Algunas orientaciones sobre la actuación

1 Se trata de enseñar la lengua en su dimensión general, no se trata de enseñar a escribir narraciones o cuentos. Esta una aclaración previa necesaria ante un posible mal entendimiento.

2  Este modo de enseñar la lengua contemplada en todos sus aspectos y actúa sobre la posesión que el alumno  tiene de ella por adquisición materna y social espontánea. Se cuenta con el dominio que tiene la persona, sea el que sea, pero se presupone que domina la escritura de su lengua nativa. La palabra narración ha de entenderse como discurso universal y primario, en paralelo con el discurso anterior que es el hablar. No me detengo en sostener lo apropiado que resulta para la enseñanza tomar como materia el discurso narrativo en lugar del discurso hablar presente.

3 Actúa sobre este fondo de actividad diaria y natural, sin especiales deficiencias que requieran tratamiento apropiado. Y como la lengua es una realidad activa, su enseñanza se sostiene en esa actividad y creando actividades en el aula para conducir y apoyar su crecimiento. La lengua es manifestación de la vida y está en la vida, en el aula se hacen ejercicio para su uso y su conocimiento y para quererla.

4 El punto anterior obliga a subordinar las actividades que se proponen al juicio del concreto profesor, la aplicación que quien está familiarizado con lo que ocurre en el aula y con quienes componen el grupo. La enseñanza de la legua tiene como propio un trabajo individual y en grupo al tiempo.  Por tanto, aunque la secuencia de actividades y su orden se basa en la articulación de la lengua, esta articulación es adaptable y graduable por parte de quien dirige las actividades. Este trabajo con sus pupilos tiene otros aspectos emocionales, de interés, motivación y disfrute; estímulos necesarios, pero no pertenecen al diseño de las actividades del propuestas para el aula o grupo, pero no se olvida que la lengua es actividad vital y debe sintonizar con la vida.  

5 La condición del profesor según este proyecto es la de un entrenador de actividades, que requieren disciplina y esfuerzo y ser guiadas. La actividad tiene un aspecto visible para los propios alumnos, para el grupo formado y en él hay capacidad de valoración. Si hacen bien o no la primera valoración viene dada por los propios alumnos. El nivel de progreso se valora por ellos, y no tiene su fin una prueba final y de examen. Pero se hacen estos para valorar el crecimiento y acreditarlo. El profesor se reviste con toga de juez, pero no lo es.

El profesor no se lleva a casa material para corregir. No dedica tiempo a leer ejercicios fuera del tiempo del aula. Todo, menos su preparación personal, se hace en clase, se hacen en clase los ejercicios, se valoran mutuamente los miembros del grupo, de su progreso juzgan ellos mismos mejor que el profesor que lo observa. Po eso es esencial que se de a conocer a los demás lo que hacen y haya visibilidad del trabajo de unos para otros. De acuerdo con la realidad en que se apoya, la lengua que emplean está en ellos y con ella se trabaja.

6 A las unidades suscitan un trabajo hablado y escrito, común y personal. Tiene una forma escrita, que da coherencia al material del curso y tiene semejanza. Hay que adaptarse a esa forma a sabiendas que hay otras. La forma permite seguir un sistema. La lengua tiene sus formas, descritas el los libros en que se apoya el plan a seguir, una anatomía que las describe y por tanto se sigue su sistema y su orden y no se organiza el material por ocurrencias o impresiones o actividades de comunicación sociales sin secuencia progresiva y unidad.