los hechos. Es necesario el hablar, tiene que expresarlas cualquiera que hable: puede ser el narrador o pueden decirlo los personajes.  El narrador explicó la causa del descanso: la multitud no les dejaba comer. Esto pudo decirlo Jesús, añadiéndolo a los imperativos *venid a un lugar apartado y descansad, porque aquí hay mucho gentío.  Pero en este pasaje Jesús no explica, lo hace el narrador. Y esto supone un grado menor de intensidad narrativa. Jesús en este pasaje enseña a los apóstoles solamente con los hechos.

El cuerpo central es un diálogo, refleja  el giro de los acontecimientos y la percepción subjetiva: la mente de los apóstoles. Tiene intensidad narrativa. Mientras que el primero y el tercer cuerpo  son hechos principales, pura acción, núcleo.  El primero se compone de diez verbos, que están dispuestos como una ristra de ajos. Todos pretéritos perfectos simples de indicativo. Raramente se encuentra una configuración compuesta con este esquema, como si de un pez se tuviera únicamente la espina dorsal. El cuerpo de los hechos siguiente al diálogo, tiene la misma factura. Entre ambos 20 pretéritos, encadenados en una acción seguida y lineal, sin complementos ni adornos.

les mandó que acomodaran a todos por grupos sobre la hierba verde. 40Y se sentaron en grupos de cien y de cincuenta. 41Tomando los cinco panes y los dos peces,

levantó los ojos al cielo,

pronunció la bendición,

partió los panes y

se puso a dárselos a sus discípulos para que los distribuyesen; también repartió los dos peces para todos.

42Comieron todos hasta que

quedaron satisfechos. 43Y

recogieron doce cestos llenos de los trozos de pan y de los peces. 44Los que comieron los panes eran cinco mil hombres.

Iban a estar solos y a descansar. Pero la multitud, a la  carrera, con intensidad, se adelanta al lugar. El recurso de la barca no ha servido.  Buscan a Jesús para oírle, no tienen el pensamiento en un milagro ni en comer, van descuidados. Están necesitados, desorientados, perdidos.  Jesús cambió el fin que trazó. Ni descanso ni soledad. Y se hizo tarde. Pasó el día, todos sin comida principal, los discípulos también. Este es el segundo cuerpo de hechos viene tras el diálogo.

Veamos los intercambios del diálogo (retiro los verbos de lengua).

—Éste es un lugar apartado y ya es muy tarde; 36despídelos para que vayan             a las aldeas y pueblos de alrededor, y compren algo de comer.

—Dadles vosotros de comer.

—¿Es que vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de               comer?

—¿Cuántos panes tenéis? Id a verlo.

Y después de averiguarlo

—Cinco, y dos peces.

La primera frase, este es un lugar apartado y ya es muy tarde, es de tercera persona. Podría estar ahí, en la representación, pero está atribuida a los discípulos. La segunda, diálogo imperativo, petición: solo pude ser de ellos, despídelos. Que vayan …y compren algo de comer. Quieren recuperar el fin primero. Por eso la  respuesta es desconcertante: Dadles vosotros de comer. Como si dijera:  *atendedles como yo lo hago. Y hacen una pregunta sobre lo evidentemente imposible, ¿es que vamos …?

Pero Jesús sigue en lo que les ha pedido:  ¿cuánta comida tenéis? Id a verlo. Y comprobada la miseria de lo que tienen. Les mandó, en el mismo sentido, pero el narrador es quien dice las palabras del mandato y comienza la segunda serie del núcleo. Es primavera, hierba verde. Lo ejecutan sin  saber qué va a pasar. La petición se cumple: son ellos los que les darán de comer y con su comida.

Conclusión: Por compasión hacia la multitud ha cambiado el fin, el fin será  enseñar. El milagro de la multiplicación no es el fin narrativo, es una salida a la situación que se crea.  Da de comer por la necesidad humana de la circunstancia.

Ninguna referencia directa a la Última Cena. Por eso parece que el relato no contiene como mayor relieve el milagro. El diálogo pone de relieve que es la enseñanza  a sus apóstoles. No les explica, les habla con hechos. La estructura del texto consiste en la limitación al esquema de los hechos. Concuerda que el relato se reduzca a los hechos mismos, sin adornos, sin explicaciones de Jesús. Las explicaciones que hay corren a cargo del narrador. Es una  forma de enseñar a los discípulos sin palabras. Comieron todos hasta que quedaron satisfechos, los apóstoles también. La última frase: 44Los que comieron los panes eran cinco mil hombres, es insistencia en los hechos y parece el remate que pone el narrador.

Sobre las unidades de evangelio de Marcos

Las cien unidades del evangelio, las anteriores al relato de la pasión, son sucesos recordados en la memoria de relatos orales, hasta que Marcos los escribe. Y en ese momento han pasado ya más de treinta años, los episodios han tenido una vida de recuerdos transmitidos, con anterioridad a este escrito no ha quedado ningún, si lo hubo.

Marcos es el primero en la historia de la escritura de los evangelios. Su labor ha sido entrelazar segmentos de relatos de la forma en que estuvieran a su alcance, aunque vivió en una esfera cercana o directa a los acontecimientos. Tendría según cálculos unos cincuenta años cuando lo escribió. Lo anterior a este escrito, que no puede ser otra cosa que especulación, cae fuera de nuestra consideración, que tiene como objeto leer bien lo que nos ha llegado.

Marcos empalma las unidades con orden cronológico y de lugar. Son narraciones en su mayoría, colocadas en secuencia, cada una con una forma narrativa diferente, entrelazadas entre sí con palabras que revelan la función de empalme. No responde este orden a una pretensión de exactitud y, por lo tanto, el itinerario de los lugares corresponderá en parte al armazón que añade Marcos para poner en secuencia la unidades. No es un escrito unitario y escrito por una sola pluma como se deduce fácilmente de su origen. Si se lee con la atención puesta en que se trata de narraciones diversas, cualquier lector puede identificar las unidades de que está compuesto el escrito, sin más medio que la configuración narrativa del texto tal como está.

Estos comentarios son modestos y muestran la forma narrativa de su texto en español, para hacer una lectura apropiada y apreciar lo que dice y cómo lo dice y tomar nota también de lo que no dice.

Las unidades son episodios de la actividad de Jesús, su composición no forma una biografía. La parte más unitaria y sin fragmentos que es el relato de la pasión. Las unidades agregadas entre sí y terminan en ese final. Es adecuado leerlas en conjunto, pues lo que se dice en unas se entiende, en parte, con las demás. A simple vista se apreciará que cuando comienza cambia la forma de la composición.

Granada, 2020

La primera misión (6,7-13)

Recorría las aldeas de los contornos enseñando.
7Y llamó a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles potestad sobre los espíritus impuros. 8Y les mandó que no llevasen nada para el camino, ni pan, ni alforja, ni dinero en la bolsa, sino solamente un bastón; 9y que fueran calzados con sandalias y que no llevaran dos túnicas. 10Y les decía: —Si entráis en una casa, quedaos allí hasta que salgáis de aquel lugar. 11Y si en algún sitio no os acogen ni os escuchan, al salir de allí sacudíos el polvo de los pies en testimonio contra ellos. 12Se marcharon y predicaron que se convirtieran. 13Y expulsaban muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos y los curaba
n.

Comentario general

La frase primera, recorría las aldeas de los contornos enseñando, es parte de la unidad anterior, puesto que a pesar de de la incredulidad con que es recibido, sigue en Nazaret y desde allí sale a los contornos, se sobrentiende que sale y regresa. No así a los doce, cuando los envía de dos en dos y se alojan en los sitios que visitan. Al marcharse ellos se separan entre sí y de Jesús y se acaba la visita a Nazaret..
Se deduce el fin, porque Jesús se encontrará con ellos de nuevo a la orilla del mar a treinta kilómetros de distancia. Entonces le contaran lo que hicieron, pero, anticipándolo ahora se dice: predicaron , expulsaban demonios, ungían, curaban. Al separarse Jesús y los discípulos la narración abre un paréntesis, el hilo se corta y se retrocede al pasado, al tiempo cuando ocurrió la muerte de Juan Bautista, que se cuenta ahora.

