Curación del ciego de Betsaida

Mc 8, 22-26

Llegan a Betsaida y le traen un ciego suplicándole que lo toque. 23Tomando de la mano al ciego lo sacó fuera de la aldea y, poniendo saliva en sus ojos, le impuso las manos y le preguntó: —¿Ves algo? 24Y alzando la mirada dijo: —Veo a hombres como árboles que andan. 35Después le puso otra vez las manos sobre los ojos, y comenzó a ver y quedó curado, de manera que veía con claridad todas las cosas. 36Y lo envió a su casa diciéndole: —No entres ni siquiera en la aldea.

Comentario general

Este episodio tiene la misma configuración narrativa que el sordomudo de la Decápolis y ambos tienen una forma de aparición desconectada y suelta de los demás episodios y ocurren en tierra pagana, sin embargo, son enteramente independientes y no se pueden emparejar. La diferencia entre un sordo y un ciego es muy grande. Un ciego y un sordo pueden ser mudos, pero un ciego no puede ser sordomudo. El episodio del sordomudo de la Decápolis es este.

Mc 7,31-37
De nuevo, salió de la región de Tiro y vino a través de Sidón hacia el mar de Galilea, cruzando el territorio de la Decápolis. Le traen a uno que era sordo y que a duras penas podía hablar y le ruegan que le imponga la mano. Y apartándolo de la muchedumbre, le metió los dedos en las orejas y le tocó con saliva la lengua; y mirando al cielo, suspiró, y le dijo: —Effetha —que significa: «Ábrete».Y se le abrieron los oídos, quedó suelta la atadura de su lengua y empezó a hablar correctamente. Y les ordenó que no se lo dijeran a nadie. Pero cuanto más se lo mandaba, más lo proclamaban; y estaban tan maravillados que decían: —Todo lo ha hecho bien, hace oír a los sordos y hablar a los mudos.

.La semejanza narrativa se ve en el siguiente cuadro. Con algunas frases diferentes que no cambian la estructura. A partir de este milagro empieza una secuencia de sucesos más trabados entre sí como al principio. Su conexión la da el fin del camino que se emprende a partir de este momento.

Mc 7,31.37
salió de la región de Tiro
vino a través de Sidón hacia el mar de Galilea
cruzando el territorio de la Decápolis.
le traen a uno que era sordo
que a duras penas podía hablar
le ruegan que le imponga la mano.
apartándolo de la muchedumbre

le metió los dedos en las orejas
le tocó con saliva la lengua;

mirando al cielo, suspiró
—Effetha
que significa: «Ábrete».
se le abrieron los oídos


quedó suelta la atadura de su lengua
empezó a hablar correctamente.


les ordenó que no se lo dijeran a nadie


cuanto más se lo mandaba, más lo proclamaban;
estaban tan maravillados que decían
Todo lo ha hecho bien, hace oír a los sordos y hablar a los mudos.

Mc 8,22-26
Llegan a Betsaida



le traen un ciego

suplicándole que lo toque.
tomando de la mano al ciego
lo sacó fuera de la aldea
poniendo saliva en sus ojos
le impuso las manos

le preguntó
—¿Ves algo?
alzando la mirada dijo
—Veo a hombres como árboles que andan.
le puso otra vez las manos sobre los ojos

comenzó a ver
quedó curado
de manera que veía con claridad todas las cosas
lo envió a su casa
—No entres ni siquiera en la aldea.

Notas

1 La diferencia se encuentra en el suspiro de la primera y la pregunta al ciego de la segunda. Terminan igual, El final separado de la primera ya no pertenece a la narración misma, es solo comentario añadido y además este comentario no tiene relación con la segundo milagro, porque menciona a los sordos y a los mudos, pero no a los ciegos.

2 A partir de este milagro empieza una secuencia de sucesos más trabados entre sí como al principio. Su conexión la da el fin del camino que se emprende a partir de este momento. Marcos coloca este episodio en el término de los acontecimientos que rodean a las dos multiplicaciones. Al final de la primera mandó a sus discípulos que subieran a la barca y que se adelantaran a la otra orilla junto a Betsaida, mientras él despedía a la multitud. Y es ahora después de la serie de incidentes ocurridos y del itinerario por tierra pagana cuando llegan a Betsaida. El último suceso o milagro de la serie ocurre ya en Betsaida al llegar. Es el décimo milagro, que como el anterior del sordomudo tiene una colocación ocasional, se aprecia que podría estar en otro sitio, cumple la misión conclusiva de la llegada Betsaida como término previsto desde atrás.

3 El comienzo del siguiente episodio ya está enteramente separado de este y empieza dejando atrás esta población, patria de Pedro y de Andrés. Salió Jesús con sus discípulos hacia las aldeas de Cesarea de Filipo. Empieza otro itinerario diferente y que tendrá una configuración geográfica precisa y con un término del que ya no habrá desviación ninguna.

José Antonio Valenzuela