La narración de San Marcos

El escrito de San Marcos es una historia completa de episodios encadenados en secuencia. Se engarzan las unidades de historias breves, como hilo de un collar que las reúne. Voy a entresacar este hilo en donde están prendidos los sucesos y forma el núcleo de la narración. En él, lo que viene después ha sucedido después, con alguna excepción. 

 Salvador Carrillo Alday en su libro El evangelio según san Marcos, 2008, y otros autores han trazado lo que llaman el plan del evangelio. Han tratado de descubrir la ordenación de sus partes, que el escrito no desvela de modo explícito, y se han propuesto descubrirlo.  Propone este autor 98 unidades y elige un nombre descriptivo para cada una de ellas. Yo sigo sin rigidez su denominación, pero me guío por un propósito diferente al deseo de trazar el plan de su contenido. Mi criterio es la narración misma, considero del evangelio el conjunto reunido de muchos episodios o unidades narrativas.  Tomo un texto en español y me basta con que sea correcta la versión del griego original. A efectos de la estructura narrativa la diferencia entre las versiones es mínima.

Por otra parte, las 98 unidades de Alday, o de cualquier autor, no pueden prescindir de la estructura textual. La lectura atenta del texto, le dice a cualquiera donde comienza  y donde termina una pieza con pocas incertidumbres y por ello este análisis coincide grosso modo con los análisis de contenido. Para deslindar las unidades desde el texto utilizo estos criterios: 1) Las indicaciones de tiempo, o cambio en el tiempo, de nuevo, aquel día,  luego, entonces, enseguida. 2) Las indicaciones de lugar diferente: se fue de allí, salió de la región, llegan a Betsaida. 3) Los tiempos verbales, el presente que Marcos utiliza frecuentemente como aoristo, el aoristo o perfecto simple en español y el imperfecto: llegan de casa del; saliendo de allí llegó; iban de camino subiendo; al acercarse, envió. En esto sigo la explicación dada en otro lugar sobre el sistema verbal de la narración.

Las unidades se delimitan entre sí y al señalar donde termina una y empieza otra, la contigüidad, al confrontar los extremos, ayuda en la delimitación. La terminación a veces es la ultima frase con la que acaba Jesús de hablar.  

En la novela el comentarista o crítico literario discute el contenido. El mundo representado, el carácter de un personaje o el conflicto, por ejemplo. Mundo al que se ha tenido acceso por el texto y como si el  texto ya no existiera. Cuenta solo el mundo representado del que se puede hablar con amplitud y libertad. Como esto es lo más normal, aclaro: el enfoque de este escrito es diferente, importa el modo de la representación, la lengua de la narración. No la narración o la historia con independencia de la lengua en la que viene, y esto no consiste en hacer una distinción entre historia y discurso, entidades independientes o que, al menos, se tratan con independencia, como hacen los narratólogos.

Es necesario para este enfoque que las unidades se marquen en el texto. No las delimito por su contenido. Aunque se nombren por su argumento. Por ejemplo, la unidad 19 (03,31-35): El verdadero parentesco de Jesús. Este título da idea del asunto. Es fácil de identificar y recordar, lo emplean los editores para facilitar la lectura. Pero en el comienzo se lee: llegan su madre y sus hermanos y termina el pasaje con las últimas palabras de Jesús: quien hace la voluntad de Dios ese es mi hermano y mi hermana y mi madre. Si se delimita de otra manera, por ejemplo, que en el diálogo se incluya la intervención anterior de los fariseos, lo que narrativamente es posible, tendría que ser otra formulación.

Va bien dar un nombre a los episodios por su argumento. Pero los argumentos no se leen directamente, son conceptos posteriores, se lee el texto y es lo que estudio aquí. Un modo de identificar la unidad que se atiene al texto de la narración, que coincide aunque no del todo con las denominaciones que se guían por la materia

La delimitación de las unidades no requiere entrar en el análisis del contenido de cada una de ellas, basta con señalar  por medio de elementos lingüísticos la unidad cerrada en su principio y en su fin. Por otra parte como el estudio hecho de todas las unidades, resulta largo, me limitaré, por el momento, a dar la Lista de 97 unidades en San Marcos. Y a ofrecer el mínimo narrativo, es decir, el hilo que recorre el evangelio, que permite observar el conjunto y composición, el texto de la narración en su estructuración narrativa y de conjunto. Lo denomino Núcleo de las entidades narrativas en San Marcos. Luego iré analizando con detalle cada unidad en particular, en especial los episodios más largos o significativos.

José Antonio Valenzuela

27, mayo 2020

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