Por la estructura narrativa esta unidad pertenece a la anterior, y debe acabar cuando termina la visita a Nazaret. Pero la versión que sigo y la de Alday la separan. Titulan a su manera. Ni el nombre de las unidades ni su separación pertenece al evangelio, es de los editores. Yo no les sigo en esto, tomo el criterio de la propia forma de la narración. Queda pendiente la reunión de vuelta, con la que empieza la unidad posterior a las dos siguientes que son un inciso..

Notas

Se distinguen tres cuerpos 1, 2, 3:  

1 Y llamó a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles potestad sobre los espíritus impuros. Y les mandó que
2 no llevasen nada para el camino, ni pan, ni alforja, ni dinero en la bolsa, sino solamente un bastón; y que fueran calzados con sandalias y que no llevaran dos túnicas.
Y les decía:
—Si entráis en una casa, quedaos allí hasta que salgáis de aquel lugar. Y si en algún sitio no os acogen ni os escuchan, al salir de allí sacudíos el polvo de los pies en testimonio contra ellos.

3
Se marcharon y predicaron que se convirtieran. Y expulsaban muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

El 1 tiene cuatro verbos de acción, uno de ellos gerundio, que puede transferirse a indefinido. El último verbo de decir. El cuerpo 2 contiene lenguaje indirecto (mandó que) y lenguaje directo (les decía:). Los dos son frases dichas por Jesús, la primera reportada por una voz narradora, no son las palabras de Jesús, empieza con les mandó que; mandar es verbo de decir. Esto tiene una intensidad narrativa débil. La segunda es reproducción tal cual y tienen más vigor narrativo. Es la diferencia entre lo representado y lo reproducido. .

Las partes 1 y 3, de principio y fin, son dos series de indefinidos nucleares.

1
llamó a los doce
   comenzó a enviarlos
les mandó q
ue

3
marcharon
predicaron

El primer cuerpo traduce el presente griego, προσκαλεῖται, por llamó, indefinido español. No gusta a los traductores emplear el presente histórico y traducir llama; Marcos lo utiliza con frecuencia, es un rasgo de su estilo, lo advierte todo comentarista. ¿Por qué emplea este tiempo en lugar del aoristo? No he encontrado contestación convincente, daré esta:

El valor del presente empleado es un fenómeno equivalente en español, asunto ya expuesto en varios lugares. La diferencia entre presente y aoristo o indefinido no es temporal, es solo de aspecto. Llama es abierto, llamó es concluido. Lo mismo en griego que en español. Marcos lo usa. ¿Por qué?

Observese que deja de usarlo en la siguiente frase, ya no es presente comenzó a enviarlos, (ἤρξατο αὐτο). En la conclusión no emplea el presente: Se marcharon y predicaron que se convirtieran, ( ἐξελθόντες ἐκήρυξαν ἵνα μετανοῶσιν).

El aspecto abierto del presente frena el flujo de los aoristos. Lo que Marcos hace es empalmar unidades que ya se conocían. Este tiempo tiene como efecto escenificar el nuevo suceso. Da solemnidad a la intervención de Jesús. Pero el traductor al español o al inglés no aprecian este efecto y generalmente traducen el presente histórico griego por el tiempo.  


Resalta la sencillez y equilibrio formal que tiene el texto de esta unidad, sin frase descriptiva alguna; y aprovecho para indicar que la libertad en la configuración de los planos y en el uso de los tiempos narrativos es parte del estilo, que se mueve en los espacios que deja la obligatoria fijeza de la gramática. Con ello se demuestra la necesidad de recurrir a la conmutación de los tiempos verbales, para observar la estructura del escrito. Describir la estructura del texto es conveniente, como una base de comparación entre las unidades y para ver los empalmes ente ellas.

La incredulidad

Advertencia

1 Es un episodio breve (Marcos 6, 1-6), que me da ocasión para algunas aclaraciones. En estos comentarios expongo el sentido literal narrativo y primero. No es el único, se añaden a él otras significaciones.

Es importante leer bien el primer sentido, porque sobre él se asientan los de orden superior. El sentido literal primero se capta en las frases y en la estructura narrativa, que es diferente en cada idioma y me atengo a una versión en español que procede, como todas, de la primera versión griega. La estructura de la narración es la propia de cada idioma, no es resultado del modo de escribir. El español y el griego se parecen mucho, pero no son iguales, y es condición del texto que se hagan de él versiones a todos los idiomas existentes. Aunque el sentido debe coincidir en las versiones, hay matices variantes.

2 Pondré dos ejemplos para dar a entender mejor lo que digo.
En el episodio anterior se intercala el suceso de la hemorroisa interrumpiendo el del Jairo. Así aparece y así lo dejé. El suceso tiene dos tramas, la Jairo envuelve la trama de la hemorroisa. Se opina que inconfundiblemente eran dos sucesos contados separadamente y Marcos los unió. Pudiera ser, pero no hay prueba fehaciente.

Exegetas importantes estudian con ahínco algo así como la arqueología del texto. Buscando otra configuración originaria y otros sentidos, con hipótesis y suposiciones sin pruebas seguras. Yo no lo sigo. En cierto modo es una tarea inversa al sentido primario del texto, tal como lo tenemos, sin arqueología alguna. Me atengo al texto.

Otro ejemplo: en el episodio de Los parientes y la madre de Jesús : se encuentran dos sucesos diferentes y la bajada de los escribas, y la bajada de los parientes de Nazaret. Empieza con esta, la deja cortada y pasa a los escribas, para luego terminar con la presencia de su madre. Parecen tres y cualquier lector atento aprecia que en realidad son dos y una cortada. Reúno lo separado. Deshago esta intercalación

3 En cuanto a los sentidos superiores, aquellos que no trato y dejo sin comentar, hago la siguiente observación que tiene naturaleza narrativa. La resurrección de la niña fallecida de Jairo envuelve el incidente de la curación de la mujer hemorroisa. Y al mismo tiempo, por la elección de los tres discípulos para estar presentes en la resurrección de la niña, se orientan hacia el episodio de la transfiguración, en el que estos tres discípulos van a ser escogidos para presenciarla. Y este episodio a su vez anticipa el de la agonía en el huerto, de la que son también testigos escogidos. De modo que la significación primera va acrecentándose en la progresión narrativa, y se pasa de una curación en el terreno de las enfermedades naturales, a la muerte de Jesús y a su resurrección gloriosa, anticipada en la transfiguración. Y al volver a leer el episodio de Jairo y la hemorroisa estos sentidos superiores están presentes amplificando el literal, pero el sentido de la primera lectura es el que es, se contiene en sus palabras y en su estructura, y aunque esté abierto no se puede modificar, es el que es.

El texto de la unidad

6, 1-6
1Salió de allí y se fue a su ciudad, y le seguían sus discípulos. 2Y cuando llegó el sábado comenzó a enseñar en la sinagoga, y muchos de los que le oían decían admirados:

¿De dónde sabe éste estas cosas?
¿Y qué sabiduría es la que se le ha dado y estos milagros que se hacen por sus manos?
3¿No es éste el artesano, el hijo de María, y hermano de Santiago y de José y de Judas y de Simón?
¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?
Y se escandalizaban de él. 4Y les decía Jesús:
—No hay profeta que sea menospreciado, si no es en su tierra, entre sus parientes y en su casa.

5Y no podía hacer allí ningún milagro; solamente sanó a unos pocos enfermos imponiéndoles las manos. 6Y se asombraba por su incredulidad.
Y recorría las aldeas de los contornos enseñando.


Universidad de Navarra. Santos Evangelios. EUNSA. Edición de Kindle.

Comentario general

Entra en su ciudad rodeado de sus discípulos. Cuando los de su ciudad con su madre fueron para a llevárselo a su lugar, les dijo que su familia está ahora la formada con los que hacen la voluntad de Dios. ¿Habría perdido el juicio? Le miraban con prevención. Ese distanciamiento se repite. El episodio tiene expectativa, es muy breve. Presento primero su elemental estructura narrativa y formal, que tiene tres cuerpos como ya se ha podido apreciar.

