La tempestad calmada

35Aquel día, llegada la tarde, les dice: —Crucemos a la otra orilla. 36Y, despidiendo a la muchedumbre, le llevaron en la barca tal como estaba. Y le acompañaban otras barcas. 37Y se levantó una gran tempestad de viento, y las olas se echaban encima de la barca, hasta el punto de que la barca ya se inundaba. 38Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal. Entonces le despiertan, y le dicen: —Maestro, ¿no te importa que perezcamos? 39Y, puesto en pie, increpó al viento y dijo al mar: —¡Calla, enmudece! Y se calmó el viento y sobrevino una gran calma. 40Entonces les dijo: —¿Por qué os asustáis? ¿Todavía no tenéis fe? 41Y se llenaron de gran temor y se decían unos a otros: —¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen? Curación del endemoniado de Gerasa

Universidad de Navarra. Santos Evangelios. EUNSA. Edición de Kindle.

Comentario general

El episodio está localizado en día y hora, el día es el que pasó enseñando desde una barca a la orilla del mar de Galilea, que es el episodio anterior. Y termina con el siguiente, precisamente cuando llegan a la otra orilla. El suceso tiene lugar entre una orilla y la otra, y empalma con el anterior y con el siguiente.

Trata de un suceso en el mar, casi una aventura, apropiada para contarla. Jesús propone cruzarlo y en la travesía se desata la tormenta de viento. Cualquier persona puede hacer un resumen con la idea que se le quede de la lectura. Pero me voy a fijar en las palabras, porque los resúmenes con las ideas son variables como las personas, aunque todas lo han sacado de las únicas palabras, bien determinadas, con que está escrito y las voy a mostrar.

Voy a desmenuzar este escrito según su articulación narrativa. Primero entresacaré el núcleo. A la derecha el texto completo a la izquierda el núcleo:

I El núcleo o resumen de la trama


—Crucemos a la otra orilla.
le llevaron en la barca

se levantó una gran tempestad de viento.



le despiertan,


increpó al viento
se calmó el viento
sobrevino una gran calma

se llenaron de gran temor
¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?

35Aquel día, llegada la tarde, les dice: —Crucemos a la otra orilla. 36Y, despidiendo a la muchedumbre, le llevaron en la barca tal como estaba. Y le acompañaban otras barcas. 37Y se levantó una gran tempestad de viento, y las olas se echaban encima de la barca, hasta el punto de que la barca ya se inundaba. 38Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal. Entonces le despiertan, y le dicen: —Maestro, ¿no te importa que perezcamos? 39Y, puesto en pie, increpó al viento y dijo al mar: —¡Calla, enmudece! Y se calmó el viento y sobrevino una gran calma. 40Entonces les dijo: —¿Por qué os asustáis? ¿Todavía no tenéis fe? 41Y se llenaron de gran temor y se decían unos a otros: —¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?

Video sobre el núcleo

II El texto sin núcleo.

Nota: Del texto sin núcleo examino sus dos estratos, el habla y el segundo plano de eventos

Texto sin núcleo
Aquel día, llegada la tarde
—Crucemos a la otra orilla
despidiendo a la muchedumbre
tal como estaba.
le acompañaban otras barcas.
las olas se echaban encima de la barca
hasta el punto de que la barca ya se inundaba.
Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal
Entonces le despiertan, y le dicen:
—Maestro, ¿no te importa que perezcamos?
—¡Calla, enmudece!
—¿Por qué os asustáis?
¿Todavía no tenéis fe?
—¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?

Núcleo marcado para retirar
35Aquel día, llegada la tarde, les dice: —Crucemos a la otra orilla. 36Y, despidiendo a la muchedumbre, le llevaron en la barca tal como estaba. Y le acompañaban otras barcas. 37Y se levantó una gran tempestad de viento, y las olas se echaban encima de la barca, hasta el punto de que la barca ya se inundaba. 38Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal. Entonces le despiertan, y le dicen: —Maestro, ¿no te importa que perezcamos? 39Y, puesto en pie, increpó al viento y dijo al mar: —¡Calla, enmudece! Y se calmó el viento y sobrevino una gran calma. 40Entonces les dijo: —¿Por qué os asustáis? ¿Todavía no tenéis fe? 41Y se llenaron de gran temor y se decían unos a otros: —¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?