Primer cuerpo

Salió de allí
se fue a su ciudad
le seguían sus discípulos
llegó el sábado
comenzó a enseñar en la sinagoga
los que le oían
decían admirados:

Empieza con siete verbos, cuatro de ellos son perfectos simples, claros, completos y definidos, y otros tres imperfectos, que podrían cambiarse a perfectos simples. Se inicia con una trama de acción decidida.

Notas
1
Le seguían sus discípulos, no dice le acompañaban. Aunque los escogió para que estuvieran con él.
2 Cuando llegó el sábado. De los días hasta el sábado no dice nada.
3 Comenzó a enseñar en la sinagoga
. Las preguntas se refieren solo a lo que habló públicamente a todos en la sinagoga. Lo que enseñara hay que deducirlo.
4 Muchos de los que le oían decían admirados. Decían, introduce el muestrario de las preguntas que sus paisanos se hicieron. Forman el segundo cuerpo de esta la unidad. Otras veces ante su doctrina o milagros se dice que se admiraban, pero ahora no es igual, las preguntas siguientes ponen un matiz de extrañeza.

Segundo cuerpo

1 ¿De dónde sabe éste estas cosas?
2 ¿Y qué sabiduría es la que se le ha dado y estos milagros que se hacen por sus manos?
3 ¿No es éste el artesano, el hijo de María, y hermano de Santiago y de José y de Judas y de Simón?
4 ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?

Las preguntas denotan distanciamiento hacia Jesús. Le conocen como artesano del lugar, les es familiar como pariente y vecino, y lo que dice y hace ahora les parece que sabiduría y milagros no le corresponden. Nada de esto hizo en su ciudad antes y no hace mucho que salió de ella, su patria. Solo le entienden como artesano, hijo de María y en su condición igual a la de sus cuatro hermanos, citados por sus nombres y de sus hermanas sin citar sus nombres o su número. Ese es el entorno de su clan familiar más inmediato, el de su casa.

Notas
1 Y se escandalizaban de él. La admiración se convierte en extrañeza y luego en escándalo, algo que no pueden entender y no les cabe en la cabeza. Jesús recibe dos rechazos, este y el de las autoridades, muy distinto, otros no se mencionan. Los que se escandalizan son los que han asistido a la sinagoga, los de ese círculo y parece que responde a lo sucedido allí en un ámbito más extenso y público.
2 No hay profeta que sea menospreciado, si no es en su tierra, entre sus parientes y en su casa. La interpretación la hace el mismo Jesús. Le menosprecian en su condición de profeta. Y enuncia tres círculos en progresión decreciente: los de su tierra, sus parientes y en su casa. Y si no tienen fe en él no puede obrar.

Tercer cuerpo

Y no podía hacer allí ningún milagro
solamente sanó a unos pocos enfermos
imponiéndoles las manos
se asombraba por su incredulidad
recorría las aldeas de los contornos enseñando

Notas
1 Termina el episodio de forma apagada y en declinación, pues no se cumple lo esperado: ser acogido con fe. Esto se refleja la comparación de las estructuras entre el primero y el tercer cuerpo del relato.

2 Comparación Primer cuerpo
Salió de allí
se fue a su ciudad
le *siguieron sus discípulos
llegó el sábado
comenzó a enseñar en la sinagoga
los que le *oyeron
*dijeron admirados

Tercer cuerpo
no podía hacer allí ningún milagro
solamente sanó a unos pocos enfermos
imponiéndoles las manos
se asombraba por su incredulidad
recorría las aldeas de los contornos
enseñando

3 Siete acciones, cuatro nucleares y otras tres que podrían transferirse a él. En contraste con una sola acción nuclear debilitada: sanó a unos pocos enfermos, y con un imperfecto recorría, que recoge un común de acciones iguales, ya fuera de su ciudad. Y no cumple la expectativa, es un final degradado. La reiteración de recorrer separa este episodio del siguiente relato.

4 Es breve, pero un suceso tan corto entronca con otros lugares dentro del Nuevo o Antiguo Testamento y con sentidos superiores implicados, como indiqué en la advertencia del comienzo, o con los desarrollos sistemáticos y conceptuales acerca del cristianismo. Hay que contar con que todo ello tiene como base su primer, el sentido en la narración de sucesos que son historia. Por ejemplo, se encuentra en este episodio la condición humana de Jesús, en el realismo concreto de su familia, su trabajo y su pueblo.

José Antonio Valenzuela Cervera

Junio 2020

Extracto de la estructura narrativa de San Marcos

Extracto

Extracto o núcleo que engarza las unidades delimitadas en el texto de San Marcos. Desde la unidad 4 hasta la 79. No hasta el final, porque a partir de la 79, la Pasión, narrativamente, es un todo seguido.

 Este extracto, que divido en cuatro partes por simple orden tipográfico, es lo más ajustado posible a las palabras del texto, no es un resumen, se lee el evangelio mismo, pero se lee nada más que la secuencia narrativa -extraída-, y dejando el desarrollo.

Precede el número de la unidad de acuerdo con la lista dada en otra entrada, donde se citan capítulos y versículos.

Es la base y preparación para analizar narrativamente las unidades oportunas y con detalle. Empiezo el extracto en la unidad 4.

Puede leerse en un libro flip muy agradable visualmente, mejor que en lo siguiente, y es lo mismo.
https://online.fliphtml5.com/uhogd/bggk/#=1

4 Jesús marchó a Galilea.

5 Bordeando el mar vio a Simón y Andrés y más adelante a Santiago y Juan, los llamó y se fueron con Él.

6 Fueron a Cafarnaúm y entraron en la sinagoga. Un poseído comenzó a gritarle. Jesús conminó al espíritu y salió de él.

7 De ahí fue a casa de la suegra de Pedro.

8 Al atardecer comenzaron a llevarle a todos los enfermos.

9 De madrugada se levantó, salió fuera a orar.

10 Y recorrió toda Galilea. Vino hacia Él un leproso, quedó limpio y acudían a Él de todas partes.

11 Volvió a Cafarnaúm y en casa tuvo lugar la curación de un paralítico, que se levantó, tomó la camilla y salió. Termina el episodio con el comentario común: ¡Nunca hemos visto nada parecido!

12 Fue otra vez a la orilla del mar, al pasar vio a Leví, le siguió. Otro día comió con publicanos y pecadores y los escribas preguntaban por qué lo hacía.

13 A continuación los fariseos intervienen en dos episodios, no encadenados entre sí, provocados por el ayuno y

14 por no guardar el sábado.

15 De nuevo entró en la sinagoga el sábado. Curó a un hombre que tenía la mano seca y fariseos y herodianos formaron un acuerdo contra Él.

16 Se alejó hacia el mar, le siguió la muchedumbre, pidió una barca, ordenó a los espíritus que no le descubrieran.

17 Subió al monte e instituyó a doce con potestad. Este episodio, por la forma de la narración del texto, puede ser el término de los anteriores o el principio de los siguientes.

SEGUNDA PARTE

18 Llegó a casa y se juntó la muchedumbre, los parientes fueron a llevárselo y los escribas bajaron de Jerusalén y decían que tenía un espíritu impuro.

19 Vinieron su madre y sus hermanos. Mirando a los que estaban a su alrededor les dijo:  estos son mis hermanos y mi madre.

20 De nuevo está al lado del mar, subió a una barca y con la muchedumbre en tierra, en la orilla, enseñó con parábolas. Las cinco unidades 20, 21, 22, 23 y 24 son parábolas, colocadas en un punto de la línea narrativa, pero no pertenecen a la narración y la interrumpen, la unidad 25 vuelve a ese día.

25 Y en ese día, llegada la tarde, pidió cruzar a la otra orilla, le llevaron. Y se levantó una gran tempestad. Increpó al viento y se produjo una gran calma. Termina el episodio y se decían con temor: ¿quién es este?

26 Llegaron a la orilla opuesta, Gerasa. Vino a su encuentro un hombre poseído. Y ya libre el poseído se fue a proclamar en la Decápolis lo que hizo Jesús. Todos se admiraban.

27 Cruza a la orilla opuesta y viene junto al mar uno de los jefes de la sinagoga, Jairo. Y se fue con él y le seguía la muchedumbre. Pero este suceso se interrumpe y comienza otro: una mujer cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás. Y termina la curación de la hemorroísa con las palabras finales que dice Jesús: Vete en paz y queda curada de tu dolencia(5,27-35). Se retoma el suceso de Jairo, llegó con él a su casa, tomó de la mano a la niña y se levantó, dijo que la dieran de comer ( 5,22-24;35-43).

28 Salió de allí y se fue a su ciudad. Le seguían sus discípulos. Cuando llegó el sábado comenzó a enseñar en la sinagoga. Y termina con la impresión de Jesús que se asombraba de su incredulidad.

29 Siguen los sucesos, recorría los contornos enseñando y llamó a los doce. Comenzó a enviarlos de dos en dos con potestad y con indicaciones. Marcharon y termina el episodio con un sumario de sus acciones, imperfectos de reiteración, expulsaban demonios, ungían enfermos, curaban.

30 Esto da pie a la opinión de Herodes: este es Juan, a quien yo decapite .

31 Viene el inciso de la muerte de Juan Bautista (6, 17-29). En ese punto se rompe la continuidad del tiempo, el suceso está fuera de línea temporal, del hilo que rastreamos. 

TERCERA PARTE

32 El hilo se rompe cuando Jesús está separado de los apóstoles, vuelven y reunidos los apóstoles con Jesús, le explicaron lo que habían hecho. Se marcharon en la barca a un lugar apartado. Pero los vieron marchar y salieron deprisa hacia allí. Mandó que se acomodaran y comieron todos. En un lugar no definido sucede la multiplicación de los panes y los peces. Termina el episodio con la consignación del hecho: los que comieron los panes eran cinco mil hombres.

33 Mandó a sus discípulos que se adelantaran a la otra orilla. Los discípulos, solos, se dirigen con fatiga hacia Betsaida y Jesús vino andando, subió con ellos a la barca y se calmó el mar. Termina el episodio: quedaron mucho más asombrados.

34 El principio de esta unidad es el final de la anterior: llegaron a Genesaret y atracaron. Las acciones que tienen lugar en la región que recorría se dan en sumario. Y termina con un imperfecto de reiteración: todos los que le tocaban quedaban sanos.

35, 36 y 37 son, según Alday, diferentes unidades, pero no tienen delimitación narrativa entre ellas, pueden considerarse un conjunto de controversias con los fariseos y palabras de Jesús, reunidas en una sección toda dialogada. Aunque el hablar lleva tiempo y avanza, no adelanta la trama de los hechos. Todo ocurre en Genesaret.

38 Cambia el lugar: se fue de allí a la región de Tiro y una mujer griega, con una hija de espíritu impuro, rogaba que le expulsara el demonio. El final es que al regresar a casa encontró a la niña en la cama y el demonio había salido.

39 Lo siguiente ocurre en el camino: salió de la región de Tiro y por Sidón fue al mar de Galilea. Le traen a un sordo. Le metió los dedos en las orejas, le toco la lengua y empezó a hablar. Termina con un comentario común: todo lo ha hecho bien.

40 Empieza con una vaga indicación temporal, por aquellos días y en un lugar no definido, se reúne una gran muchedumbre que no tenían qué comer. Tomando siete panes fue dando a sus discípulos y los distribuyeron a la muchedumbre. Quedaron satisfechos y en la barca se fueron hacia Dalmanuta. Estaban junto al mar .

41 y 42 Estos dos episodios pueden considerarse narrativamente como un solo diálogo: primero con los fariseos que piden una señal y en el segundo con los apóstoles, ya otra vez en la barca, aclarando un malentendido y termina diciendo Jesús: ¿todavía no comprendéis? El siguiente episodio empieza cuando llegan a Betsaida, meta del camino iniciado en la unidad 33, ahora se alcanza.

CUARTA PARTE

43 Llegan a Betsaida. Le presentan un ciego y le suplican que le toque. Lo hizo y comenzó a ver perfectamente. Y le envió a su casa, diciéndole: Ni siquiera entres en el pueblo .

44 Jesús pregunta en el camino: ¿Quién dicen que soy yo? Al final Pedro desvela la identidad: tú eres el Cristo. Y les mandó enérgicamente que a nadie hablaran acerca de él. 

45 y 46 Y comenzó a enseñarles. Les anticipó a los discípulos, por primera vez, que debía padecer, morir y resucitar. Y también pidió a la muchedumbre que le siguiera. Dos diálogos que tienen unidad narrativa. Termina con las palabras de Jesús.

47, 48 Seis días después, lleva a Pedro, Santiago y Juan a un monte alto. Y fue transfigurado delante de ellos. Y bajó del monte hablando con ellos. Las dos unidades forman un solo relato entre principio y fin. Se llevo a tres y regresó al lugar donde quedaron los demás. Se puedan distinguir dos momentos. La indicación de final del relato de la transfiguración viene en las palabras iniciales del siguiente.

49 Al llegar donde los discípulos, vio a mucha gente que les rodeaba y a unos escribas que discutían con ellos. Se trata de un largo incidente.  El endemoniado epiléptico. Termina con palabras últimas de Jesús y, como en otras ocasiones, el final se marca por el comienzo de la siguiente unidad.

50 Y saliendo de allí atravesaron Galilea. En el camino tiene lugar, por segunda vez, la instrucción a sus discípulos: será entregado, lo matarán, resucitará.

51, 52, 53, 54, (8,33-50) Y llegaron a Cafarnaúm. En casa les preguntó: ¿qué hablabais en el camino? Y comienza una larga conversación. Con ella se detiene el hilo narrativo, se empalma un diálogo tras otro sin solución de continuidad, se distinguen cuatro unidades, por sus temas. Termina con las palabras finales de Jesús: tened paz unos con otros.

55, (10,1-12). Y levantándose de allí fue a la región de Judea, y al otro lado del Jordán, y de nuevo vino la gente donde él y, como acostumbraba, les enseñaba. Los fariseos preguntan para tentar. El diálogo y controversia sobre matrimonio y divorcio termina cuando termina Jesús de hablar, ya en casa a sus discípulos.

56, (10,13-16). Le presentaban (en imperfecto, aunque parece una acción puntual) unos niños y los discípulos reñían. Jesús se enfadó (perfecto simple). Termina también en imperfectos: Jesús los bendecía.

57, 58, 59, (10,17-31). Cuando salía para ponerse en camino, un hombre rico corrió a su encuentro, le preguntó. La unidad entrevera los gestos y las palabras del diálogo, que va cambiando y se pueden distinguir tres partes temáticamente. Termina como es habitual cuando termina Jesús de hablar: muchos primeros serán últimos y los últimos, primeros.

60, (10,32-34) Iban de camino subiendo a Jerusalén. Tomó a los doce y comenzó a decirles, por tercera vez,  lo que le iba a suceder.

61, 62 (10,35-45) Se acercan a él Santiago y Juan. Hacen una petición, Maestro, queremos. Una acción en presente narrativo (san Marcos utiliza el presente en lugar del perfecto simple con frecuencia), es el comienzo. Terminan el diálogo y las unidades con las última palabras de Jesús: el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.

63 Llegan (llegaron) a Jericó. Sigue la acción de hablar del ciego: se puso a gritar. Termina con dos acciones, una puntual : recobró la vista y otra durativa, le seguía por el camino.

QUINTA PARTE

64 Entrada mesiánica en Jerusalén. Al acercarse a Jerusalén, a Betfagé y a Betania, envió a dos de sus discípulos. Encontraron un borrico atado. Llevaron el borrico a Jesús. Y entró en Jerusalén en el Templo; y después de observar todo atentamente salió para Betania con los doce. (un día)
65 Al día siguiente, cuando salían de Betania, sintió hambre. Viendo una higuera se acercó y no encontró más que hojas. La increpó y los discípulos lo estaban escuchado.

66 Llegaron a Jerusalén. En el Templo comenzó a expulsar a los que vendían y a los que compraban. Los príncipes de los sacerdotes y los escribas, y buscaban el modo de acabar con él; al atardecer salieron de la ciudad. (segundo día)

67 Por la mañana vieron que la higuera se había secado, Pedro lo dijo, Jesús responde y termina la unidad con sus últimas palabras. (tercer día y lo que sigue sucede en ese día, )

68, Controversia sobre la autoridad de Jesús. Llegaron a Jerusalén. Y en el Templo, se le acercaron los príncipes de los sacerdotes, los escribas y los ancianos, le preguntan por su potestad para hacer lo que hace. El diálogo de la controversia termina con las palabras de Jesús. Y sigue con la siguiente.