A- La parte hablada

La serie de perfectos simples o indefinidos es lo imprescindible del relato y suele contener el resumen del suceso, pero no es lo más principal. Es, sí, lo que verdaderamente sostiene todo el texto como narración, pero no es lo resaltado y por lo que se cuenta. En este relato el relieve se encuentra en las palabras dichas, que se apoyan en los hechos del núcleo:
Muestro aislada la parte dialogada

La parte hablada
Aquel día, llegada la tarde
—Crucemos a la otra orilla









—Maestro, ¿no te importa que perezcamos?
—¡Calla, enmudece!
—¿Por qué os asustáis?
¿Todavía no tenéis fe?
—¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?

Texto sin núcleo
Aquel día, llegada la tarde
—Crucemos a la otra orilla
despidiendo a la muchedumbre
tal como estaba.
le acompañaban otras barcas.
las olas se echaban encima de la barca
hasta el punto de que la barca ya se inundaba.
Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal
Entonces le despiertan, y le dicen:
—Maestro, ¿no te importa que perezcamos?
—¡Calla, enmudece!
—¿Por qué os asustáis?
¿Todavía no tenéis fe?
—¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?

Notas

1 Primero, la iniciativa es de Jesús
Segundo, los que van con Él acuden ante el peligro
Tercero, les responde con su palabra, calma poderosamente la naturaleza hostil
Cuarto, les habla de fe
Quinto, se pregunta la gente de admiración: ¿Quién es este?

2 Por lo hablado se sabe que la iniciativa fue de Jesús. Lo dicho responde al hecho de estar Jesús ajeno a la tormenta y pone de manifiesto el poder de su palabra ante la naturaleza. Este es el valor del episodio. Nunca hasta este momento mostró este poder: han sido enfermos y poseídos. La razón del temor proviene de no tener fe en Él. La admiración de la gente va unida a la pregunta sobre su identidad.


B- Segundo plano

Esta parte tiene menor intensidad narrativa. Aparecen formas no personales del verbo. imperfectos que contienen acciones de la trama y otros imperfectos que no responden a acción alguna o son personas no activas.
Sobre estos verbos, si se ha hace la conmutación a perfecto simple, se comprueba que, siendo acciones que pueden estar en el núcleo y pertenecen a la trama, están en segundo plano y su intensidad narrativa es baja. Este juego es el estilo.

Segundo plano.
Aquel día, llegada la tarde

despidiendo a la muchedumbre
tal como estaba
le acompañaban otras barcas
las olas se echaban encima de la barca
hasta el punto de que la barca ya se inundaba
Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal

Texto sin núcleo
Aquel día, llegada la tarde
—Crucemos a la otra orilla
despidiendo a la muchedumbre
tal como estaba.
le acompañaban otras barcas.
las olas se echaban encima de la barca
hasta el punto de que la barca ya se inundaba.
Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal
Entonces le despiertan, y le dicen:
—Maestro, ¿no te importa que perezcamos?
—¡Calla, enmudece!
—¿Por qué os asustáis?
¿Todavía no tenéis fe?
—¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?

El segundo plano deslindado

1 Formas no personales

Aquel día, llegada la tarde

despidiendo a la muchedumbre






puesto en pie
se decían

2 Imperfectos de acción



le acompañaban otras barcas
las olas se echaban encima de la barca


3 Sin acción alguna



tal como estaba


hasta el punto de que la barca ya se inundaba
Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal

Nota: en el segundo plano se pueden apreciar matices del relato. Separo en columnas los casos indicados.
1 Un participio y un gerundio. Ambos pudieran estar en los perfectos simples del núcleo: llegó la tarde, despidió a la muchedumbre., se puso de pie.
2 Igualmente se puede decir le acompañaron otras barcas, las olas se echaron encima, no son frases agramaticales, depende del estilo.
3 No admiten la trasposición, no son eventos de la trama.

José Antonio Valenzuela Cervera