69, Parábola de los viñadores (12,1-12). Comenzó a hablarles con parábolas. El hecho puntual está en el hilo narrativo, el contenido no.

70, Tributo debido al Cesar (12,13-17). Le enviaron a algunos de los fariseos y de los herodianos. Preguntan con hipocresía: ¿Es lícito dar tributo al César, o no? Termina la unidad las palabras de Jesús y la admiración hacia Él.

71, La resurrección de los muertos (12,18-27). Se le acercan unos saduceos y comenzaron a preguntarle en la controversia sobre si los muertos resucitan. Las últimas palabras de Jesús son: Estáis muy equivocados.

72, El mandamiento principal (12, 28-34) Se acercó un escriba. Pregunta: ¿Cuál es el primero de todos los mandamientos? Terminan las palabras de Jesús y la observación: ninguno se atrevía ya a hacerle preguntas.

73, 74 Toma la palabra en el Templo. Y vienen dos temas del hablar de Jesús sin entidad narrativa propia y termina la unidad al terminar.

75 El óbolo de la viuda. Sentado frente al gazofilacio, vio a la mujer viuda y hablo de su contribución a los discípulos.

76 Discurso escatológico. Uno de los discípulos le habla del Templo y otros en el Monte de los Olivos (término del tercer día) y el discurso escatológico se sitúa en este momento narrativo, pero el asunto no pertenecen a la narración.

78, Dos días después era la Pascua, estaba en casa de Simón y una mujer derramo en la cabeza de Jesús un frasco de perfume de nardo. Interviene Judas y a continuación fue a entregarlo.

79, Preparativos para la Cena Pascual (14, 12-16). El primer día de los Ácimos envía dos de sus discípulos al encuentro un hombre que les mostró una habitación para la Pascua y la prepararon.

José Antonio Valenzuela

mayo 2020

Lista de unidades en San Marcos

Lista de unidades en San Marcos

Son fragmentos delimitados por su contenido
que sirven de guía, si bien la delimitación o las unidades
las establezco por un criterio narrativo y ceñido al texto.
Mayoritariamente coinciden una y otra y es necesaria
la frase descriptiva. Tomada del autor citado abajo.

  1. Predicación de Juan el Bautista (1,2-8)
  2. Unción mesiánica de Jesús (1,9-11)
  3. Las tentaciones en el desierto (1,12-13)
  4. El grito inaugural: el Reino de Dios (1,14-15)
  5. Vocación de los cuatro primeros discípulos (1,16-20)
  6. Jesús enseña en la sinagoga y cura a un endemoniado (1,21-28)
  7. Curación de la suegra de Simón (1,29-31)
  8. Numerosas curaciones (1,32-34)
  9. Jesús ora al amanecer (1,35-39)
  10. Curación de un leproso (1,40-45)
  11. La curación de un paralítico (2,1-12)
  12. Vocación de Leví y comida con pecadores (2,13-17)
  13. Discusión sobre el ayuno (2,18-22)
  14. Las espigas arrancadas en shabbát (2,23-28)
  15. El hombre de la mano paralizada (3,1-6)
  16. La muchedumbre sigue a Jesús (3,7-12)
  17. La institución de los Doce (3,13-19)
  18. Nuevas persecuciones (3,20-30).
  19. El verdadero parentesco de Jesús (3,31-35)
  20. Parábola del sembrador (4,2b-9)
  21. Parábola de la lámpara (4,21-23)
  22. Parábola de la medida (4,24-25)
  23. Parábola de la semilla que crece por sí sola (4,26-29)
  24. Parábola del grano de mostaza (4,30-32)
  25. La tempestad calmada (4,35-41)
  26. El endemoniado de Gerasa (5,1-20)
  27. Curación de una hemorroísa y resurrección de la hija de Jairo (5,21-43)
  28. Incredulidad de los suyos (6,1-6a)
  29. La primera misión (6,7-13)
  30. La fama de Jesús llega a Herodes (6,14-16)
  31. Muerte de Juan el Bautista (6,17-29)
  32. Primera multiplicación de los panes y los peces (6,30-46)
  33. Jesús camina sobre las aguas (6,47-52)
  34. Curaciones en el país de Genesaret (6,53-56)
  35. Comer sin antes lavarse las manos (7,1-5)
  36. Las tradiciones humanas (7,6-13)
  37. Jesús declara puros todos los alimentos (7,14-23)
  38. La mujer sirofenicia (7,24-30)
  39. Curación de un tartamudo sordo (7,31-37)
  40. Segunda multiplicación de los panes y peces (8,1-10)
  41. Los fariseos piden un signo del cielo (8,11-13)
  42. La levadura de los fariseos y de Herodes (8,14-21)
  43. Curación del ciego de Betsaida (8,22-26)
  44. ¿Quién soy yo?
  45. Primer anuncio de la pasión y resurrección (8,31-33)
  46. El verdadero discípulo. que sigue a Jesús Maestro (8,34-9,1)
  47. La transfiguración (9,2-8)
  48. La venida de Elías (9,9-13)
  49. El endemoniado epiléptico (9,14-29)
  50. Segundo anuncio de la pasión y resurrección (9,30-32)
  51. ¿Quién es el mayor? (8,33-37)
  52. Empleo del nombre de Jesús (9,38-40)
  53. Caridad con los discípulos (9,41)
  54. El escándalo (9,42-50)
  55. Matrimonio y divorcio (10,1-12)
  56. Jesús y los niños (10,13-16)
  57. El hombre rico (10,17-22)
  58. Peligro de las riquezas (10,23-27)
  59. Recompensa prometida al desprendimiento (10,28-31)
  60. Tercer anuncio de la pasión y resurrección (10,32-34)
  61. La petición de los hijos de Zebedeo (10,35-40)
  62. Los jefes deben servir (10,41-45)
  63. El ciego de Jericó (10,46-52)
  64. Entrada mesiánica en Jerusalén (11,1-11)
  65. La higuera estéril (11,12-14)
  66. Expulsión de los vendedores del templo (11,15-19)
  67. La higuera seca. Fe y oración (11,20-26)
  68. Controversia sobre la autoridad de Jesús
  69. Parábola de los viñadores (12,1-12)
  70. Tributo debido al Cesar (12,13-17)
  71. La resurrección de los muertos (12,18-27)
  72. El mandamiento principal (12, 28-34)
  73. Cristo, Hijo y Señor de David (12,35-37)
  74. Los escribas, juzgados por Jesús (12, 38-40)
  75. El óbolo de la viuda (12, 41-44)
  76. Discurso escatológico (13, 1-37)
  77. Conspiración contra Jesús (14, 1-2)
  78. Unción en Betania (14, 3-12)
  79. Preparativos para la Cena Pascual (14, 12-16)
  80. Institución de la eucaristía (14,22-25)
  81. Predicción de las negaciones de Pedro (14,26-31)
  82. La oración en Getsemaní (14,32-42)
  83. El prendimiento de Jesús (14,43-52)
  84. Proceso de Jesús ante el Sanedrín (14,53-65)
  85. Negaciones de Pedro (14,66-72)
  86. Proceso de Jesús ante Pilato (15,1-15)
  87. Coronación de espinas (15,16-20)
  88. El camino de la cruz (15,21-22)
  89. La crucifixión de Jesús (15,23-27)
  90. Jesús en la cruz es ultrajado (15,29-32)
  91. La muerte de Jesús (15,33-37)
  92. Consecuencias a la muerte de Jesús (15,38-39)
  93. Las santas mujeres en el Calvario (15,40-41)
  94. La sepultura de Jesús (15,42-47)
  95. El sepulcro abierto y vacío (16,1-8)
  96. Las apariciones de Jesús resucitado (16,9-18)
  97. La ascensión de Jesús (16,19)
  98. La misión apostólica realizada (16,20)

(Carrillo Alday, S. :Evangelio según san Marcos, 2008) 

La narración de San Marcos

El escrito de San Marcos es una historia completa de episodios encadenados en secuencia. Se engarzan las unidades de historias breves, como hilo de un collar que las reúne. Voy a entresacar este hilo en donde están prendidos los sucesos y forma el núcleo de la narración. En él, lo que viene después ha sucedido después, con alguna excepción. 

 Salvador Carrillo Alday en su libro El evangelio según san Marcos, 2008, y otros autores han trazado lo que llaman el plan del evangelio. Han tratado de descubrir la ordenación de sus partes, que el escrito no desvela de modo explícito, y se han propuesto descubrirlo.  Propone este autor 98 unidades y elige un nombre descriptivo para cada una de ellas. Yo sigo sin rigidez su denominación, pero me guío por un propósito diferente al deseo de trazar el plan de su contenido. Mi criterio es la narración misma, considero del evangelio el conjunto reunido de muchos episodios o unidades narrativas.  Tomo un texto en español y me basta con que sea correcta la versión del griego original. A efectos de la estructura narrativa la diferencia entre las versiones es mínima.

Por otra parte, las 98 unidades de Alday, o de cualquier autor, no pueden prescindir de la estructura textual. La lectura atenta del texto, le dice a cualquiera donde comienza  y donde termina una pieza con pocas incertidumbres y por ello este análisis coincide grosso modo con los análisis de contenido. Para deslindar las unidades desde el texto utilizo estos criterios: 1) Las indicaciones de tiempo, o cambio en el tiempo, de nuevo, aquel día,  luego, entonces, enseguida. 2) Las indicaciones de lugar diferente: se fue de allí, salió de la región, llegan a Betsaida. 3) Los tiempos verbales, el presente que Marcos utiliza frecuentemente como aoristo, el aoristo o perfecto simple en español y el imperfecto: llegan de casa del; saliendo de allí llegó; iban de camino subiendo; al acercarse, envió. En esto sigo la explicación dada en otro lugar sobre el sistema verbal de la narración.

Las unidades se delimitan entre sí y al señalar donde termina una y empieza otra, la contigüidad, al confrontar los extremos, ayuda en la delimitación. La terminación a veces es la ultima frase con la que acaba Jesús de hablar.  

En la novela el comentarista o crítico literario discute el contenido. El mundo representado, el carácter de un personaje o el conflicto, por ejemplo. Mundo al que se ha tenido acceso por el texto y como si el  texto ya no existiera. Cuenta solo el mundo representado del que se puede hablar con amplitud y libertad. Como esto es lo más normal, aclaro: el enfoque de este escrito es diferente, importa el modo de la representación, la lengua de la narración. No la narración o la historia con independencia de la lengua en la que viene, y esto no consiste en hacer una distinción entre historia y discurso, entidades independientes o que, al menos, se tratan con independencia, como hacen los narratólogos.

Es necesario para este enfoque que las unidades se marquen en el texto. No las delimito por su contenido. Aunque se nombren por su argumento. Por ejemplo, la unidad 19 (03,31-35): El verdadero parentesco de Jesús. Este título da idea del asunto. Es fácil de identificar y recordar, lo emplean los editores para facilitar la lectura. Pero en el comienzo se lee: llegan su madre y sus hermanos y termina el pasaje con las últimas palabras de Jesús: quien hace la voluntad de Dios ese es mi hermano y mi hermana y mi madre. Si se delimita de otra manera, por ejemplo, que en el diálogo se incluya la intervención anterior de los fariseos, lo que narrativamente es posible, tendría que ser otra formulación.

Va bien dar un nombre a los episodios por su argumento. Pero los argumentos no se leen directamente, son conceptos posteriores, se lee el texto y es lo que estudio aquí. Un modo de identificar la unidad que se atiene al texto de la narración, que coincide aunque no del todo con las denominaciones que se guían por la materia

La delimitación de las unidades no requiere entrar en el análisis del contenido de cada una de ellas, basta con señalar  por medio de elementos lingüísticos la unidad cerrada en su principio y en su fin. Por otra parte como el estudio hecho de todas las unidades, resulta largo, me limitaré, por el momento, a dar la Lista de 97 unidades en San Marcos. Y a ofrecer el mínimo narrativo, es decir, el hilo que recorre el evangelio, que permite observar el conjunto y composición, el texto de la narración en su estructuración narrativa y de conjunto. Lo denomino Núcleo de las entidades narrativas en San Marcos. Luego iré analizando con detalle cada unidad en particular, en especial los episodios más largos o significativos.

José Antonio Valenzuela

27, mayo 2020

12,41-44 El óbolo de la viuda

Analizo el fragmento narativo siguiente, es un mínimo relato con todos los estatos de la narración presentes, menos la descripción, que falta por su brevedad.

Sentado Jesús frente al gazofilacio. miraba cómo la gente echaba en él monedas de cobre, y  bastantes ricos echaban mucho. Y al llegar una viuda pobre, echó dos monedas pequeñas que hacen la cuarta parte del as. Llamando a sus discípulos, les dijo:
— En verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más que todos los que han echado en el gazofilacio, pues todos han echado algo de lo que les sobra; ella, en cambio, en su necesidad, ha echado todo lo que tenía, todo su sustento.

Evangelio se San Marcos 12, 41-44

Asunto en general

Toda narración tiene un principio y un final. El evangelio, los cuatro, tienen un orden narrativo sencillo,  los sucesos van desarrollándose  de principio a fin.  San Marcos conoce todo antes de escribir la primera línea.  El final articula los sucesos de la historia, cualquiera que sea, también la del evangelio. Cuando se conoce el final es cuando se quiere conocer todo desde el principio. Así dice San Lucas que lo escribió para “poner en orden la narración de las cosas que se ha cumplido entre nosotros”. El fin que se conoce y está presente desde la primera línea. Propiamente el evangelio se relee siempre.

Puede que ronde la idea de que una lectura completa hay que hacerla de principio a fin. Y se  corresponde con la práctica de comentar o explicar de la misma manera. Pero aunque los libros se empiecen por el principio y se terminen en el último capítulo. No es así cuando se trata de una historia que se da por conocida, el evangelio se relee.

El orden de toda narración consiste en tomar algunas acciones iniciales, que sitúan el comienzo, si la historia real se trata de lo sucedido en un momento del pasado. Ese momento es la acción de Juan Bautista predicando en el desierto y termina en otro momento también pasado, la muerte de Jesús en el calvario. Cuando ya se tiene una imagen completa del suceso  de principio a fin, se lee con cualquier orden. Se puede empezar en cualquier punto de los hechos.

La fe en Jesús lleva consigo el deseo de conocer todo.  La Resurrección –fin – suscita el deseo de conocer lo anterior. La Resurrección como hecho final, conocido por la fe, se encuentra en el mismo comienzo, la  historia está escrita con ese conocimiento que alcanzaron al final.. Y hay que leerla con ella o al menos saber que esta escrita así. El entender la historia así, no está fuera de la misma composición narrativa. Por eso esta historia es también atestiguación, proclamación, pero no deja de ser narración de hechos en su mayor parte.

De acuerdo con esto la exposición no tiene necesidad de seguir este itinerario de principio a fin. Pero sigo esa ordenación. Además como el texto en su conjunto es una colección de breves relatos, empalmados entre sí para componer la historia, resulta magnífico para analizarlo en sus fragmentos que tienen una ordenación secuencial, pero narrativamente independientes.  Y de momento queda seccionado en cien episodios, aproximadamente, que presento ya en la primera entrada.

Mc 2,1-12

Mc 2,1  Y, al cabo de unos días, entró de nuevo en Cafarnaún. Se supo que estaba en casa

Mc 2,2 y se juntaron tantos, que ni siquiera ante la puerta había ya sitio. Y les predicaba la palabra.

Mc 2,3 Entonces vinieron trayéndole un paralítico, llevado entre cuatro.

Mc 2,4 Y como no podían acercarlo hasta él a causa del gentío, levantaron la techumbre por el sitio en donde se encontraba y, después de abrir un hueco, descolgaron la camilla en la que yacía el paralítico.

Mc 2,5 Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico:— Hijo, tus pecados te son perdonados.

Mc 2,6  Estaban allí sentados algunos de los escribas, y pensaban en sus corazones:

Mc 2,7 «¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?»

Mc 2,8 Y enseguida, conociendo Jesús en su espíritu que pensaban para sus adentros de este modo, les dijo:— ¿Por qué pensáis estas cosas en vuestros corazones?

Mc 2,9 ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico:«Tus pecados te son perdonados», o decirle:«Levántate, toma tu camilla y anda»?

Mc 2,10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar los pecados -se dirigió al paralítico-,

Mc 2,11 a ti te digo:levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.

Mc 2,12  Y se levantó, y al instante tomó la camilla y salió en presencia de todos, de manera que todos quedaron admirados y glorificaron a Dios diciendo:— Nunca hemos visto nada parecido.

01 — 01,01-8 Predicación de Juan el Bautista

1,3  Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, haced rectas sus sendas .
1,4  Apareció Juan Bautista en el desierto predicando un bautismo de penitencia para remisión de los pecados.
1,5 Y toda la región de Judea y todos los habitantes de Jerusalén acudían a él y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.
1,6 Juan llevaba un vestido de pelo de camello con un ceñidor de cuero a la cintura y comía langostas y miel silvestre.
1,7 Y predicaba: — Después de mí viene el que es más poderoso que yo, ante quien yo no soy digno de inclinarme para desatarle la correa de las sandalias.
1,8 Yo os he bautizado en agua, pero él os bautizará en el Espíritu Santo.

Perícopas de Alday

Procede el siguiente listado de junidades de El evangelio según san Marcos por Salvador Carrillo Alday, Estella (Navarra) 2008.

Alday ve en el escrito de Marcos dos partes y así le parece que el libro puede dividirse: la primera se corresponde con la identidad de Jesús como Mesías, hasta la unidad 43, Curación del ciego de Betsaida y en la segunda hasta el final se resalta a Jesús según la figura del Hijo del hombre. Estos no son criterios narrativos. El texto es una continuidad de unidades, perícopas, que cifra Alday en 96, 43 de la primer parte y 53 de la segunda. Este seccionamiento más detallado se basa en criterios textuales, que generalmente son narrativos.

01 — 01,01-8 Predicación de Juan el Bautista
02 — 01,09-11 Unción mesiánica de Jesús
03 — 01,12-13 Las tentaciones en el desierto
04 — 01,14-15 Jesús anuncia el Reino de Dios
05 — 01,16-20 Vocación de los cuatro primeros discípulos
06 — 01,21-28 Jesús en la sinagoga, su enseñanza y exorcismo
07 — 01,29-31 Curación de la suegra de Simón
08 — 01,32-34 Curaciones al atardecer
09 — 01,35-39 Jesús ora al amanecer
10 — 01,40-45 Curación de un leproso
11 — 02,01-12 La curación de un paralítico
12 — 02,13-17 Vocación de Leví y comida con pecadores
13 — 02,18-22 Discusión sobre el ayuno
14 — 02,23-28 Las espigas arrancadas en sábado
15 — 03,01-6 El hombre de la mano seca
16 — 03,07-12 La muchedumbre sigue a Jesús
17 — 03,13-19 La institución de los Doce
18 — 03,20-30 Los parientes. Acusación de tener a Belzebul
19 — 03,31-35 El verdadero parentesco de Jesús
20a — 04,01-8 La parábola del sembrador
20b — 04,09-20 Explicación de la parábola
21 — 04,21-23 Parábola de la lámpara
22 — 04,24-25 Parábola de la medida
23 — 04,26-29 Parábola de la semilla que crece por sí sola
24 — 04,30-32 Parábola del grano de mostaza
25 — 04,35-41 La tempestad calmada
26 — 05,01-20 El endemoniado de Gerasa
27 — 05,21-43 Curación de una hemorroísa y … Jairo
28 — 06,01-06 Jesús en Nazaret
29 — 06,07-13 La primera misión
30 — 06,14-16 La fama de Jesús llega a Herodes
31 — 06,17-29 Muerte de Juan el Bautista
32 — 06,30-46 Primera multiplicación de los panes y los peces
33 — 06,47-52 Jesús camina sobre las aguas
34 — 06,53-56 Curaciones en Genesaret
35 — 07,01-05 Comer sin lavarse las manos
36 — 07,06-13 Las tradiciones humanas
37 — 07,14-23 Jesús declara puros todos los alimentos
38 — 07,24-30 La mujer sirofenicia
39 — 07,31-37 Curación de un tartamudo sordo
40 — 08,01-10 Segunda multiplicación de los panes y peces
41 — 08,11-13 Los fariseos piden un signo del cielo
42 — 08,14-21 La levadura de los fariseos y de Herodes
43 — 08,22-26 Curación del ciego de Betsaida
44 — 08,27-30 Confesión de Cesarea
45 — 08,31-33 Primer anuncio de la pasión y resurrección
46 — 08,33-9,01 Si alguno quiere venir detrás de mí
47 — 09,02-08 La transfiguración
48 — 9,9-13 Elías
49 — 09,14-29 El endemoniado epiléptico
50 — 09,30-32 Segundo anuncio de la pasión y resurrección
51 — 09,33-38 Discusión. Si alguno quiere ser primero
52 — 09,38-40 Juan: uno expulsaba demonios en tu nombre
53 — 09,41 El que os de un vaso de agua
54 — 09,42-50 El que escandalice a uno de estos pequeños
55 — 10,01-12 Matrimonio y divorcio
56 — 10,13-16 Jesús bendice a los niños
57 — 10,17-22 El joven rico
58 – 10, 23-27 Peligro de las riquezas
59 – 10, 28-31 Desprendimiento
60 – 10,32-34 Tercer anuncio de la pasión y resurrección
61 – 10,35-40 La petición de los hijos de Zebedeo
62 – 10, 41-45 Servir
63 – 10,46-52 El ciego de Jericó
64 – 11,01-11 Entrada mesiánica en Jerusalén. Primer día
65 – 11,12-14 Maldición de la higuera. Segundo día
66 – 11,15-19 Expulsión de los vendedores del templo. Segundo día
67 – 11,20-26 La higuera se ha secado. Tercer día
68 – 11,27-33 Potestad de Jesús
69 – 12, 01-12 Parábola de los viñadores
70 – 12,13-17 Tributo al César
71 – 12, 18-27 La resurrección de los muertos
72 – 12, 28-34 El primer mandamiento
73 – 12, 35-37 Enseñanza: ¿Cristo es hijo de David?
74 – 12,38-40 Cuidado con los escribas
75 – 12,41-44 El óbolo de la viuda Tercer día
76 – 13,01-37 Discurso escatológico. Al salir del Templo
77 – 14,01-2 Conspiración contra Jesús
78 – 14,03-09 Unción en Betania
79 – 14,10-11 Judas entrega Jesús
80 – 14,12-17 Preparativos para la Cena Pascual
81 – 14,18-21 Jesús anuncia la traición de Judas
82 – 14,22-25 Institución de la Eucaristía
83 – 14,26-31 Jesús predice el escándalo y las negaciones de Pedro
84 – 14,32-42 La oración en Getsemaní
85 – 14,43-52 El prendimiento de Jesús
86 – 14,53-65 Proceso ante el Sanedrín
87 – 14,66-72 Negaciones de Pedro
88 – 15,01-15 Proceso ante Pilato
89 – 15,16-20 Coronación de espinas
90 – 15,21-22 El camino de la cruz
91 – 15,23-27 Crucifixión y muerte de Jesús
92 – 15,42-47 La sepultura de Jesús
93 – 16,01-08 El sepulcro abierto y vacío
94 – 16,09-18 Las tres apariciones y envío a predicar y bautizar
95 – 16,19 La ascensión de Jesús
96 – 16,20 La misión apostólica realizada

Marzo, 2020

Mc 9, 14-29

Comienzo. Llegada al pueblo. Discusión. El pueblo alborotado. El episodio entero en el tercer video.

Se retira el segundo final y los verbos introducen el hablar, como contestó y otros

Preparación del texto

Uno del pueblo, padre de un niño enfermo, acapara la atención de Jesús, sin responder a su pregunta.

Lectura del suceso entero

Explicación narrativa del texto, su forma escrita.

Mc 8, 27- 11, 11

El punto de arranque es el momento en que parte de  Betsaida hacia el norte, hacia Cesarea de Filipo. Este punto es el nacimiento del Jordán. Sin entrar en Cesares de Filipo, se mantiene en las aldeas de alrededor. Desde este punto se dirige hacia Jerusalén. Y nada más llegar entra en el Templo al atardecer.

Voy a recoger el núcleo del relato que va desde este punto geográfico, tan alejado,  y desde este momento,  hasta el otro punto y momento de la llegada a Jerusalén. Este es el destino y el final del camino. Tiene esta secuencia una  configuración temporal y geográfica. Son ¿ kilómetros,  y ¿  tantos días. Y el sentido del trayecto emprendido  es dirigirse conscientemente a un destino y fin en el que concluye el relato. En la ciudad santa. Se dice así en el evangelio:

Mc 11, 11 Y entró en Jerusalén en el Templo; y después de observar todo atentamente, como ya era hora tardía, salió para Betania con los doce.

Cuando digo recoger el núcleo me refiero al núcleo del texto de la narración. La  narración es un conjunto de acciones con un núcleo que forma su   arquitectura temporal. A una acción sigue otra.  La secuencia de ellas es sin más es la historia narrada,  pero solamente los puntos temporales esenciales, que so como veremos al final quince momentos.

Se trata por tanto de escoger aquellos verbos que indican lo hitos  principales.  En el caso de esta narración, los hechos que avanzan la historia avanzan le historia en el  tiempo, avanzan también en la geografía del camino. Es decir,  un camino sobre la tierra de lugar en lugar, que le aproximan al protagonista de la historia Jesús, acompañado de sus discípulos,  al término. La recogida del núcleo la haré leyendo los momentos decisivos y saltando aquellos episodios que no tienen directa relación con el avance en el itinerario. El núcleo sostiene todo el relato como una columna sostiene el cuerpo erguido.

Empiezo:

Mc 8:27 Salió Jesús con sus discípulos hacia las aldeas de Cesarea de Filipo.

Y en este punto hace Jesús una pregunta:

Y en el camino comenzó a preguntar a sus discípulos: — ¿Quién dicen los hombres que soy yo?

Esta  pregunta  da pie a un diálogo en el que Pedro declara que Jesús es el Cristo, según la revelación que tiene de ello. Este episodio es conocido como la confesión de Cesarea. Pero no nos interesa ahora detenemos  en él. Tampoco  en lo que viene a continuación, que es el primer anuncio de la pasión. Aunque sí tomamos el momento en que Jesús habla,  como parte del  núcleo, pero no nos detenemos en el mismo anuncio. Tomanos nota, es el  primer anuncio de la pasión, mira hacia el futuro , pero no menciona Jerusalén todavía.

Mc 8:31 Y comenzó a enseñarles que el Hijo del Hombre debía padecer…(primer anuncio de la pasión)

En el camino suceden  incidentes.  Pueden dar lugar a una narración o unidad narrativa, pero ahora en estas unidades que jalonan la historia no me detengo. Para no perder el hilo general.

Además   dentro de este itinerario se incluyen diálogos y  conversaciones que tuvo Jesús y con ellas y con los incidentes que ocurren se traza la representación. Es como un retablo, en el que se colocan estos elementos o unidades. En el conjunto se aprecia esta composición. Como si fuera una narración compuesta de cuadros empalmados. Se sitúan en un lugar geográfico y en un momento temporal, pero se trata de empalmes en los que se refleja esta articulación.

Además se ha de entender que san Marcos hace el retablo recogiendo sucesos ya contados y juntándolos en la secuencia general del núcleo que entresacamos. Mas bien  que un narrador en directo es un compositor artífice de la representación. Marcos solo interviene como hablante narrador tres veces, cuando hay que aclarar algo que en la representación no se percibe: por ejemplo en la transfiguración explica que Pedro habla de modo incoherente por el temor que le invadía a él y los otros dos:

Mc 9, 6 Pues no sabía lo que decía, porque estaban llenos de temor.

Nos interesará fijar la atención en el lugar geográfico y en el momento temporal. Se trata de dos dimensiones lineales, si algo ocurre después es mas lejos y mas avanzado en el tiempo y  mas tarde, mas cerca del lugar geográfico final,  que es Jerusalén.

El núcleo hasta el momento es:

Mc 8, 27 Salió Jesús con sus discípulos hacia las aldeas de Cesarea de Filipo.

Y en el camino comenzó a preguntar a sus discípulos:— ¿Quién dicen los hombres que soy yo?

Mc 8, 31 Y comenzó a enseñarles que el Hijo del Hombre debía padecer…

El siguiente momento nuclear es este:

Mc 9, 2 Seis días después, Jesús se llevó con él a Pedro, a Santiago y a Juan, y los condujo, a ellos solos aparte, a un monte alto

Y saltamos el episodio del monte,  la transfiguración, que es un suceso en el camino, importantísimo, pero como digo, ahora no nos interesa,  buscamos el momento nuclear siguiente y es este, cuando regresan al lugar donde habían quedado los demás:

Mc 9, 14 Al llegar junto a los discípulos vieron una gran muchedumbre

Regresamos al punto geográfico anterior, pero ha avanzado el tiempo,  no el camino.

En ese lugar ocurre un incidente que se relata con pormenores, lo saltamos y el siguiente momento es cundo dice

Mc 9, 30 Salieron de allí y atravesaron Galilea. Y no quería que nadie lo supiese,

En este camino o travesía tiene lugar el segundo anuncio de la pasión del que tomamos nota como un  hablar de Jesús, aunque textualmente no forma parte del núcleo. Tampoco ahora dice donde va a ocurrir su muerte.

Mc 9, 33 Y llegaron a Cafarnaún.

Ahora vienen  conversaciones y sucesos pequeños que se relatan con  el diálogo. Saltamos los incidentes de Cafarnaún y hasta el momento tenemos este núcleo:

Y sigue:

Mc 10, 1 Saliendo de allí llegó a la región de Judea, al otro lado del Jordán, y de nuevo se congregó ante él la multitud

Tienen lugar algunos sucesos en forma de diálogos y ocurre esto, el episodio de joven rico:

Mc 10, 17 Cuando salía para ponerse en camino, vino uno corriendo y, arrodillado ante él, le preguntó: — Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?

Se interrumpe momentáneamente y vuelven a tener lugar conversaciones con los discípulos. Y se reanuda el camino: Iban de camino subiendo a Jerusalén. Ya se dice abiertamente y lo dice Jesús:   subimos  a Jerusalén.

Mc 10, 33 -Mirad, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los príncipes

Un incidente los hijos de Zebedeo, que no tiene relevancia nuclear y el siguiente punto

Mc 10, 46 Llegan a Jericó.

Y cuando salía ocurre el incidente del mendigo ciego. Sin relevancia nuclear.

Por fin

Mc 11, 11 Y entró en Jerusalén en el Templo; y después de observar todo atentamente, como ya era hora tardía, salió para Betania con los doce.

 

Núcleo completo:

Mc 8, 27 Salió Jesús con sus discípulos hacia las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino comenzó a preguntar a sus discípulos:— ¿Quién dicen los hombres que soy yo?

Mc 8, 31 Y comenzó a enseñarles que el Hijo del Hombre debía padecer…

Mc 9, 2 Seis días después, Jesús se llevó con él a Pedro, a Santiago y a Juan, y los condujo, a ellos solos aparte, a un monte alto

Mc 9, 14 Al llegar junto a los discípulos vieron una gran muchedumbre

Mc 9, 30 Salieron de allí y atravesaron Galilea. Y no quería que nadie lo supiese,

Mc 9, 33 Y llegaron a Cafarnaún.

Mc 10, 1 Saliendo de allí llegó a la región de Judea, al otro lado del Jordán, y de nuevo se congregó ante él la multitud

Mc 10, 17 Cuando salía para ponerse en camino, vino uno corriendo y, arrodillado ante él, le preguntó: — Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?

Mc 10, 33 -Mirad, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los príncipes

Mc 10, 46 Llegan a Jericó.

Mc 11, 11 Y entró en Jerusalén en el Templo; y después de observar todo atentamente, como ya era hora tardía, salió para Betania con los doce.

Tenemos 16 momentos nucleares, pueden escogerse alguno mas o alguno menos.

A partir de aquí se pueden seguir del mismo modo con los sucesos de Jerusalén, pero ya el camino ha terminado.